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lunes, 25 de abril de 2022

EL LEGADO DE LAS VÍCTIMAS DE HERCULANO. RESTOS FÍSICOS Y DE LOS OBJETOS QUE LES ACOMPAÑAN

Una colaboración de Maribel Velasco para Historia y Roma Antigua.

Nadie que visita Herculano queda indiferente ante la vista que ofrece el interior de los cobertizos de las barcas en la antigua playa. La sobrecogedora imagen de los esqueletos apiñados trasmite el sufrimiento que experimentarían aquellos hombres y mujeres, ricos y pobres, libres y esclavos, cuando les alcanzó la nube ardiente de gas y cenizas que acabó con sus vidas aquella terrible noche del 24 de octubre del 79 d.C. Es posible que tardaran en decidirse entre abandonar sus casas o quedarse, y que hasta última hora de la tarde no optaran por huir hacia el embarcadero en busca de refugio o una salida por mar. 

Fue ese el momento de recoger lo necesario para pasar la noche, algo de comida y ropa de abrigo -según se desprende de los restos encontrados en el entorno de las víctimas-, pero también de salvar sus objetos más preciados, como demuestran todos los “tesoros” que han sido recuperados y que llevaban consigo los “fugitivos”. Se encontraron lucernas y jarras, los restos de un gorro de lana todavía sobre el cráneo de una víctima, un individuo en el cobertizo 5 aún sujetaba entre los dedos la llave de bronce de su casa, lo que indica que tuvo tiempo de cerrar la puerta y albergaba la esperanza de volver pronto.

 Aparecieron ungüentarios de vidrio para perfumes

Exposición ‘EsplendOri’. Foto: Reppublica.it

 Herramientas de trabajo, un estuche con instrumentos quirúrgicos de bronce

 

Instrumental de cirujano encontrado en el cobertizo 12 en Herculano. Exposición ‘EsplendOri’. Foto: Reppublica.it

Una hucha de madera con la tapa corredera, quizá de un niño, con una moneda de plata y otra de bronce con la cara de Vespasiano en su interior

 

Foto: Parco archeologico di Ercolano

Montones de monedas contenidas en bolsas o en cestos de mimbre. En muchos casos las monedas de bronce se fundieron entre sí formando un grumo irregular.

 

Exposición ‘EsplendOri’. Foto: Reppublica.it

También se encontraron monedas de plata y preciosos áureos

 

Exposición ‘EsplendOri’. Foto: Reppublica.it

Joyas de gran valor, anillos, brazaletes, colgantes, camafeos, collares, pendientes, una cadena de oro de dos metros que se ha conservado intacta

 


 

Exposición ‘EsplendOri’. Fotos: Reppublica.it
Joyero de madera encontrado en el cobertizo 12.

Así relata Giuseppe Maggi, director de las excavaciones de Herculano en los años 80, el descubrimiento de un tesoro de una de las víctimas frente al cobertizo 12. Recordemos que las excavaciones se realizaban en un terreno anegado por filtraciones de la capa freática:  

«El 5 de mayo de 1983, trabajando en un nuevo grupo de esqueletos que se había descubierto, se recuperan numerosos fragmentos de hierro y madera de un cofre. Un trabajador, sumergiendo su brazo en un pequeño remolino de agua, recoge con la mano una masa multicolor de cuentas de collares, colgantes de cristal, un pececillo de ámbar. Para salvar esa milagrosa "pesca", se crean pequeños diques con todo el material que se tiene a mano para evitar que los objetos que estaban dentro del cofre sean arrastrados por el agua. Es una labor difícil que dura muchos días, pero el resultado es motivador. El cofre contenía, además de gran cantidad de monedas de bronce y plata, collares, colgantes y otros objetos preciosos o de valor sentimental, como un sistro, peinetas, alfileres de hueso y un cacillo de plata. Otros fragmentos de madera junto a una cerradura y dos pequeñas bisagras revelan la presencia de una pequeña caja para objetos de especial valor, probablemente contenida en el mismo cofre. (…) la masa heterogénea de objetos enteros o fragmentados llena una gran mesa. Esferas de cristal, discos de terracota vidriada que representan cabezas de Gorgonas con serpientes en el cabello, pajaritos, pececillos, patitos, palomas, perros y otros animales en ámbar, hueso, cristal, marfil y bronce pasan de mano en mano. Se reconstituyen cuatro espléndidos collares, pero aún quedan multitud de cuentas, colgantes, escamas de vidrio. Y numerosos objetos de fina hechura, entre ellos dos piezas de ámbar trabajado en castaño y nogal. Luego, gemas biseladas de anillos, escarabajos, un colgante de hueso que representa a dos personas abrazadas, una mano pequeña y una mano doble en un gesto de conjuro, pequeños Harpócrates de bronce. El último objeto que me envían maliciosamente para que lo identifique es un diminuto falo de ámbar con un gancho de plata».

