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lunes, 20 de abril de 2020

LA INFANCIA DE AUGUSTO. EL NIÑO QUE CAMBIARÁ EL MUNDO.

Augusto fué una de las personas más trascendentes en la historia de Roma, y por lo tanto de nuestro presente. Continua y desarrolla hasta el más mínimo detalle la obra política de Cayo Julio Cesar, llevando a buen fin el diseño del régimen político del Principado( Princeps: primero entre iguales) imprescindible para una adecuada transición política entre la vieja República y el nuevo Imperio que ya se dibuja claramente en el horizonte .


Imagen del joven  Cayo Octavio Turino. Foto de cesaresderoma.com


El nombre original de nuestro personaje es Cayo Octavio Turino(63 al 14 d.C) Tras la muerte de Cayo Julio Cesar ,en el 44 a.C, es adoptado en su testamento y pasa a llamarse Cayo Julio Cesar Octaviano. No será su último nombre. El 27 a.C, el Senado le concede el título de Augusto  siendo entonces denominado, Cesar Augusto. 

ANTECEDENTES FAMILIARES

Las principales fuentes para este periodo de la vida de Augusto, Suetonio y Nicolás Damasceno que los Octavios eran una vieja familia respetada y con considerables recursos económicos de la ciudad latina de Velletri, situada a unos 40 kilómetros de Roma. La familia tenía tierras y se dedicaba también al comercio. Su casa solariega se encontraba , al parecer en el centro de la ciudad, justo por donde pasa en la actualidad la Via Ottavia.

Sabemos que el bisabuelo paterno luchó en Sicilia, como tribuno militar en la Segunda Guerra Púnica(218-201 a.C) a las órdenes de Lucio Emilio Pupo. A pesar de su riqueza y de sus méritos militares no tenía grandes ambiciones y centró su ambición política en los asuntos locales de Velletri y en sus prósperos negocios. a pesar de los rumores mal intencionados que el propio Suetonio recoge, en los que se le acusa de ser un simple liberto dedicado a la fabricación de cuerdas. También circularon rumores de que Balbo el abuelo materno, padre de Atia, la noble madre de nuestro Octavio, provenía de gente de baja condición. El rumor nos lo ofrece de nuevo Suetonio( Aug, 4.2)

 "De la más grosera tahona de Aricia procede tu harina materna; la amasó con sus manos manchadas por el trasiego de las monedas"

Tal y como nos cuenta el propio Augusto en su biografía la realidad es que los Octavio eran una acaudalada familia ecuestre, de clase media que ocupaba el puesto inmediatamente inferior al de la nobleza senatorial, con la que en numerosas ocasiones se mezclaban.

El padre de Cayo Octavio, nuestro futuro Octavio Augusto, había aumentado la fortuna familiar. Era distinto a sus antepasados mas centrados en la política local de su pequeña ciudad. Tenía ambiciones en Roma y se lanzó a la competencia política. Gracias a sus contactos y a su fortuna, consiguió ser elegido cuestor en el 70 d.C e ingresó en el Senado siendo un gran logro para un caballero de procedencia rural. Se supone aunque no se tiene certeza de que también debió ser edil, un puesto lógico en el cursus honorum que solía ser previo a la pretura, que obtuvo en el 61 a.C.

Los padres del joven Cayo: Octavio y Atia
Parte de su éxito político se lo debió a su nuevo matrimonio, y digo nuevo porque Octavio se casó por primera vez con una mujer de la que solo conocemos su nombre Ancaria, con la que tuvo una hija, Octavia Mayor. Es muy posible que esta mujer falleciera o que simplemente Octavio se divorciara de ella para casarse con Atia, mucho mejor partido para un hombre con ambiciones políticas. Atia era hija de Marco Atio Balbo y de Julia Menor, la hermana de Cayo Julio Cesar, el hombre más poderoso en Roma. Casarse con la sobrina de Cesar era una gran oportunidad que alguien tan ambicioso como Cayo Octavio no iba a dejar escapar.

 La familia Julia había caído en cierto estancamiento y escasez de recursos y emparentar su antiguo y noble linaje con una rica y acaudalada familia ecuestre suponía un balón de oxigeno en su maltrecha economía. Los Julio remontaban su origen nada más y nada menos que a antes de la fundación de Roma en el 753 a.C. Lo remontan a Eneas, hijo de Venus, que escapó de la destrucción de la ciudad de Troya junto a un pequeño grupo d seguidores, con los que tras muchas aventuras arribará a las costas del Lacio italiano. El hijo de Eneas, Julio( aunque también se le llama Eneas) fundó la dinastía Julia que siglos después, hacia mediados del siglo I a.C seguía siendo de las más nobles, pero eso si, algo venida a menos económicamente.

Del matrimonio de Octavio y Atia en el 70 a.C nacerá primero una hija, Octavia Menor y nuestro protagonista, alguien que sentará las bases que el Imperio romano seguirá por siglos, Cayo Octavio Turino.

