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jueves, 8 de octubre de 2020
Origen y primera expansión del islam.
Escrito por Federico Romero Díaz
El islam nace en la península arábiga, a principios del silo VII. Antes de hablar de su expansión por el resto del mundo deberíamos saber cómo era ese territorio antes de la predicación de Mahoma.
Podríamos distinguir tres zonas diferenciadas:
--La zona más al norte estaba influenciada por el imperio romano de Oriente aunque un poco más al este eran aliados tradicionales de los persas. La primera estaba habitada por los gasaníes y la segunda por los lakmíes. Ambas tribus llevaban mucho tiempo sirviendo a persas y romanos como aliados y mercenarios.
--La zona central estaba dominada por los nómadas aunque también contaba con ciudades comerciales como Medina o La Meca, donde se encontraba la Kaaba, roca de origen meteórico que se había convertido en centro de peregrinación de los politeístas preislámicos. La existencia de ese peregrinaje, unida a la influencia cristiana, judía y sasánida en La Meca, la hacían más cercana al monoteísmo, haciendo posible el surgimiento del islam en esa ciudad.
--Al Sur estaba la conocida como Arabia Feliz donde se habían desarrollado algunas ciudades en la costa, gracias a su posición de privilegio en las rutas comerciales entre la India y Egipto.
Los árabes estaban organizados en tribus que frecuentemente guerreaban entre sí. Sus creencias religiosas eran cristianas, judías o animistas. Estos últimos atribuían un carácter sagrado a piedras, arboles, etc. Tendemos a imaginarlos como intrépidos soldados, que visten amplios ropajes, llevan turbantes en la cabeza y montan sobre nerviosos caballos, armados con tan solo una lanza y una curvada cimitarra, pero nos equivocamos. Su aspecto era muy similar al resto de los guerreros romanos o persas de su tiempo. Algunas de sus tribus llevaban siglos sirviendo como aliados o mercenarios en los ejércitos de estos dos grandes imperios. Eran predominantemente soldados de infantería ya que la caballería en ese momento era muy escasa y lucían las mismas espadas, yelmos y cotas de malla que los compañeros de otras naciones que servían en las huestes de Persia o Constantinopla. Curiosamente los primeros soldados del islam llegaban al campo de batalla prácticamente sin bagaje que les entorpeciera en sus desplazamientos, vivían sobre el terreno y normalmente los rebaños de ganado de cabras y ovejas que les sustentaban les seguían con días de retraso. Ellos se desplazaban en mulas o en camellos y solo en el campo de batalla usaban sus caballos que lógicamente estaban mucho más frescos que los de sus enemigos. La demografía de los árabes nunca hubiera podido mantener la expansión casi continua y en varios frentes que los musulmanes llevaron a cabo. Para nutrir sus ejércitos de soldados, incorporaban a grandes contingentes de guerreros de los pueblos sometidos, mediante pactos, mediante su contratación como mercenarios o por la fuerza en función de las circunstancias. Los árabes, étnicamente hablando fueron una minoría privilegiada en ese primer imperio islámico.
Cuando Mahoma, comerciante de La Meca, comenzó su predicación en el 610 ya era un hombre maduro, tenía unos 40 años. Tras una visión del arcángel Gabriel comienza a predicar contra la impiedad y la corrupción de la élite de su ciudad. Va a poco perfilando su doctrina, en el 619 ya reconoce que Alá es su único Dios, siendo el mismo el último de sus enviados, al igual que Abraham, Moisés y Jesús. Sin demasiados seguidores y enfrentados a los poderosos de La Meca, en el 622 se ve obligado a huir a la vecina ciudad de Yatrib, conocida después como Medina. Este suceso, conocido como Hégira servirá a los musulmanes de todo el mundo para fijar ese año como el primer año de su calendario.
En Medina sus enseñanzas tienen éxito y funda la primera comunidad de creyentes de fe islámica, la umma, en la que religión y estado estarán profundamente unidos. Las fueras de los musulmanes van creciendo en número gracias a la incorporación y conversión de los guerreros de las tribus sometidas. Cuando Mahoma muere en el 632 ha conseguido unificar a casi toda Arabia. Dos años antes había conquistado La Meca a la cabeza de 10.000 guerreros.