  

Foto con los objetos arriba citados. Exposición "EsplendorOri" Foto República.it.


Todos estos objetos nos hablan no de los anónimos esqueletos cuyos huesos se exhiben como símbolo del horror, sino de los hombres y mujeres de diferente condición, ricos, esclavos, comerciantes y artesanos que, a pesar de los dos mil años que nos separan, tenían las mismas aspiraciones y los mismos deseos que nosotros. 

Merece la pena mencionar algunos casos en concreto por las condiciones tan especiales en las que sus restos salieron a la luz, las características tan particulares que presentan o los valiosos tesoros que portaban:

El soldado

El 7 de agosto de 1982, junto a la embarcación militar de más de 9 metros que se había descubierto volcada en la antigua playa, salió a la luz el esqueleto de un hombre al que se denominó “el soldado” (E26) por la funda de una espada que conservaba intactos los colores originales y, sujeta, la empuñadura en marfil. El 3 de noviembre se recuperaron las partes de su cinturón de bronce con un puñal, además de dos cinceles, una lezna y un martillo de hierro que llevaba detrás de la espalda conglomerados en una especie de mochila, con dos anillos de bronce y una cuenta de collar de vidrio. Los restos de la armadura tienen detalles muy significativos. Junto a él también se encontraron 12 monedas de plata y 2 de oro (otras fuentes refieren 7 monedas de plata y 3 de oro), que probablemente llevaría en una bolsa de tela, con un valor total de 360 sestercios, y que correspondería al salario mensual de un pretoriano. 

Cuando sobrevino la nube ardiente, cayó al suelo y murió en pocos segundos, con el rostro hundido en la arena y los brazos hacia delante, instintivamente en busca de apoyo.

El análisis de los huesos reveló que tendría unos 40-45 años y una altura de 170 cm., era fuerte, estaba bien alimentado y acostumbrado a la actividad física. Entre otras cosas, el esqueleto presenta una hernia de disco D8-D9, una clara prevalencia del lado derecho que indican movimientos repetidos y sobresfuerzo de flexo-extensión del brazo, una osteocondritis del codo derecho y entesopatía de cúbito y falanges de la mano del mismo lado, y patología del escafoides tarsiano que se relacionaría con un contacto repetido con el empeine. La cabeza del fémur parece desgastada, como en las personas acostumbradas a montar. El estado de salud se caracteriza por una serie de traumatismos importantes que ocasionaron artrosis en las articulaciones, y pérdida en vida de tres incisivos. El hecho de que no tuviera caries hace pensar que la pérdida de los dientes fue debida a un fuerte traumatismo, que le marcaría la cara con una cicatriz.

La superficie de la funda del gladius y del cinturón presenta restos de oro, lo que excluye un bajo nivel en el ejército. La armadura no especifica el cuerpo militar al que pertenece, porque no hay diferencias significativas entre los distintos atuendos de un legionario, un miembro de la armada o un pretoriano, pero se puede deducir con cierta probabilidad que la víctima no era un soldado destinado en Herculano porque, según las fuentes, no se conocen guarniciones del ejército en el área del Vesubio, excepto en momentos convulsos de la historia romana. Por otra parte, aunque la presencia de pretorianos en el siglo I está documentada en el golfo de Nápoles y también en Pompeya, siempre era para encargos particulares.

El hecho de que el hombre se encontrara junto a la embarcación militar y la riqueza de la panoplia de armas y de armadura, hace pensar que, si no se trata del almirante de la flota de Plinio el Viejo, al menos sería un oficial naval superior. Por otro lado, las herramientas de trabajo que llevaba en la mochila le identifican como un faber navalis, una figura muy conocida en los barcos militares romanos. En la práctica sería un ingeniero especializado en trabajos de carpintería, que pertenecería a la flota de Miseno y formaría parte de la expedición de salvamento que Plinio el Viejo envió para prestar ayuda a las personas que habitaban en el área del Golfo de Nápoles. 

A la espera de que se completen las nuevas restauraciones de las armas, la hipótesis sigue abierta.

 


Los cuerpos que quedaron al aire libre presentan los esqueletos extendidos y muy ennegrecidos, signo de que fueron lanzados al suelo y rápidamente deshidratados por la violencia y el calor de la nube ardiente. Foto: Pier Paolo Petrone.


 

Las armas del “soldado” y cinturón de bronce.  El puñal tenía una vaina de madera con dos abrazaderas recubiertas de cuero, la hoja era de hierro y la empuñadura y pomo de material orgánico, quizás marfil. La espada también estaba dotada de una vaina de madera forrada de cuero y piezas de metal plateado, incluida la punta con terminación esférica.