AUGUSTO NIÑO

Dión Casio(4.5.1) nos cuenta que un astrólogo había pronosticado en contra del bebe, pero Octavio el pater familias decidió ignorar su pronostico y aceptar a su hijo levantando a la criatura en brazos. Nació el 23 de septirembre del 63 a.C, en la casa que su familia poseía en la ladera del Palatino, en la zona conocida como "Cabezas de Buey", muy cerca del Foro. Como Roma era una ciudad que padecía de hacinamiento, epidemias y suciedad se decidió criar a Cayo en la casa de campo familiar, cerca de Velitrae.



Como ya hemos comentado anteriormente, gracias al apoyo de Cesar, Octavio padre siguió progresando y tras su puesto de cuestor, se supone que pudo haber desempeñado el puesto de edil, aunque no nos consta. Si sabemos que ganó las elecciones a pretor en el 61 a.C. Pasado el año de desempeño de esa función, el Senado le asigna gobernar Macedonia en calidad de propretor, en el viaje de ida se le encomendó la tarea de acabar con un grupo de esclavos rebeldes que habían luchado primero en la rebelión de Espartaco y después a favor del golpe de Catilina. Operaban en la región de en torno a Thurii. Tras acabar con ellos, Octavio añadió a su nombre Turino, en recuerdo de la victoria obtenida sobre estos rebeldes. Suetonio nos lo cuenta:

"Cuando era niño(Cayo Octavio)era llamado Turino, tal vez porque su padre había derrotado a los esclavos de ese distrito..."


Fotograma de Espartaco, 1960.


Su hijo heredará el nombre de Turino también, y eso servirá de base para algunas burlas ya que en Roma no se consideraba nada meritorio la victoria sobre un grupo de esclavos rebeldes. Tras el desempeño exitoso de su cargo Octavio regresa a Italia, y en el camino desde el puerto de Brindisi, fallecerá, no se sabe muy bien a causa de qué(¿intoxicación alimentaria, aguas en mal estado, fiebres?).

La joven viuda Atia, madre de nuestro joven Cayo, seguía siendo un excelente partido. Pasados un año o dos contrajo de nuevo matrimonio con un personaje al alza en el panorama político del momento: Lucio Marcio Filipo. Estamos en el 56 a.C y volvía de Roma, tras gobernar Siria, para presentarse al cargo de cónsul. El nuevo marido de la hermana de Cesar era una persona ambigua, poco dada al compromiso político, experta en navegar entre facciones diferentes.

Nuestro Joven Cayo, el futuro Octavio Augusto, no vivirá en la casa de su padrastro. No tenían una mala relación pero mantenían cierta distancia y frialdad. Esto unido a lo insalubre que podía ser la gran Roma para el enfermizo Cayo Octavio hará que se quede en la casa de Julia Menor, madre de Atia y hermana de Cesar, con la que siempre tuvo una relación de afecto muy estrecha.

Sabemos que los niños de buena cuna, cumplidos los siete años pasaban del control materno a ser educados por un hombre de la familia para que se les inculcara las cualidades de un vir bonus un hombre bueno. Cualidades como la pietas(lealtad y respeto a la autoridad y a la tradición); la gravitas(seriedad y solemnidad ante los desafíos de la vida), La fortitudo(virilidad y coraje). El niño era vestido con su toga praetexta que llevaba una franja roja indicativa de que estaba acompañando a su padre en sus obligaciones públicas y religiosas, para aprender así como funcionaba el sistema. Sabemos que un tal Cayo Toranio, amigo del padre del joven Cayo Octavio, ejerció este papel durante un tiempo y que Cayo contó además con el apoyo y la diligencia de un esclavo, llamado Esfero, al que el futuro Augusto siempre tuvo una alta estima y respeto. A pesar de la distancia, Atia nunca se desentendió de su hijo mostrándose con él siempre cariñosa y dura si era necesario. En este punto merece la pena que paremos un momento para conocer mejor el destino del primero de los tutores del joven Octavio, es decir de Cayo Toranio. La amistad con el padre del futuro Augusto proviene del año en el que compartieron cargo de edil en Roma. No sabemos que pasó entre Toranio y el joven Octavio, pero la relación entre ambos no debió ser demasiado buena cuando durante el Segundo Triunvirato que Octavio formó con Lépido y Marco Antonio, este no puso ningún reparo a que su antiguo tutor, a petición de su primogénito, también llamado Toranio, fuese incluido en la lista de proscripciones, capturado y ejecutado.

ADOLESCENCIA

Su abuela Julia Menor muere cuando Cayo Octavio tenía doce años, en el 51 a.C. Se le encarga su panegírico en el funeral, trance del que nuestro protagonista salió victorioso. La muerte de su anfitriona provocó su traslado a Roma, a la casa de Atia y Filipo, donde iniciará su educación secundaria. Cayo pronto demostró ser un joven inteligente y prometedor que se supo rodear de un grupo de jóvenes partidarios. Dos de ellos destacaban sobre los demás: Marcio Vipsanio Agripa, que según Suetonio: "era de origen humilde" y que posiblemente proviniera del Norte de Italia( Venecia e Istria). Según Aulo Gelio, el nombre de Agripa significaba " niño que ha nacido con los pies por delante, en vez de la cabeza" . Era un chico fuerte, dado al ejercicio físico y a todo lo relacionado con la guerra. El otro gran amigo de Cayo, fue Cayo Mecenas, que presumía de estar emparentado con la antigua realeza etrusca de la región de Toscana a través de su madre, que era de la familia de los Cilnios, la dinastía real que gobernó la ciudad etrusca de Aretium siglos atrás. Mecenas tenía un temperamento pacífico, más interesado en las artes y la literatura. Ambos crecieron con el joven Octavio y forjaron una amistad fuerte y duradera.