La convertirá en la capital religiosa, siendo Medina la capital política del nuevo estado que estaba creándose. En esa fecha ya ha establecido los pilares de la nueva religión que serán: el Corán o palabra de Dios revelada y la sunna, que es un conjunto de tradiciones y sentencias atribuidas a Mahoma que los musulmanes deben seguir.
A la muerte del profeta se inicia el periodo de los califas ortodoxos que va del 632 al 661. Las tensiones por la sucesión se solucionan con la proclamación de Abu Bakr(632-634) que derrota a las pocas tribus árabes que aún no se habían sometido al islam.
A su muerte le sucederá Omar(634-644), también suegro de Mahoma. Los musulmanes consiguen varias victorias sobre el imperio romano de oriente. Omar conquista Siria, entrando en Damasco en el 635, Palestina (Jerusalén cae en el 638) . Su general Amr ibn al-as ocupa Egipto siendo Alejandría evacuada por los bizantinos en el 642, allí se funda Fustat, muy cerca de lo que en el futuro será la ciudad de El Cairo. Persia tampoco escapa a la expansión islámica y su capital Cesifonte cae en el 638. Y Ninive en el 641, llegando los musulmanes hasta Armenia.
Omar transforma el estado árabe en un imperio teocrático proclamándose Príncipe de los Creyentes. Organiza para ello una administración en las tierras ocupadas en la que el jefe de las tropas de ocupación es al mismo tiempo el delegado de asuntos civiles, religiosos y judiciales del califa aunque mantiene, en lo esencial, la administración romana o persa preexistente. Respetó las creencias religiosas de los conquistados que bajo el estatuto de “dimmíes” o protegidos pagaban un impuesto específico. Fundó varias bases avanzadas en el límite de las nuevas conquistas que luego se convertirán en populosas ciudades. Será asesinado en Medina en el 644.
Utman, yerno de Mahoma, será su sucesor y gobernará del 644 al 656. Continuará con la política expansiva de su antecesor. Derrota a los bizantinos cuando trataban de recuperar Egipto y desde allí lanza campañas de saqueo sobre el Norte del África bizantina hasta Cartago. Funda la base avanzada de Barca y se establece el límite entre romanos y árabes en torno a la Tripolitania. También supo hacer frente a Constantinopla en el mar y saqueó Chipre y Rodas derrotando a los romanos en la Batalla de los Mástiles en 655. Morirá también asesinado, siendo sustituido por otro yerno de Mahoma, Alí.
Su nombramiento no va a ser aceptado por todos y deberá imponerse militarmente a los seguidores de Aixa, la viuda de Mahoma, en la batalla del Camello o de Yámal, junto a Basora en el 656. Trasladará la capital a la base de Kufa(Irak) perdiendo Medina su importancia política. En Siria su gobernador Muawiya, de la poderosa familia de los Omeyas, tampoco reconocerá su autoridad. Ambos acaban sometiéndose a un arbitraje que tras un tiempo falla a favor del omeya. Alí se repliega a su feudo de Kufa en Irak, aunque morirá asesinado en el 661. Está muerte supondrá la división del Islam en sus dos grandes ramas los chiíes que piensan que el Califa debe pertenecer a la familia de Alí y sus descendientes y que tienen en cuenta como fuente de ley los dictámenes de los imanes. Son el 15 por cien aproximadamente de todos los musulmanes y son mayoría en zonas como Azerbayán, Bahreim, Sur de Líbano y sobre todo en Irak e Irán.
La otra gran rama son los sunníes, que reconocen como válidos y aplicables los testimonios de Mahoma recogidos en la Suna, siendo la tendencia mayoritaria en el islam. Por último están los jariyíes, una facción de los musulmanes que dejaron de apoyar a Alí en el 657 y que a diferencia de las dos anteriores defienden que el califa puede ser cualquier musulmán elegido por la comunidad que debe elegir para ese puesto al más digno de entre los creyentes. Son mayoría en el sultanato de Omán, en Zanzíbar y en algunas partes del Magreb.