Herramientas que llevaba consigo el “soldado”

 La señora de los anillos 

Anotaciones de Giuseppe Maggi: 

«El 19 de julio de 1982 se descubrió en la playa, frente al cobertizo 9, una víctima femenina en extraordinario estado de conservación. De la mano izquierda se recuperaron dos anillos de oro con piedras engastadas, uno con una esmeralda y el otro con un granate tallado. El sensacional descubrimiento fue completado el 5 de abril del año siguiente con la aparición de dos pendientes de oro y dos preciosos brazaletes, también de oro, con forma de serpientes y ojos de jaspe». 

Se calcula que tendría unos 45 años, mediría 157 cm.  y, según sus costosísimas joyas, pertenecería a una clase social elevada y sería muy rica. El análisis de sus densos huesos indica que estaba bien alimentada, lo que concuerda con su nivel social, y no tenía caries. A juzgar por el estado de los huesos pélvicos, dio a luz dos o tres veces.

El catálogo “I monili di Ercolano” (Lucia Amalia Scatoza, 1989) documenta que los dos anillos fueron encontrados en el mismo dedo de la mano izquierda. Sobre la moda del uso de los anillos en el mismo dedo, tenemos testimonios de autores de la época, como Marcial, Séneca y Quintiliano. Sin embargo, la fotografía tan llamativa de National Geographic publicada en 1984 no es fiel a la realidad. La explicación sería que fotografiaron las joyas de la “señora de los anillos”, junto con el esqueleto, convenientemente expuestas para darles mayor visibilidad, como en un escaparate, no para documentar la realidad de cómo fueron encontradas.

Curiosamente, circula una fotografía por internet, claramente manipulada, en la que han colocado los dos anillos juntos en el mismo hueso metacarpiano, es decir, insertados en la palma de la mano. Aunque querían ser fieles a la realidad, el resultado es ilógico.

 

Esta foto de “la Señora de los anillos” fue portada de National Geographic en mayo de 1984.

Anillo con granate tallado.Foto: Parco archeologico di Ercolano
Según Horacio (Sat. II, 7, 8), los anillos de oro eran símbolo de alto rango social. El hecho de que la dama los llevase en la mano izquierda confirma lo que dice Plinio (Nat. hist. XXXIII, 34) sobre la costumbre de llevar los anillos en el cuarto dedo, el índice y el meñique de esa misma mano.

El granate lleva tallada un ave con sus tres polluelos, dos a un lado y uno encima. El motivo, aunque no es muy común, también aparece en anillos que se hallan en museos como Thorwaldsen de Copenhage o Le Hague de Maaskant, con una variación del número de polluelos


Los brazaletes de la “Señora de los anillos” son un delicado trabajo de orfebrería por los detalles de la piel de las serpientes finamente labrados, los ojos de jaspe y las lenguas que se anudan a modo de cierre. Son símbolos de prosperidad, fecundidad y fortuna: la serpiente es la representación del Agatodemon, el genius loci en el culto romano, el espíritu benefactor que protege y acompaña durante toda la vida.

Brazaletes de la "Señora de los anillos"                    






Feto de la niña

El feto de una niña (E52bis), extraordinariamente completo, se encontró el 26 de abril de 1983 en la zona abdominal de los restos de su madre. No presenta signos de combustión.


El análisis no evidencia ninguna alteración patológica. Se calcula que tendría una largura de 44,06 cm. y entre 8,5 y 9 meses de gestación.

Anotaciones de Giuseppe Maggi, 1983: 

«En el vientre de una mujer con una porción de cabellos todavía presentes en su cráneo, se reconoce un feto de 7-8 meses, en la típica posición fetal (…) Cuando a la madre se le atribuye el número 52 y surge la discusión de si es correcto asignarle también un número al feto, por tratarse de una víctima “impropia”, pruebo la angustiosa sensación de que el trabajo del arqueólogo corre el riesgo de verse superado por la racional claridad del sepulturero». 


El guardián del colegio de los augustales

El esqueleto de un hombre de unos 27-28 años se localizó en la década de 1960 en una celda interior del colegio de los augustales y aparecía tendido sobre la cama de madera, boca abajo. El equipo de investigación formado por antropólogos, arqueólogos, biólogos, matemáticos, bioquímicos y vulcanólogos realizó un estudio de los restos y encontraron fragmentos del cerebro vitrificado, semejantes a la obsidiana, lo que supone un descubrimiento científico excepcional que se publicó en el New England Journal of Medicine en enero de 2020. El estudio ha permitido descubrir una serie de ácidos grasos típicos del cerebro, triglicéridos y cabellos humanos, pero sobre todo siete proteínas altamente presentes en el tejido cerebral humano.