La educación superior de un joven de buena familia comenzaba en la adolescencia. Los políticos destacados admitían como acompañantes a jóvenes a los que se les permitía asistir  en sus labores públicas diarias, a sus charlas con otros políticos, literatos, filósofos, etc. Los jóvenes como parte de su formación pasaban también largos periodos en una especie de servicio militar en el contingente  de algún militar de alto grado.

Busto de Cayo Julio Cesar. de www.cesares.com

La adolescencia de Cayo se desarrolló en un ambiente político que se degradaba cada vez más por el  enfrentamiento entre los partidarios de Cesar y los del sector más conservador del Senado. Las elecciones se suspendieron, algunos senadores fueron atacados en plena calle. Todo esto empujó a su madre a enviar a Cayo Octavio, ya con 13 años al campo de nuevo, donde estaría a salvo. En la propia familia había división. Claudio Cayo Marcelo que sería cónsul en el 50 a. C a pesar de su relación familiar se mostró como un firme opositor a Cesar. Su propio padrastro era muy ambiguo en su posición política llegando a decantarse inicialmente con el bando de Pompeyo al casar a su hija Marcia con Catón uno de los principales cabecillas de los opositores a Cesar. Sin embargo no llegó nunca a declararse abiertamente por nadie y cuando vio el avance de Cesar en Italia y como Pompeyo se retiraba optó por la neutralidad.

Cayo Octavio no gozaba de buena salud. Fue una constante a lo largo de su dilatada vida, aunque los expertos no se ponen de acuerdo en determinar cual fue exactamente su enfermedad. ES por eso que en este momento de su vida no mostrara mucho entusiasmo por la vida militar. Nunca había estado con su poderoso tío-abuelo que había abandonado Roma cuando el tenía cuatro años. Tras el nombramiento de Cesar como cónsul en el 48 a.C las cosas cambiaron. Filipo y Atia ya habían vuelto a la capital y es muy posible que Cesar y el joven Cayo Octavio que tenía casi 15 años se conocieran por fin. Poco después Cesar se embarca en Brindisi para enfrentarse con Pompeyo, al que derrotará totalmente  en Farsalia. En su huida Pompeyo es asesinado en Egipto.

Ese es el momento en el que el joven Cayo abandonará su niñez y se integrará en la vida adulta. Era el 18 de octubre del 48 a.C, había cumplido los 15 años y se celebraba su paso oficial a la vida adulta. Cayo, rodeado de su familia y amigos, ofreció su bulla, símbolo de su infancia a los dioses lares domésticos en el pequeño santuario que tenía la familia en el atrium de su casa.

Joven Cayo Octavio llevando su bulla colgada del cuello. Seria Rome


Después se fue al Foro de Roma donde cambió su toga de niño por la toga virilis. En aquel momento el pontificex maximus era Cayo Julio Cesar y seguramente será a instancia de este que aprovechando una vacante se nombre al joven Cayo Octavio Turino miembro del Colegio Pontificio. Eso le obligará a cambiar su recién estrenada toga por la indumentaria eclesiástica que su nuevo cargo conllevaba: una mitra de cuero sin tratar y una toga con franja roja. Cayo pronto llevará con éxito su primer sacrifico iniciando así el camino que le llevará a convertirse en el gran Octavio Augusto, en el arquitecto del Imperio romano, en una de las figuras más influyentes de la Antigüedad. Aunque esa ya es otra historia.






BIBLIOGRAFÍA

Suetonio.--Vidas de los cesares
Nicolás Damasceno.-- Vida de Augusto.--
Everitt, Anthony.-- Augusto. El primer emperador. Barcelona: Ariel, 2008.
Augusto. El amanecer de un imperio.-- augusto-imperator.blogspot.com.
El emperador Augusto.-- Radio Uned, 2014.
Tobalina, Eva.--Cayo Julio Cesar Augusto.-- Universidad Internacional de la Rioja.(You Tube)




viernes, 17 de abril de 2020

HISTORIA DE LA PESTE. DEL SIGLO VI d.C HASTA AYER.


El ser humano, desde el principio de su existencia, se ha visto azotado por la enfermedad. Aun esta muy reciente el recuerdo de la espantosa epidemia de SIDA que durante los 90 del siglo pasado provocó la muerte de cientos de miles de personas. Ahora nos toca enfrentarnos a un virus que va a cambiar en muchos aspectos el mundo que hasta ahora conocíamos. Siendo muchas las epidemias que nos han azotado a través de los siglos surgen las preguntas: ¿Cuál ha sido la más terrible?¿cuál ha sido más trascendente por los muertos y los cambios que provocó en la sociedad? La respuesta parece evidente: la peste bubónica, también conocida como peste negra.