Alí ha muerto, han pasado 20 años desde la muerte de Mahoma y el islam ya se ha hecho dueño de toda la península arábiga, ha conquistado el imperio persa y arrebatado a los romanos de Oriente Palestina, convirtiendo Jerusalén en una de las ciudades santas del islam, Siria, Egipto y la Tripolitania. ¿Cuáles habían sido las claves de ese éxito?:
El afán de botín de las tribus árabes que facilitó su unión bajo un solo mando.
Las disputas religiosas y las tensiones fiscales en zonas como Siria, Palestina o Egipto facilitaron que los pobladores de esos lugares vieran con buenos ojos a los musulmanes. Además los nuevos conquistadores ofrecían a las ciudades que capitulaban buenas condiciones respetando gran parte de las propiedades y creencias de las élites locales y manteniendo lo esencial de la administración preexistente. A cambio, los no musulmanes debían pagar un impuesto especial, nutriéndose las guarniciones árabes de los ingresos de las antiguas tierras públicas y de la imposición de un impuesto personal que se unía a los ya existentes. Los musulmanes por el contrario solo estaban obligados a la limosna, tal y como se establece en el Corán, es decir a pagar un porcentaje de su renta. Esta discriminación fiscal estimulará las conversiones a esta nueva fe.
Tanto el Imperio Romano de Oriente como la Persia de los sasánidas estaban agotadas económica y militarmente después de 25 años de guerra casi ininterrumpida.
Los califas omeyas (661-750)
Los Omeyas eran una de las familias más poderosas de Arabia. Su acceso al poder supuso la centralización de la administración en la nueva capital Damasco. Hicieron hincapié en el carácter teocrático del poder del Califa que además se rodeó de una Shura o consejo de notables de diferentes tribus. El imperio omeya será esencialmente árabe, siendo estos claramente privilegiados sobre el resto de pueblos. La continuidad de sus conquistas será un excelente medio de aplazar las querellas religiosas.
Muhawiya(661-680) se impuso desde su puesto de gobernador de Siria primero a su rival Alí y después a uno de los hijos de este. Es el responsable del traslado de la capital a Damasco y fracasa frente a Constantinopla en su gran ofensiva, fijándose una frontera más estable en torno al Taurus. Al Oeste conquista Kabul, Bujara y se inicia la conquista del territorio de Samarkanda. Su hijo Yazid I(680-683) vence y acaba con la vida de otro de los hijos de Alí, Husain(10/10/680) en Kerbala, que se convertirá así en centro de peregrinación de los chiitas que instituyen ese día como día de duelo. Tras los breves Muawiya II y Marwan I llega al poder Abd-el –Malik (685-705) que derrota a chiitas y jariyitas y restablece la unidad del Imperio. Impulsa la gran expansión musulmana por el norte de África, con la conquista de Cartago en el 698. Funda en la actual Túnez la ciudad de Kairuan donde se construirá una gran mezquita. Los musulmanes penetran hasta Marruecos y crean un sistema monetario basado en la dualidad entre el dinar de oro y el dírhen de plata. También estableció el árabe como idioma oficial de la administración reemplazando al griego y al persa. Acabará las obras de la Cúpula de la Roca. Su hijo y sucesor Walid I (705-715) impulsará la finalización de la Mequita de Al –Aqsa, ambas en la explanada de las mezquitas en Jerusalén. Con este sultán los Omeyas alcanzan su máxima extensión territorial conquistan la Transoxiana, la región del Indo y a partir del 711 el reino visigodo de Toledo.
El fracaso en el asedio de Constantinopla en el 718, la detención de la conquista en Hispania y el Sur de Francia, tras la derrota de Poitiers en el 732, marcaron el final del Islam clásico. Los problemas sociales y religiosos facilitaron la derrota del último omeya Marwan II(744-750) en la batalla del gran Zab, un afluente del Tigris. De la matanza de la familia omeya solo escapa Abd- al Rahman, que marcha a la península ibérica y funda el emirato independiente de Córdoba en el 756.