Se cree que podría tratarse del guardián del edificio que estaba consagrado al culto de Augusto, que permaneció en la habitación en su condición de custodio o que quizá no pudo huir porque estaba enfermo. A diferencia de los “fugitivos” que se concentraban en la playa, estos restos muestran un efecto de calor particularmente elevado. La muerte fue instantánea: su grasa corporal se quemó y sus tejidos blandos resultaron vaporizados, su cráneo explotó y la materia cerebral quedó vitrificada por el calor extremo.  

Foto Pier Paolo Petrone.
Minúsculos fragmentos de cerebro vitrificado. Foto de Pier Paolo Petrone.


El último “fugitivo”

En 2021 se localizó, entre el fango volcánico solidificado, la última víctima (hasta el momento) que fue arrastrada hasta el mar. Las primeras investigaciones apuntan que se trata de un hombre robusto de unos 40-45 años y 1,65 metros aproximadamente. Se encontró “flotando” a unos 60 centímetros sobre el nivel del mar de la antigua playa, en posición supina con la cabeza vuelta hacia la ciudad, lo que indica que en el momento de su muerte vio cómo le alcanzaba la nube ardiente de gas y cenizas, rodeado y cubierto por materiales volcánicos y arbustos, raíces de árboles, grandes vigas de madera, fragmentos de cornisas, paneles de los tejados y quizá partes de algunas barcas arrastrados por la furia del volcán. 

Foto Parco archeologico di Ercolano.


Foto Parco archeologico di Ercolano.

Los huesos presentan el característico color rojizo debido a la combustión de la hemoglobina y numerosas fracturas por los impactos de los materiales. Aún abrazaba contra su pecho una caja de madera con los objetos más preciados que pudo salvar en su huida, entre los restos de ceniza solidificada y madera mineralizada se distinguían monedas y algún anillo. Los objetos están siendo estudiados y el esqueleto se retirará y será reconstruido en 3D para colocar la copia en el lugar donde se encontró. 

 

La noche del 3 de febrero de 1990, 230 piezas de lo que constituye “el tesoro de Herculano” fueron robadas del museo del parque arqueológico a punta de pistola y con el catálogo en la mano. Se trataba de un robo de la camorra por encargo de coleccionistas extranjeros. Gracias a la intervención del cuerpo de policía de Nápoles y en particular de Portici, el 26 de noviembre de 1991 fue posible recuperar casi completamente la colección que había sido sustraída.








Bibliografía:

I Fuggiaschi di Ercolano. Paleobiologia delle vittime dell’eruzione vesuviana del 79 d.C. Luigi Capasso. 2001

Appunti di storia e riflessioni a tre secoli dalla scoperta della città di Ercolano. Guiseppe Maggi. 2009

Ercolano. Seconda revisione. Guiseppe Maggi. 2020

I monili di Ercolano. Lucia Amalia Scatozza Höricht. 1989

I tre giorni di Pompei. Alberto Angela. 2014

Repubblica.it

Parco archeologico di Ercolano: https://ercolano.beniculturali.it/

https://herculaneum.uk/

http://pompeiisites.org/

https://collections.plos.org/collection/nanomaterials/

https://napoli.repubblica.it/ 

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jueves, 21 de abril de 2022

LAS SIETE ESPOSAS DE FILIPO II DE MACEDONIA, PADRE DE ALEJANDRO MAGNO.

Filipo II de Macedonia es uno de los más importantes personajes de la Antigüedad. Su figura, debido a los grandes logros de su hijo Alejandro II de Macedonia, más conocido como Alejandro Magno, ha sido eclipsada sin embargo el alcance de sus reformas y éxitos, fundamentales al hacer posibles las futuras victorias de su hijo, se merecen atención individualizada.

El historiador Teopompo de Quíos afirmó en su entierro que Europa no había producido nunca un hombre tan grande como Filipo ya que fue un organizador brillante, un general audaz y un diplomático extraordinario y convirtió a Macedonia en el primer estado de Grecia cuando el país se hallaba más agotado y débil que nunca. Consiguió la unificación de toda Grecia bajo el liderazgo de Macedonia, poniendo los fundamentos del futuro éxito de su hijo y sucesor.

Filipo II de Macedonia. Escena de Alejandro Magno(2004)

Pasó su juventud como rehén en Tebas, donde se formó política y militarmente. En el 359 a.C es nombrado regente de su sobrino Amyntas, que había heredado un reino visto por el resto de los griegos como semi-bárbaro, agreste, rico en recursos naturales como madera y minerales pero débil por las disputas sucesorias y por los continuos enfrentamientos con los pueblos vecinos como los tracios, los molosios, los tesalios etc.