¿EN QUÉ CONSISTE LA PESTE NEGRA?

Se trata de una zoonosis, es decir de una enfermedad que se trasmite de animales a humanos. La provoca una bacteria conocida como yersina pestis que habita en pequeños mamíferos, sobre todo roedores como ratas, ardillas, etc Cuando estos animales afectados por la bacteria son consumidos por el ser humano, o los parásitos que ellas tienen nos pican, se produce el salto de los animales a las personas.
Fosa común de víctimas de la peste negra. Toulose, siglo XIV.

Tras unos 15 o 20 días de incubación surgen los síntomas: la bacteria se reproduce en el sistema linfático produciendo unos característicos bubones o hinchazones de los ganglios por todo el cuerpo (garganta, ingles, sobacos, etc) fiebre, debilidad, aturdimiento mental, e insuficiencia respiratoria, etc Finalmente si el paciente no es tratado con los antibióticos que, afortunadamente tenemos en nuestro presente, y exceptuando a algunas personas que consiguen sobrevivir, el paciente muere en unos tres días como máximo. A veces la enfermedad se presenta en otras dos variantes: la peste septicémica que se produce cuando la bacteria pasa a la sangre. En este caso provoca grandes manchas oscuras en la piel, de ahí la otras denominación de la enfermedad como peste negra. La otra variedad era la peste neumónica que se produce al pasar la bacteria a los pulmones. Tanto la neumónica como la septicémica eran mortales casi al 100 por cien.

Ahora que ya sabemos que es y como cursa esta enfermedad vamos a ver cual han sido sus grandes brotes a lo largo de la historia.





LA PLAGA DE JUSTINIANO.

Es más que posible que hubiera otros brotes de peste antes de esta. Sin embargo es el primero del que tenemos constancia escrita. Recibe ese nombre porque su aparición y desarrollo(541-543) se produjo durante el gobierno de este emperador. La terrible pandemia afectó a todo el Imperio Romano de Oriente( lo siento, lo de Imperio Bizantino no es muy apropiado desde el punto de vista histórico, ya que ellos se llamaban a si mismos romani, ni siquiera sabían que significaba bizantino que es un término que se acuñó hace pocos siglos para evitar llamarlos por lo que ellos se llamaban a sí mismos: romanos).Volviendo al tema, también afectó a partes de Europa Occidental, Asia y África del Norte.

Parece ser que a mediados del siglo VI se produjo un enfriamiento global que favoreció el desarrollo de la plaga. Hay algunos autores, sobre todo científicos, que afirman que el reservorio de la peste estaba en China, sin embargo las principales fuentes para esta plaga ( Procopio de Cesarea y Juan de Éfeso) coinciden en afirmar que la peste llegó desde el Este de África, en concreto que llegó desde Etiopía. Los romanos de Oriente mantenían un activo comercio de marfil con esa  parte del mundo, se calcula en casi cuatro toneladas anuales, la cantidad de marfil que llegaba al puerto de Constantinopla al año. Es por lo tanto perfectamente posible que sea cierto lo que nos cuentan Procopio y Juan de Éfeso: llegó de Etiopía al puerto de Pelusio, cerca de Alejandría en el 541. Desde allí pasó a Alejandría desde donde, por mar, viajará a Constantinopla, la capital de un imperio Mediterráneo, que irradiará la enfermedad hacia el resto de Europa a través de sus rutas comerciales y militares. Por tierra desde Egipto pasa a Gaza y al año siguiente, en el 542 las grandes ciudades de Oriente( Jerusalén y Antioquía ya están afectadas) . También la política de renovatio imperii en África, Italia e Hispania extenderán no solo el poderío de Constantinopla por el mundo, sino que también contribuirá a extender la peste negra por numerosos puertos del Mediterráneo, continuando luego por el resto de Europa donde alcanzará incluso regiones del norte de Dinamarca e Irlanda. Ninguna zona estaba a salvo de la peste

La situación previa a la enfermedad era favorable para la prospera Constantinopla, que contaba con una población de entre 500.000 a 800.000 habitantes. Se había impuesto a los vándalos en el Norte de África y a los ostrogodos en Italia, ahora tenía sus ojos puestos en Spania y además guerreaba con éxito contra los persas

La inesperada llegada de la peste no impidió que el gobierno de Justiniano adoptara medidas para gestionar la enorme cantidad de cadáveres que la plaga iba dejando. Procopio nos cuenta que en los peores momentos se producían entre 5.000 y 10.000 muertos al día. El Emperador nombró al refendarii Teodoro, ,un importante funcionario imperial, encargado de la gestión de esta crisis. Se le dieron enormes recursos para contratar gente que se encargara de enterrar los numerosos cadáveres que la enfermedad dejaba. Se confiscaron las tumbas privadas y hasta las torres de las murallas se llenaron con los cuerpos de las víctimas; se arrojaban los muertos desde los muros que daban a la costa, esperando que la marea se los llevara mar adentro. Finalmente, se optó por enterrar a los muertos lejos, en las afueras de la ciudad, en enormes fosas comunes.