A los Omeyas les sucederán los llamados califas abasís (750-1258) que trasladarán su capital a Bagdad. El islam bajo su gobierno experimentará nuevos avances en África y Asia y retrocesos en otras zonas como la península ibérica, aunque esa es ya otra historia.
martes, 4 de agosto de 2020
LA ESPADA DE DIOS. LA ORGANIZACIÓN, ESTRUCTURA Y LOGÍSTICA DE LOS EJÉRCITOS DE MAHOMA.
Escrito por Federico Romero Díaz
Tendemos a imaginarnos a los primeros guerreros árabes como intrépidos soldados, que visten amplios ropajes, llevan turbantes en la cabeza y montan sobre nerviosos caballos. También van armados con tan solo una lanza y una curvada cimitarra, pero nos equivocamos. Su aspecto era muy similar al resto de los guerreros romanos o persas de su tiempo. En los ejércitos de estos dos grandes imperios llevaban algunas de sus tribus sirviendo como federados desde siglos. Eran predominantemente soldados de infantería ya que la caballería en ese momento era muy escasa y lucían las mismas espadas, yelmos y cotas de malla que los compañeros de otras naciones que servían en las huestes dePersia o Constantinopla. Vamos a conocer la historia de estos primeros guerreros del Islam.
En el año 632 Mahoma había culminado un largo camino de diez años para asentar su poder en la Península arábiga. En el 630 entraba victorioso en La Meca. A excepción del nordeste, toda Arabia estaba bajo su mando. Hacía unas decenas de años esta península era un espacio donde persas y romanos de Oriente luchaban por ampliar sus territorios de influencia. Los lakmíes, al nordeste eran aliados de Persia y los gasaníes, del noroeste, de los bizantinos. Ambas potencias se desangraron en una larga guerra de 25 años casi ininterrumpidos(603-628) que los debilitó en gran medida y que creó un vació de poder que hizo posible que el proyecto de Mahoma llegara a buen puerto. Los árabes que en el pasado habían luchado entre sí al servicio de uno de los dos grandes imperios estaban ahora bajo un solo mando y en condiciones de desafiar el dominio de sus antiguos amos.
Tendemos a imaginarnos a los primeros guerreros árabes como intrépidos soldados, que visten amplios ropajes, llevan turbantes en la cabeza y montan sobre nerviosos caballos. También van armados con tan solo una lanza y una curvada cimitarra, pero nos equivocamos. Su aspecto era muy similar al resto de los guerreros romanos o persas de su tiempo. En los ejércitos de estos dos grandes imperios llevaban algunas de sus tribus sirviendo como federados desde siglos. Eran predominantemente soldados de infantería ya que la caballería en ese momento era muy escasa y lucían las mismas espadas, yelmos y cotas de malla que los compañeros de otras naciones que servían en las huestes dePersia o Constantinopla. Vamos a conocer la historia de estos primeros guerreros del Islam.
En el año 632 Mahoma había culminado un largo camino de diez años para asentar su poder en la Península arábiga. En el 630 entraba victorioso en La Meca. A excepción del nordeste, toda Arabia estaba bajo su mando. Hacía unas decenas de años esta península era un espacio donde persas y romanos de Oriente luchaban por ampliar sus territorios de influencia. Los lakmíes, al nordeste eran aliados de Persia y los gasaníes, del noroeste, de los bizantinos. Ambas potencias se desangraron en una larga guerra de 25 años casi ininterrumpidos(603-628) que los debilitó en gran medida y que creó un vació de poder que hizo posible que el proyecto de Mahoma llegara a buen puerto. Los árabes que en el pasado habían luchado entre sí al servicio de uno de los dos grandes imperios estaban ahora bajo un solo mando y en condiciones de desafiar el dominio de sus antiguos amos.
Los primeros guerreros árabes(622-661) conquistarán gran parte del mundo en apenas tres generaciones. Vamos a conocerlos más en detalle.