Filipo derrocó a su sobrino y se impuso a varios candidatos de su familia, la dinastía Argeada. Afrontó la titánica tarea de convertir su reino en la potencia hegemónica del mundo griego. Para ello impuso la unidad interior, expandió su reino, realizó importantes cambios económicos y sobre todo militares orientadas a la consecución de esos objetivos. Se ha escrito mucho de la importancia de esas reformas como herramientas para la consecución de sus victorias, sin embargo debemos saber que no fueron las únicas. Filipo era además de buen militar un gran diplomático y supo llevar a cabo una política matrimonial afín a los intereses de Macedonia en cada coyuntura política concreta. Analicemos uno a uno sus matrimonios.

Macedonia a la muerte de Filipo(Wikimedia Commons)

Los reyes Argéadas, llevaban siglos reinando en Macedonia y practicaban tradicionalmente la poligamia. Eso tenía la ventaja de perpetuar a la familia en el poder al ser numerosos los descendientes sin embargo, también suponía una desventaja, ya que siempre había demasiados candidatos al trono, lo que hacía frecuentes las guerras civiles que dividían y debilitaban un reino rodeado de peligrosos vecinos. Filipo no va a ser una excepción en su familia. El mismo va a derrocar a su propio sobrino, se va a imponer por las armas a varios candidatos de su familia que también pretendían el trono y se va a casar en siete ocasiones. Vamos a analizar, en la medida que nos lo permite lo escaso de los datos que disponemos, estos matrimonios, sus circunstancias y consecuencias uno a uno:

Sabemos que se casó por primera vez con una tal Fila, procedente de Elimea, un territorio seni-independiente en la Alta Macedonia, una región situada al sudoeste del reino. La boda la podemos enmarcar en el contexto de la alianza dinástica entre las casas reales de Elimea y Macedonia que la acabará absorbiendo. Sabemos que hubo cierta oposición a esta unión y que uno de sus hermanos acabó hecho prisionero por Filipo mientras que a su otro hermano y al hijo de este, Pacatas, les irá bien en la corte macedonia su sobrino. Pacatas se convertirá en el tesorero de Alejandro. Se produjeron en esa región cambios sociales de gran calado. La población que hasta entonces se encontraba muy dispersa y que se dedicaba fundamentalmente a la ganadería fue concentrada en ciudades y pueblos amurallados donde comenzaron a cultivar la tierra. También llegaron a esas ciudades colonos procedentes de la Baja Macedonia, generando una gran base demográfica en esta región para el reclutamiento en los regimientos del Rey. Sabemos que Fila no tuvo hijos con Filipo, al menos que llegasen a una edad suficiente para saber de ellos.

 Algunos historiadores sitúan este matrimonio en segundo lugar después del matrimonio de la siguiente esposa de Filipo: Audata, la princesa iliria. En el 358, tras vencer a los ilirios dirigidos por el rey Bardilis, Filipo decide que para cimentar mejor la paz lo más conveniente es contraer matrimonio con Audata, posiblemente pariente cercana del propio Bardilis. Con esta boda el rey de Macedonia conseguirá un considerable territorio, añadiendo a su reino  toda la zona hasta el lago Ocrida, lo que incluía a la Alta Macedonia y también a algunas tribus ilirias. La nueva frontera era bastante segura gracias a que la delimitaba una amplia cordillera que solo se podía atravesar por dos pasos montañosos. Es improbable que esta mujer fuera dócil. Le dio a Filipo una hija Cinane que se casará con Amintas II y que tras la muerte de Alejandro liderará un ejército. Cinane tuvo otra hija llamada Euridice II que sabemos que también fue adiestrada como guerrera, cosa nada extraña en la cultura iliria donde era costumbre que algunas mujeres nobles fueran guerreras. Cinane también entrenó a su hija, Eurídice II según su propia educación, en ejercicios marciales. Audata, probablemente estaba viva todavía en tiempos del matrimonio de su hija con Amintas IV.

Recreación de Cinane del videojuego Total War: Arena( Fuente Ok Diario)

Nicesípolis de Feras fue la tercera de sus esposas era sobrina de Jasón, el tirano de Feras  y Filina de Larisa la cuarta. Feras y Larisa eran las ciudades más importantes de Tesalia.  Filina probablemente estaba emparentada con los aleuadas, el clan líder de Larisa y aliado de los argéadas. Con Nicesípolis Filipo tuvo una hija llamada Tesalónica (la victoria en Tesalia). Probablemente, Nicesípolis murió poco tiempo después del nacimiento de Tesalónica (342 a.C.), porque ésta fue criada por Olimpia. Con Filina tuvo un niño Arrideo en el 357 o 356 a.C que junto a Alejandro fue el único hijo varón legítimo de Filipo que sobrevivió lo suficiente como aparecer en las fuentes. Ambos matrimonios emparentaron a Filipo con la aristocracia tesalia que dejo así de ser una amenaza inminente para Macedonia. En menos de dos años se había casado por interés político cuatro veces. Ningún otro rey argéada se había casado con tantas mujeres en tan poco tiempo. 