El propio Justiniano contrajo la enfermedad, lo que produjo un vació de poder que se solucionó con la recuperación del Emperador y el castigo de dos de sus generales más prestigiosos: Buzes que fue condenado y encerrado dos años en una mazmorra y Belisario al que se le confiscaron todos sus bienes y se le alejó de la corte. Justiniano no será la única victima poderosa que fue afectada por esta enfermedad, el propio papa de Roma, Pelagio II, morirá en el 590.

La medicina no estaba preparada para combatir la peste con éxito, aunque algunos médicos optaban, con acierto, por sajar y drenar los bubones, dando así una oportunidad a los enfermos de sobrevivir. La gente en su mayoría volvió sus ojos a lo religioso. Los cristianos insistían en visiones apocalípticas. Algunas prácticas paganas como la interpretación de los sueños o las consultas a los magos que preparaban remedios con polvos procedentes de los cadáveres de hombres santos se multiplicaron. Nos cuentan las fuentes que el propio Gregorio de Tours curó a un joven enfermo haciéndole beber agua en la que había mezclado cenizas extraídas de la tumba de San Julián. 

Las consecuencias de la plaga de Justiniano fueron terribles. Se la puede considerar una de las más grandes epidemias que ha sufrido la humanidad. Se calcula que entre el 541 y el 750, que es cuando desaparece de Europa hasta el siglo XIV, supuso la muerte de entre 25 a 50 millones de personas con las consecuencias que eso tendrá en todos los aspectos. La economía quedó totalmente desarticulada. Los salarios se dispararon ante la falta de mano de obra, lo que tuvo como consecuencia una hiperinflacción que durará decenios. Amplias extensiones de terreno se quedaron sin cultivar, lo que unido a las condiciones climáticas más frías provocó plagas de langosta que prefiere avanzar por zonas sin cultivar, con una gama más amplia de especies vegetales, que por campos cultivados que presentan a estos insectos una menor variedad de alimento. De estas plagas de langosta tenemos testimonio por ejemplo en la zona de Toledo que fue especialmente castigada. La pérdida de estas cosechas favorecía la mortalidad en los periódicos rebrotes de peste y agravaba las consecuencias.

En lo militar y político las consecuencias fueron catastróficas. En el frente persa se perdió una amplia región que había costado mucho recuperar. Los persas pagaron un alto precio por ello, también la peste los afectó, llegando hasta territorios tan remotos como Yemen. Sin recursos fiscales el Imperio no podía enviar tropas de refuerzo a las diezmadas fuerzas que le representaban en la frontera del Danubio donde el poderoso pueblo de los avaros, libre de la amenaza de Constantinopla constituyó su propio imperio a costa de los territorios romanos y de otros pueblos como los eslavos a los que sojuzgaron. Los lombardos aprovecharon esta debilidad para invadir los territorios italianos del norte y la Toscana a Constantinopla. Para colmo, la situación de crisis en la capital fomentó continuas revoluciones contra el poder establecido como la revolución de Focas contra el emperador Mauricio, por ejemplo. Hay muchos autores que defienden que la plaga marcó el final de la Tardoatigüedad para dejar paso al la Edad Media.

Imagen medieval. Médica sajando un bubón.


Oriente no fue la única zona afectada. Toda  Europa se vio afectada, entre los siglos  VI y VII. Se han documentado unas 20 oleadas de peste. Por ejemplo en la Hispania visigoda apareció el mismo año de 542 produciendo "calamitates et miseriae" y una mortalidad similar a la de Constantinopla. Los rebrotes de peste están documentados en Toledo (573), Narbona (584), en las costas mediterráneas en el 588 y en el sur de Francia en el 693-694. Debido a la inmunidad que la población fue desarrollando, la plaga fue rebrotando cada vez con menos fuerza durante 200 años, hasta que en el 749 se da constancia del último golpe de la plaga, en esta ocasión en la ciudad italiana de Nápoles. Y después de esto, la terrible epidemia desaparece por casi 700 años de la historia europea.


LA PESTE NEGRA (1346-1353)

Pudo ser la mayor epidemia de peste de la historia de Europa. Al parecer durante la primera mitad del siglo XIV se vivió una pequeña Edad del Hielo que provocó un descenso de la producción agrícola. A pesar de que la epidemia tuvo un efecto devastador sobre todas las clases sociales, y provocó la muerte de reyes, eclesiásticos y nobles, afectó más a los pobres que no tenían recursos para alimentarse bien tras esa sucesión de malas cosechas. Se propagó a través del flujo comercial, hay estudiosos que defienden que se originó en China, desde ese lugar pasó a Asia central y desde allí en personas y en los propios camellos de las caravanas, a través de la Ruta de la Seda, llegó a Europa. El punto concreto en el que parece que todo empezó fue en la ciudad comercial de Caffa, en la península de Crimea. El lugar estaba asediado por el ejercito mongol de la Horda de Oro. Algunos de los integrantes de su ejército ya venían enfermos, se dice que incluso arrojaron pedazos de los cuerpos de los muertos por la peste con catapultas al interior de la ciudad. Cuando los numerosos comerciantes genoveses que había en el interior de la ciudad vieron como la plaga comenzaba a extenderse dentro de sus murallas, se lanzaron a la huida en sus barcos. La tragedia estaba servida. Fueron llevando la enfermedad a todos los puertos en los que fueron recalando. Primero a Constantinopla, después bajaron a Alejandría, desde donde dieron el salto a Sicilia. Cuando llegaron a su patria, Génova, ya se sabía que sus embarcaciones portaban la peste y se rechazó su atraque en el puerto, así que pusieron rumbo a las prosperas ciudades costeras del Sur de Francia como Marsella y a las de la Corona de Aragón. Y desde esos lugares, ya nadie pudo frenar su expansión por el resto de Europa. Tan solo algunas de las zonas más remotas como Islandia o Finlandia se libraron de esta plaga.