MIEMBROS Y ORGANIZACIÓN DEL EJÉRCITO
COMPOSICIÓN
Una de las ventajas que tenían los árabes, es que en las tribus beduinas, todos los hombres libres estaban preparados militarmente y se esperaba de ellos que supieran defender sus poblados. Portaban armas y tenían experiencia en guerras tribales. La base de la organización del ejército árabe era la tribu y los clanes que la componían. Los mejores caudillos de las tribus, rú us, ra´is (arraez en castellano)desempeñaban el papel de oficiales, que a veces tenían el papel de adalid enfrentándose en luchas singulares contra otros campeones enemigos. A estos grupos tribales le seguían pequeños grupos de mujeres y niños que se encargaban del ganado que alimentaba al ejército, de montar los campamentos, curar a los soldados, etc. A estas unidades se sumaron a partir del 629 unidades de yemeníes como los abna (infantería y caballería pesada) ya experimentadas al servicio de Persia y Constantinopla.. Otro cuerpo a destacar eran los ahabis, reclutados entre las tribus árabes de Sudán, Eritrea y sur de Egipto.Muy feroces equipados con espadas cortas y rectas, escudos de piel de elefante y larga lanza. Fueron claves en la conquista de Egipto(639-642); los asawira eran persas que se unieron a los árabes tras la derrota del último de sus reyes. Mantuvieron una entidad diferenciada del resto hasta finales del siglo VIII y se asentaron en torno a Basora; los hamra (hombres rojos) eran los antiguos dailamitas del ejército persa, una infantería pesada excelente, muy bien retribuida que fue asentada en torno a la base fortificada de Kufa. Tribus árabes cristianas del nordeste de Arabia y judías del norte también integraron las fuerzas de los primeros ejércitos musulmanes.
Los mercenarios, al principio no fueron muchos,pero fueron creciendo en número a medida que avanzamos en el siglo VII. Por ejemplo, en la conquista Persia. En el Norte de África participaron barcos con tripulaciones egipcias, cristianos coptos, grupos de bereberes, etc.
MANDO Y FINANCIACIÓN
Se considera que fue el califa Omar el que estableció la estructura de este ejército. Fue el primero en crear un censo militar, el establecimiento de tributos regulares, la creación de grandes bases militares en los territorios ocupados desde donde seguir lanzándose a la conquista de otros, creó centros de cría de caballos para el ejército y de fabricación de armas en grandes centros de producción. Mantuvo los sistemas fiscales y administrativos de los territorios sometidos respetando a los funcionarios bizantinos o persas que en ellos trabajaban.Fue, poco a poco, borrando la organización tribal del ejército para sustituirla por otra muy similar a la del ejército bizantino o sasánida.
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| Sitio de Edesa (634-638). Wikimedia commons |
Los emires nombraban a oficiales de menor graduación para dirigir unidades más pequeñas. por ejemplo los umara al-tabiya al cargo de 1000 hombres divididas en unidades de 100 al cargo de un umara al-Asur y los umara al-urafá de 10 guerreros.
Inicialmente los guerreros musulmanes cobraban por un lado de la parte que le correspondía de la cantidad asignada a su tribu y por otra de su parte en los botines y tasas impuestas a las poblaciones conquistadas. En este momento de formación del ejército, la segunda era bastante más importante que la primera. Los infantes cobraban tres veces menos que los jinetes, ya que estos debían mantener sus caballos. Debían también costearse su equipo y si el soldado moría en batalla su familia recibía la parte que le correspondía. La importancia de los botines hacía que estos primeros guerreros musulmanes se mostraran más interesados en los botines que en la conquista y que si se les ofrecía la cuantía adecuada, podían desistir de su ataque. La conquista de Palestina, Siria y Egipto proporcionaron al califa los recursos necesarios para crear un sistema de pago más regular.