A finales del 357 se casará de nuevo, esta vez con Olimpia, hija del fallecido rey de los molosios Neoptolomeo y sobrina del gobernante de este pueblo Arribas, vecino de los macedonios. Eran un pueblo similar a los macedonios que se asentaba en la zona conocida como el Epiro. El hermano de Olimpia, también llamado Alejandro, viajó también a la corte de Filipo para educarse allí.

Angelina Jolie en el papel de
Olimpia en Alejandro Magno, 2004

Sobre ella sabemos mucho más que sobre el resto de las esposas de Filipo porque fue la madre de Alejandro Magno y de su hermana Cleopatra. Cuando el joven se convirtió en el favorito para la sucesión y después en rey ella adquirió importancia. También tras la muerte de su hijo jugará un importante papel en las sangrientas luchas por el poder llegando a asesinar a varios de sus rivales y a encabezar un ejército contra sus enemigos que finalmente la asesinarán.

Recreación de Meda de Odesa
(obra de Joan Francesc Oliveras Pallerols
)

Tras la conquista de Tracia, en el 339 Filipo se casó con Meda de Odesa una princesa tracia , hija del rey Colthelas de los getas que gobernaba un territorio costero del mar negro con capital en el importante puerto de Odessos. Ella tenía 16 años y Filipo 42. Ya desde los 12 acompañaba a su padre en sus cacerías y batallas mostrándose como una excelente amazona. Recordaba a la reina Audata pero al haber recibido una buena educación griega resultaba más refinada. Según Teopompo de Quíos cuando  Filippo fue asesinado acudió corriendo ante su cadáver que yacía en el suelo y tras despedirse de su esposo se suicidó clavándose en el corazón un puñal que portaba para seguirle al Hades.Esto impresionó a los macedonios que le dedicaron un espacio a su cadáver en el Gran Túmulo de Vergina( de unos 12 metros de altura por 100 de diámetro). Es posible que el segundo sarcófago que allí se encontró le pertenezca aunque otros estudiosos defienden que puede pertenecer a Filipo Arrideo, el hermano de Alejandro muerto por orden de Olimpia en el 317 a.C.

En el 337 Filipo se casa con la joven y hermosa Cleopatra Euridice de Macedonia sobrina del noble Atalo. Filipo en esta ocasión parece que se casó por amor, no por conveniencia política. La joven probablemente era de la familia argéada, procedente de la Baja Macedonia, el corazón del reino  Esa boda causó un profundo disgusto al futuro Alejandro III y a su madre Olimpia, pues su descendencia, puramente macedonia, podía amenazar el papel de Alejandro Magno como sucesor de Filipo que se preparaba ya para su próxima expedición contra Persia. Durante la fiesta que celebraba la boda, ante una provocación de Atalo, que brindó por un futuro heredero "legítimo" para Macedonia Alejandró abandonó el banquete, dejó Macedonia y se llevó a su madre a Épiro primero para irse a buscar refugio a Iliria después. Tras unos meses Filipo, a instancias de Demerato, un invitado-amigo de Corinto, llamó a su hijo de vuelta, tratándolo   con el mismo favor que le había demostrado en el  pasado.

Cleopatra tiene entre sus brazos a su bebé recién nacido. Su tío el noble macedonio Atalo a su lado. Escena de Alejandro(2004)

Con ella tendrá dos hijos Europa y Carano, que serán asesinados junto a otros miembros de su familia, nada más morir Filipo por orden de Olimpia y Alejandro, que consideraba a estos hermanastros, una seria amenaza para su estabilidad en el trono.

La familia de Filipo II. Noguera Borel. A.Alejandro Magno y las mujeres: Las madres de Alejandro, 1997.

Sabemos poco de las condiciones de vida en los palacios reales de Vergina y Pela. Si la madre de Filipo aún estaba viva en el 357 a.C es probable que fuera ella la mujer más importante de la corte. Aunque no se sabe si realmente había una jerarquía formal de esposas. Sabemos también que Filipo tuvo numerosas amantes, alguna de las cuales le dieron hijos.