Al no estar desarrollada la ciencia los argumentos que se esgrimían para dar con el origen de la peste eran de lo más variopinto: la corrupción del aire que provocaba la descomposición de la materia orgánica; los científicos de la Sorbona lo justificaban por la aparición de eclipses y la alienación de planetas; el médico Alonso de Córdoba afirmaba que el origen podía estar en los gases emanados de una falla provocada por un terremoto en Italia que liberaba gases del infierno a la atmósfera; incluso un médico de Marsella dictaminó que se podía trasmitir a través de la mirada. Los eclesiásticos amenazaban a sus feligreses afirmando que era un castigo divino por los pecados de la humanidad. Sin embargo, como ya hemos dicho más arriba, la trasmitían los parásitos que las ratas, presentes en casi todos los hábitat humanos en la Edad Media ( calles, casas, iglesias,mercados, barcos, etc).

Giovanni Boccaccio florentino que vivió la peste en primera persona y que escribió El Decamerón nos narra el proceso de la enfermedad:

"pero no ocurría como en Oriente, donde el verter sangre de la nariz era signo de muerte inmediata, sino aquí, al empezar la enfermedad, salianles a hembras y varones unas hinchazones en las ingles y lo sobacos que a veces alcanzaban el tamaño de una manzana común...se las llamaba bubas... iban surgiendo por todas las partes del cuerpo manchas negras o lívidas, surgían en brazos piernas y demás partes.... y eran signo de muerte inmediata"


Los expertos difieren mucho en la cifra total de muertos que la paga provocó en el siglo XIV. Las más altas dan una cifra de fallecidos que se acerca al 60 por cien de la población europea. Los más prudentes afirman que esa cifra solo es válida para regiones de Europa especialmente afectadas o para grandes ciudades comerciales como Marsella, por ejemplo. Lo más correcto es pensar que murieron entre el 30 y el 40 por cien de los europeos. En París, una de las ciudades más afectadas, se llegaron a enterrar a cerca de 500 personas por día. Europa tardó, debido a los periódicos rebrotes de la enfermedad, 200 años en recuperar el número de habitantes anterior a al 1346 y algunas ciudades especialmente afectadas como Florencia no lo harán hasta el XIX.

 La plaga cambió el mundo para siempre. El feudalismo, en torno al cual se organizaba el mundo, se vino abajo. Ante la falta de mano de obra se produjo un aumento notable en los salarios. La autoridad de nobles y de la Iglesia, impotentes para hacer frente a la epidemia, se vio mermada en favor de la figura del rey que fue acumulando cada vez más autoridad y poder. Mucha gente emigró a las ciudades desde el campo. Los campesinos que quedaron pudieron cultivar tierras mucho más extensas. La Edad Media se acababa para dejar paso, con el Renacimiento donde el individuo se convertiría en el centro de todo, a la Edad Moderna.
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En todas las crisis siempre hay un chivo expiatorio al quien cargarle las culpas. En este caso fueron los judíos. Se les acusó de envenenar pozos, puertos y calles para acabar con los cristianos. Serán muchos los que mueran en los pogromos de Alemania, Suiza, Aragón, Francia, etc. El papa Clemente VI publicará una bula papal para exculparlos de la responsabilidad de la plaga.

Para saberlo todo sobre la peste negra en 10 minutos pulsa aquí.

LA PESTE EN LOS SIGLOS XVI, XVII y XVIII

Esta vez la peste se quedó en nuestro continente para no irse en muchos siglos. Algunos de estos brotes tuvieron carácter de auténticas pandemias,como la gran peste de Viena, la de 1649 que acabó con casi la mitad de los sevillanos o el último de los grandes brotes de peste el de Marsella, en el 1720.