Un hecho clave en la obtención de estos recursos fue la política de los conquistadores musulmanes de mantener en sus puestos a los funcionarios de la administración romana o persa en los territorios que conquistaban, usando estos aparatos fiscales y administrativos como la herramienta perfecta para exigir a los territorios conquistados contribuciones en dinero, soldados, marineros o comida para sus ejércitos. Los nuevos recursos permitieron también a los árabes crear grandes bases en las zonas fronterizas de esos nuevos territorios desde donde poder por un lado lanzar nuevas campañas de saqueo y por otro lado consolidar su dominio aplastando rebeliones. Mantener el ejército no era barato por ejemplo un infante dailamita ( mercenario) cobraba unos 25 dirhems de plata al año. Los jinetes cobraban tres veces más que los soldados de infantería ya que debían de responsabilizarse del mantenimiento de sus monturas. Además de la paga fija, los guerreros tenían derecho a su parte del botín y en caso de muerte del combatiente tanto la paga como la parte del botín eran entregados a la familia del fallecido.
En cuanto al tamaño de los primeros ejércitos musulmanes , debemos explicar que no era muy grande eran pequeños ejércitos en un primer momento pero fueron creciendo a medida que acumulaban victorias y territorios conquistados: 385 personas en el 625, 3000 en la Batalla de Zanja en el 627, 10.000 en la entrada de Mahoma a la Meca en el 630, 13.000 en varios grupos entre los años 633 y 634 en la conquista de Palestina, ya en el 636 luchando en dos frentes Siria e Iraq los ejércitos árabes combinaban unos 54.000 guerreros en total. Su capacidad demográfica era muy débil por lo que reclutaron en los primeros momentos de una manera masiva contingentes de soldados nativos en las tierras que ocupaban.
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| Movimientos árabes en la conquista de Palestina Wikimedia commons |
Un hecho clave en la obtención de estos recursos fue la política de los conquistadores musulmanes de mantener en sus puestos a los funcionarios de la administración romana o persa en los territorios que conquistaban, usando estos aparatos fiscales y administrativos como la herramienta perfecta para exigir a los territorios conquistados contribuciones en dinero, soldados, marineros o comida para sus ejércitos. Los nuevos recursos permitieron también a los árabes crear grandes bases en las zonas fronterizas de esos nuevos territorios desde donde poder por un lado lanzar nuevas campañas de saqueo y por otro lado consolidar su dominio aplastando rebeliones. Mantener el ejército no era barato por ejemplo un infante dailamita ( mercenario) cobraba unos 25 dirhems de plata al año. Los jinetes cobraban tres veces más que los soldados de infantería ya que debían de responsabilizarse del mantenimiento de sus monturas. Además de la paga fija, los guerreros tenían derecho a su parte del botín y en caso de muerte del combatiente tanto la paga como la parte del botín eran entregados a la familia del fallecido.
En cuanto al tamaño de los primeros ejércitos musulmanes , debemos explicar que no era muy grande eran pequeños ejércitos en un primer momento pero fueron creciendo a medida que acumulaban victorias y territorios conquistados: 385 personas en el 625, 3000 en la Batalla de Zanja en el 627, 10.000 en la entrada de Mahoma a la Meca en el 630, 13.000 en varios grupos entre los años 633 y 634 en la conquista de Palestina, ya en el 636 luchando en dos frentes Siria e Iraq los ejércitos árabes combinaban unos 54.000 guerreros en total. Su capacidad demográfica era muy débil por lo que reclutaron en los primeros momentos de una manera masiva contingentes de soldados nativos en las tierras que ocupaban.