Alejandro debió conocer y, posiblemente convivir con Audata, Filina, Nicesípolis y Meda y con algunos de sus hermanastros como Cinané, Arrideo, Tesalónica y su hermana Cleopatra. Las relaciones entre todos ellos no parece que fueron problemáticas a excepción de su madrastra Cleopatra y su descendencia. Realmente las vidas de las esposas de Filipo y sus relaciones con él y entre ellas son una incógnita, un misterio. Ninguna fuente nos dice cuando murieron estas mujeres, de la misma manera que tampoco sabemos cuando falleció Eurídice, la madre del propio Filipo. No es raro en la historia griega o romana, dominada por la narración de la guerra y las vicisitudes políticas, campos de los que la mujer era sistemáticamente excluida

BIBLIOGRAFÍA

Filipo y Alejandro. Reyes y conquistadores.-- Madrid. Esfera de los Libros, 2021

https://www.museoliber.org/wp-content/uploads/2014/07/Alejandro-Magno-y-las-mujeres-las-madres-de-Alejandro.pdf

https://es.whomarried.com/filipo-ii-de-macedonia-130650




viernes, 15 de abril de 2022

BATALLA DE CARRAS, 53 a.C. CUANDO LA AMBICIÓN DE UN SOLO HOMBRE LLEVÓ A LA MUERTE A MILES DE SOLDADOS ROMANOS

La narración del escritor Ivan La Cioppa de una de las más terribles derrotas de las legiones romanas para Historia y Roma Antigua.

Año 55 a.C., la República está prácticamente acabada. En Roma, el poder le pertenece al Triunvirato, compuesto por tres hombres muy especiales: Cayo Julio César, Gneo Pompeo Magno y Marco Licinio Craso. Craso se enriqueció con las proscripciones de Sila, acumulando un patrimonio inmenso: 7100 talentos (13.300 millones de euros al tipo de cambio actual) con los que compró poder y consenso. Ahora el sueño de toda una vida, el poder absoluto, está al alcance de su mano pero, lamentablemente, no goza de la misma reputación que los otros dos, extraordinarios generales que han logrado grandes victorias contra los enemigos de Roma. Craso es consciente de que podría ser aislado o incluso expulsado del poder. Requiere de un gran éxito militar y lo necesita lo antes posible.  Afortunadamente, además de ser un hábil político, también es un excelente comandante: fue decisivo en la batalla de la Puerta Collina, 82 a.C cuya victoria sancionó el triunfo de Sila, y la República recurrió a él para sofocar la revuelta de Espartaco(73-71 a.C). Por lo tanto, cree que tiene las cualidades para destacar sobre César y Pompeo. Cuando en el 55 a. C. es nombrado procónsul de Siria, decide actuar y organiza una gran campaña contra los Partos, que siempre habían sido vecinos incómodos para Roma. Así es como Craso parte hacia Oriente con sus siete legiones y varios departamentos auxiliares, seguro de obtener una fácil victoria. Lo acompañan su hijo Publio, veterano de las campañas de César en las Galias, y Cayo Casio Longino, futuro conjurado en el asesinato de Julio César. Lamentablemente, el destino tiene otros planes.

Batalla de Carras - Recreación histórica - Rome 2_ Total War .


Un año más tarde, los dos ejércitos finalmente se encuentran alineados uno frente al otro. Los Romanos suman 43.000 hombres, cansados y abrasados por el sol tras una marcha agotadora, mientras los Partos, encabezados por el joven y poderoso Rostam Surena Pahlavi, despliegan 10.000 jinetes arqueros y un millar de catafractos. Surena es tan ambicioso como su oponente y sabe que una victoria contra Roma podría aumentar aún más su poder. El campo de batalla es un mar de arena que no permite a los romanos ningún tipo de maniobra. Craso por fin decide disponer a todo el ejército en un gran cuadrado defensivo. En el fondo ya sabe que había actuado superficialmente pero, a estas alturas, el choque es inevitable.


El Imperio parto antes de la batalla de Carras o Carrae (53 AC). ( Sátrapa 1)

De repente se escuchan ruidos espeluznantes e intranquilizadores: son los tambores de los Partos emitiendo una melodía macabra que insinúa ansiedad en sus oponentes. Los Romanos están listos para la batalla, pero sucede algo impactante: una lluvia incesante de flechas comienza a atormentarlos sin descanso. Las flechas de los partos son armas mortales que perforan fácilmente las armaduras, y cuyas puntas de bordes curvados son capaces de cercenar músculos y tendones, a la hora de extraerlas. Craso espera que, en algún momento, los dardos se acaben pero es una esperanza vana. Los arqueros a caballo, cuyos arcos disparan el doble de la distancia habitual, recurren continuamente a reservas de flechas aportadas por camellos. El comandante romano entonces decide intentar una acción. Ordena a su hijo Publio, un formidable comandante de caballería, contratacar con 1000 jinetes galos, 300 jinetes romanos, 500 arqueros y 8 cohortes de legionarios. El joven acata las órdenes y lleva a sus hombres a la carga. Los arqueros al principio parecen retroceder, pero no es más que un truco: de repente, cambian de dirección y se lanzan contra los enemigos, acribillándolos con dardos y clavándoles los pies al suelo y los brazos a los escudos. Los Romanos están perdidos y el propio Publio decide suicidarse. Solo unos pocos de ellos logran regresar a sus filas, al cuadrado. 