El XVI transcurrió con la presencia casi permanente de la peste en las riberas del Mediterráneo: en España en el 1507 murieron unas 30.000 personas; en el 1518, hubo peste en Valladolid; en la década de los 20 le tocó a Valencia, Sevilla y Córdoba; en los 30, su extensión fue casi general y en los 40 fue Castilla la región asolada. Especialmente grave fue la Peste Atlántica (1596-1602) . Al parecer la enfermedad llegó en un barco cargado de lana desde Flandes que atracó en Santander, desde donde avanzó hasta Andalucía. Allí se reactivó y volvió a barrer España hacia el Norte de nuevo. A finales del reinado de Felipe II se perdió el 15 por cien de la población. En Madrid murieron el 30 por cien de sus habitantes en el momento de más intensidad, alrededor de 1599.Aunque no solo afectó a España, la peste devastó otros países como Francia(Marsella y Provenza en 1502) , Alemania(1515), Italia en la zona del Milanesado(1525 y en el 1577), en Inglaterra, Alemania y Flandes(1544), en Transilvania en 1554, etc-

El siglo XVII fue un siglo terrible en cuanto a epidemias de peste, en especial en Sevilla que empezó el siglo con casi 180.000 habitantes y lo acabó con tan solo 85.000, siendo la terrible plaga que sufrió una de las grandes causas de esta catástrofe. Fue conocida en la ciudad como la Gran Peste(1647 a 1652), que afectó en especial a la Baja Andalucía y a la zona oriental de España. Es allí en el Levante español donde consta que aparece primero, posiblemente proveniente de Argel. Desde Valencia, donde acabó con 30.000 personas se extiende en dos sentidos hacia Andalucía y hacia Aragón y Cataluña. Solo en Málaga se cobró 40.000 vidas y la gran ciudad de Sevilla, centro del comercio con América, una de las más prosperas y cosmopolitas de su tiempo, pero a la vez una de las más desordenadas y hacinadas de Europa, pagó a la peste un tributo de 60.000 vidas, casi la mitad de su población.

Máscara de médico para trabajar con apestados. Siglo XVI y XVII


Bernat Más un médico de Barcelona describía en 1625 la pestilencia en su ciudad:

"las señales propias de la legítima fiebre pestilencial, según todos los doctores son muchas y muy grandes. Particularmente aturdimiento, peso y dolor de cabeza; sequedad, negritud y acidez en la lengua y la boca; olor fétido del aliento; sed insaciable; congoja continua del cuerpo; ascos y vómitos ordinarios..."

Además de España la peste llegó a Francia ( 1607, 1619) a Polonia(1621), a Palermo, Metz y Londres en 1625. En la capital inglesa mató a casi 35.000 de sus habitantes y años después en el 1665 volverá y se cobrará 12.000 muertes más. En el brote de Nápoles perecen más de 20.000 personas en 1650. Seis años después(1656), ya afecta a toda Italia. En 1660 se extiende por Alemania. En 1686 se extiende al otro lado del Atlantico a Guatemala. A veces resulta complicado por la escasa información en las fuentes diferenciar entre peste, tifus, tifoidea o influenza.

Escena de la serie "La peste" que se ambienta en la plaga que azotó Sevilla. Movistar.

El último gran brote de peste de este ciclo se produce en el siglo XVIII, en 1720 en la ciudad de Marsella,  donde la peste llegó en un barco, el Gran San Antonio. Desde el puerto se extendió por toda la ciudad causando entre 30.000 y 40.000 muertes, sobre un total de 90.000 habitantes. En la Provenza que es la región circundante mató a unas 90.000 personas de una población total de unos 400.000 habitantes. No obstante la peste rebrotará con menos fuerza en en Sicilia (1743), en Nápoles(1764). En Moscú hubo una terrible peste que costó 80.000 vidas en 1771, pero no tenemos la certeza de que se tratara de peste bubónica.

Chevalier Roze.1720. Llegada de la peste a Marsella.



DEL SIGLO XIX A NUESTROS DÍAS

En 1855 la peste volvió a aparecer en la provincia de Yunnan en China y a través de las rutas comerciales del opio y del estaño fue extendiéndose por el país, hasta llegar en 1894 a Cantón y Hong Kong. De allí pasó a la India en 1896 y a través de las rutas marítimas de comercio se extendió a lugares de los cinco continentes ya en el 1900. Durante 50 años causará en todo el mundo unos 10 millones de muertes, dándose por controlada, que no exterminada, en 1959.

Regimiento británico en labores de limpieza de viviendas en Hong Kong. Epidemia de peste de 1894


Hoy en día la peste se cura con antibióticos. Su extensión por todo el mundo tuvo como consecuencia que se establecieran focos en Estados Unidos (Nuevo México, Arizona, California y Colorado), América del Sur (Perú, Bolivia, Brasil, Ecuador) y sobre todo en África en especial en Congo y en Madagascar, aunque esta enfermedad ha tenido brotes en 1983 en Tanzania, Mozambique y también en Asia, en concreto en Vietnam.

Entre 2004 y 2009 la Organización Mundial de la Salud(OMS) publicó la declaración de 12.503 casos de peste en humanos, con una tasa de mortalidad de 6,71 por cien, es decir 843 muertos. Entre 2010 y 2015 según la OMS fueron 3284 casos y 584 muertes.

En el 2017, en Madagascar, donde es endémica, hubo un terrible brote que afectó a casi 2000 personas y le costó la vida a cerca de 200.

De todo lo que os hemos contado, podemos quedarnos con el dato esperanzador de que la humanidad a lo largo de su existencia ha convivido con la peste y con otras terribles enfermedades y que a pesar de haber pagado a veces un precio elevado, siempre las ha superado, igual que superaremos con nuestro esfuerzo y responsabilidad social la que afrontamos ahora.