EQUIPAMIENTO Y ABASTECIMIENTO Y ESTRATEGIA
En estos primeros momentos se aprecia por parte árabe un gran interés por hacerse con armamento, vía saqueo de los vencidos o mediante la imposición de entregas de equipamiento a los nuevos territorios sometidos. La incorporación de las tribus árabes de religión judía y cristiana del norte de Arabia fronterizos con bizantinos y persas y de las ciudades yemeníes, les proporcionó guerreros tan bien equipados como los persas o los romanos, además de artesanos expertos que fueron asentados en centros de fabricación de armas propios( Kufa, Fustat, Basora, etc)
Inicialmente los grupos de guerreros árabes no llevaban casi tren de abastecimiento. Tan solo algunos muchachos y mujeres marchaban por detrás de ellos llevando algunas cabezas de ganado. Se esperaba que el soldado llevara su alimento para los primeros días de la campaña y que luego vivieran de lo que fueran saqueando. Esto les hacía mucho más móviles que sus oponentes persas o romanos que portaban largas caravanas de carros con sus ejércitos
El soldado árabe se parecía mucho en su armamento a sus homólogos persas o bizantinos. El arma fundamental era la espada recta de dos filos,al menos durante los siglos VII y VIII, no curvas como se suele pensar. Se prefería por su calidad el acero indio, más flexible y resistente. Las de caballería eran más largas que las de los infantes. Eran muy valoradas, a veces recibían nombre propio y pasaban de padres a hijos. La lanza o rumh tenían unos 2.5 m para los soldados de a pié. Contaban con una poderosa moharra larga y ancha y asta de madera de morera muy flexible. Los caballeros llevaban la misma lanza pero un metro más larga aproximadamente. También portaban venablos, dardos parecidos a las célebres plumbatae romanas y arco largo (hiyazi) que eran capaces de matar a un guerrero con cota de malla a cien metros, daga de hoja ancha y empuñadura de hueso, mazas, etc. Para defenderse llevaban largas cotas de malla(dir´)similar a la de sus oponentes persas o bizantinos. Los árabes tenían la peculiaridad de que a veces usaban dos interponiendo entre ambas un tejido acolchado.También usaban armaduras de varias capas de cuero endurecido(de buey o vaca), yelmos de influencia sasánida o a partir del 640 de influencia centroasiática que acababan en pico, escudos grandes y redondos. A partir de la segunda mitad del VII se extendió el uso del estribo por influencia de los ávaros. En cuanto a la ropa grandes lienzos que se enrollaban en el cuerpo, un paño corto para la cabeza(´imana), pantalones de tipo persa(sirwal), sandalias cerradas con suela reforzada. Como curiosidad llevaban el pelo largo que a veces se recogían en cuatro grandes trenzas(trenzas sarracenas).
Los primeros ejércitos árabes eran , como ya hemos comentado, escasos en efectivos y caballería, pero tan bien armados como los de sus oponentes romanos o persas. Su gran ventaja era la rapidez. Tanto la infantería como la caballería acudía a la batalla montada en mulas o dromedarios y sin el entorpecimiento de un pesado tren de abastecimiento ni grandes máquinas de asedio. Esto les hacía llegar al campo de batalla rápidamente y descansados. La caballería no combatía en dromedario usado solo como transporte, debido a lo difícil que es hacerles obedecer en determinadas situaciones en el combate. Tanto la caballería como la infantería inspiradas en el genio táctico de generales como Jalid ,"la espada de Dios" adoptaron novedosos planteamientos tácticos que les fueron muy útiles en campaña.
Ya antes de la aparición de Mahoma o de Abu Bakr, grupos de árabes saqueaban las fronteras persas y bizantinas en busca de botín en una zona que, tras cruento enfrentamiento entre los dos grandes imperios, había quedado desprotegida. A partir del 628 ya serán los árabes de Mahoma los que se aprovechen de la situación saqueando o exigiendo plata y oro para no hacerlo. Pero la guerra había dejado agotados a ambos imperios tanto económicamente como militarmente. Además había otros frentes a los que acudir (guerras internas, los ávaros, etc). Esta falta de atención será aprovechada por Mahoma que se hace con la ciudad de Ayla y desde allí en el 636 penetra a la conquista del sur de Palestina iniciando una expansión fuera de Arabia que va a cambiar el mundo para siempre, aunque esa es ya otra historia.
BIBLIOGRAFIA
Este artículo esta basado en el libro:
Soto Chica, José.--Imperios y bárbaros. La Guerra en la Edad Oscura.-- Madrid: Ediciones Despertaferro, 2019.