Fracaso de la carga de Publio Craso contra los partos que les responden con una lluvia interminable de flechas

En breve, los Partos vuelven al ataque con una potente carga de catafractos. Uno de ellos blande la cabeza de Publio en la punta de su lanza mientras los otros se burlan de su padre, alegando que no está a la altura de su hijo. Esa vista es escalofriante, pero Craso no tiene tiempo para llorar a Publio. Entre sus soldados cunde el pánico, se sienten perdidos. Afortunadamente, llega la noche y los partos se retiran, al no estar preparados para eventuales ataques nocturnos de los romanos. Es el momento adecuado para escapar, pero ¿adónde? El pueblo más cercano es Carras pero hay que darse prisa, así que Craso decide abandonar a su suerte a los aproximadamente 4000 heridos y se va con el resto del ejército. Es una noche sin luna y reina la oscuridad. Con dificultad el ejército romano logra llegar a la ciudad. Lamentablemente faltan cuatro cohortes: se han perdido por el camino. Los Romanos se atrincheran dentro de la ciudad y creen estar a salvo pero, una vez más, se engañan a sí mismos. Carras está rodeada por el desierto y no dispone de los suministros necesarios para resistir un asedio. Mientras tanto, en la mañana, el ejército parto acude al campamento abandonado y masacra a todos los heridos. Poco después, intercepta a las cuatro cohortes “perdidas” que sufren el mismo destino de sus compañeros heridos. Al final los Partos aparecen bajo los muros de Carras. Surena le pide a Craso y a su segundo al mando Casio que se rindan, pero ambos se niegan. Luego propone una reunión pero recibe la misma respuesta. El general romano sabe que tiene que abandonar esa ciudad si no quiere que se convierta en su tumba. Al caer de nuevo la noche, los Romanos intentan escapar pero el guía elegido por Craso es un asalariado de los Partos que les hace perder el tiempo deambulando por pantanos y caminos tortuosos, alejándolos de la frontera con la provincia de Siria. Al llegar el alba, se da cuenta del engaño pero ya es tarde. Con sus tropas se asienta en una colina y espera su destino. Los Partos los alcanzan una vez más y Surena, presentándose solo frente a las filas romanas, propone las mismas condiciones, liberando prisioneros como prueba de buena fe.

Cuadro del siglo XVI de Lancelot Blondel que recrea cómo vierten oro fundido por la garganta del cadáver de Craso - Museo Groeninge

Dada la situación, impulsado también por el descontento de sus hombres, Craso decide aceptar y reunirse con el comandante enemigo para discutir los términos de la rendición pero esta decisión, al final, le es fatal. Una vez capturado, es ejecutado y, según Plutarco, su cabeza enviada a Seleucia, donde el rey Orodes la utiliza en la representación de "Las Bacantes" de Eurípides. Floro, en cambio, afirma que le fue vertido oro fundido en la boca para castigarlo por su codicia. 

Afortunadamente, no todos los Romanos perecen en la batalla final. Casio, con una parte del ejército, sigue un camino diferente al sugerido por el guía corrupto y logra regresar a Siria y preparar la defensa de la provincia. Sin embargo, un destino ingrato aguarda a los aproximadamente 10.000 soldados apresados, que nunca regresarán a Roma. Según Plinio el Viejo, fueron enviados a la frontera oriental del inmenso Imperio Parto, en el actual Turkmenistán, para reforzar las guarniciones defensivas. Una vez redimida su libertad, parece que algunos de ellos se convirtieron en mercenarios a sueldo de los Chinos y se trasladaron a la ciudad de

Fotograma de la película Dragon Blade.
donde, incluso en nuestros días, muchos de los habitantes tienen rasgos somáticos y genéticos occidentales, pero se trata de una teoría muy controvertida.

Lamentablemente, el espectro de esta tremenda derrota y la consiguiente deshonra se cernieron sobre Roma durante años, hasta que, en el año 20 a. C., Augusto, con su diplomacia, logró que los Partos devolvieran las siete águilas robadas a las legiones de Craso. Con el regreso de las insignias sagradas a Roma, el «Princeps» al menos devolvió el honor a aquellos valientes soldados que murieron por la superficialidad y vanidad de su comandante.

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