OTRA BIBLIOGRAFÍA
En estos primeros momentos se aprecia por parte árabe un gran interés por hacerse con armamento, vía saqueo de los vencidos o mediante la imposición de entregas de equipamiento a los nuevos territorios sometidos. La incorporación de las tribus árabes de religión judía y cristiana del norte de Arabia fronterizos con bizantinos y persas y de las ciudades yemeníes, les proporcionó guerreros tan bien equipados como los persas o los romanos, además de artesanos expertos que fueron asentados en centros de fabricación de armas propios( Kufa, Fustat, Basora, etc)
Inicialmente los grupos de guerreros árabes no llevaban casi tren de abastecimiento. Tan solo algunos muchachos y mujeres marchaban por detrás de ellos llevando algunas cabezas de ganado. Se esperaba que el soldado llevara su alimento para los primeros días de la campaña y que luego vivieran de lo que fueran saqueando. Esto les hacía mucho más móviles que sus oponentes persas o romanos que portaban largas caravanas de carros con sus ejércitos
El soldado árabe se parecía mucho en su armamento a sus homólogos persas o bizantinos. El arma fundamental era la espada recta de dos filos,al menos durante los siglos VII y VIII, no curvas como se suele pensar. Se prefería por su calidad el acero indio, más flexible y resistente. Las de caballería eran más largas que las de los infantes. Eran muy valoradas, a veces recibían nombre propio y pasaban de padres a hijos. La lanza o rumh tenían unos 2.5 m para los soldados de a pié. Contaban con una poderosa moharra larga y ancha y asta de madera de morera muy flexible. Los caballeros llevaban la misma lanza pero un metro más larga aproximadamente. También portaban venablos, dardos parecidos a las célebres plumbatae romanas y arco largo (hiyazi) que eran capaces de matar a un guerrero con cota de malla a cien metros, daga de hoja ancha y empuñadura de hueso, mazas, etc. Para defenderse llevaban largas cotas de malla(dir´)similar a la de sus oponentes persas o bizantinos. Los árabes tenían la peculiaridad de que a veces usaban dos interponiendo entre ambas un tejido acolchado.También usaban armaduras de varias capas de cuero endurecido(de buey o vaca), yelmos de influencia sasánida o a partir del 640 de influencia centroasiática que acababan en pico, escudos grandes y redondos. A partir de la segunda mitad del VII se extendió el uso del estribo por influencia de los ávaros. En cuanto a la ropa grandes lienzos que se enrollaban en el cuerpo, un paño corto para la cabeza(´imana), pantalones de tipo persa(sirwal), sandalias cerradas con suela reforzada. Como curiosidad llevaban el pelo largo que a veces se recogían en cuatro grandes trenzas(trenzas sarracenas).
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| Guerreros árabes del siglo VII. |
Ya antes de la aparición de Mahoma o de Abu Bakr, grupos de árabes saqueaban las fronteras persas y bizantinas en busca de botín en una zona que, tras cruento enfrentamiento entre los dos grandes imperios, había quedado desprotegida. A partir del 628 ya serán los árabes de Mahoma los que se aprovechen de la situación saqueando o exigiendo plata y oro para no hacerlo. Pero la guerra había dejado agotados a ambos imperios tanto económicamente como militarmente. Además había otros frentes a los que acudir (guerras internas, los ávaros, etc). Esta falta de atención será aprovechada por Mahoma que se hace con la ciudad de Ayla y desde allí en el 636 penetra a la conquista del sur de Palestina iniciando una expansión fuera de Arabia que va a cambiar el mundo para siempre, aunque esa es ya otra historia.
BIBLIOGRAFIA
Este artículo esta basado en el libro:
Soto Chica, José.--Imperios y bárbaros. La Guerra en la Edad Oscura.-- Madrid: Ediciones Despertaferro, 2019.
OTRA BIBLIOGRAFÍA
Nicolle,
David (1994).-- Yarmuk AD 636: La conquista musulmana de Siria.-- Osprey
Publishing.
Kaegi, Walter E. (1992). Byzantium and the Early
Islamic ConquestCambridge University Press.
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