BIBLIOGRAFÍA

Rius y Gibert, Cristina. La pèste a lo largo de la historia .--Barcelona: Servicio de epidemiología.
Fernández Sobrino, Ángel.__Epidemias de peste en España en los siglos XVI y XVII. Diario La Mancha
Pirazzini, Giorgio.-- La peste que asoló el imperio de Justiniano.--Barcelona: N.G., 2020
Wade, Nicholas.-- Europes plagues came from China, Studies Finds.-- N.YorK Times, 2010
Rivera, A.--El genoma completa de la peste negra mediaval..... Madrid: El País, 2011.
Litle, L.-- Plague on the end of the antiquity: the pandemic of(541-750). Cambirdge Univ. Press, 2007
Ruiz de Loizaga, Saturnino.--La peste en los reinos peninsulares. Según la documentación del Archivo Vaticano. Bilbao: Museo Vasco de la Historia, 2009
Epidemiología Mundial(1502-1952). Files.id.cu

domingo, 15 de marzo de 2020

"POR UN PUÑADO DE DRACMAS" EL CÓMIC QUE NOS LLEVA A LA GRECIA MÁS AUTÉNTICA. BREVE RESEÑA


Escrito por Federico Romero.

Algunos dicen que para aprender historia es necesario prescindir de la diversión, mentira. La prueba la tenemos en "Por un puñado de dracmas" que nos acerca a través de una apasionante historia a la Grecia de después de la Guerra del Peloponeso. ¡Aunque ojo! no a la Grecia de los grandes personajes, sino a la real, a la Grecia en la que viven los personajes de esta historia que van a vivir una aventura que cambiará sus vidas para siempre en una pequeña ciudad del Épiro. No adelantemos acontecimientos y vayamos por partes, primero vamos a hablar, aunque sea por encima, de los autores.


Ivan García nació en Barcelona en 1975 aunque vive en Girona. Se trata de una persona muy vinculada al mundo del cómic. Ganador del Premio Ferrater Mora de Cómic. En "Por un puñado de Dracmas el autor da por fín el salto de dibujar y guionizar su propia historia.

Ruth O,Learli es pintora e ilustradora. Estudió dibujo e ilustración en Madrid. Es autora de story board, fanzines, cuadros, carteles para conciertos y diseños para bandas de música. Ella misma forma parte del grupo Bones of Minerva. Destaca en su obra la atención que siempre le demuestra al color, hecho del que evidentemente se beneficia "Por un puñado de Dracmas" que exhibe un color muy característico y peculiar en sus dibujos, especialmente en el uso del verde y de los ocres que nos transporta al escenario real de una ciudad griega del Épiro, luminosa, pero rodeada de bosques, con polvo en sus calles, etc

Elñ argumento se desarrolla, como ya hemos mencionado en una pequeña ciudad del Épiro con graves problema derivados de los ataques de un gran león. Los ciudadanos de los alrededores aterrorizados corren a refugiarse dentro de las murallas de la ciudad buscando una seguridad que va a resultar falsa.


El tirano de la ciudad, preocupado por el hacinamiento y los problemas de orden público ofrece una jugosa recompensa a aquel que sea capaz de acabar con la fiera. El dinero en una Grecia que acaba de salir de la terrible y larga Guerra del Peloponeso atrae a numerosos mercenarios y aventureros sin empleo, entre ellos al espartano Leotiquidas y al ateniense Proteas y a su esclavo Bonoloquio. Ambos soldados, a pesar de sus antagónicas procedencias unen fuerzas para tratar de dar caza al león y hacerse con los dracmas de recompensa. Empieza así una historia en la que se mezclan a partes iguales, humor, drama y aventura. En este aspecto me gustaría resaltar el acierto que para la trama supone la figura del esclavo de Proteas, Bomoloquio, una mezcla que recuerda a partes iguales el sentido común de Sancho Panza con el humor y la agudeza de un pícaro de nuestra literatura de los siglos XVI y XVII.


Me gustaría resaltar que uno de los principales méritos que le encuentro a esta aventura es que huye de los grandes nombres de personas y ciudades. En "un puñado de dracmas" no se habla de Alcibiades o Pericles o se nos muestran las calles de mármol de Atenas o Esparta. Al contrario estamos ante una historia protagonizada por gente normal, de esa a la que la historia devora que vive en una pequeña ciudad, griega, si pero de segunda o tercera fila. Es también una historia de frontera que se desarrolla en una época difícil, tras el fin de la larga guerra en el límite entre Tracia, Iliria y Grecia, es decir en un lugar donde la vida es dura, y esto impregna toda la historia. 


En cuanto a los aspectos técnicos es necesario resaltar la calidad del dibujo de Iván García, potenciado por el sorprendente tratamiento que al color le da Ruth O'Learli. Es necesario también felicitar al dibujante y guionista por el excelente trabajo que ha hecho al documentarse. Lo podemos apreciar en lo bien representados que están los personajes, su impedimenta militar, su ropa, las calles de la ciudad en la que se desenvuelve la acción, en la representación de los banquetes, en como se muestra el sistema político de la polis, etc. Gracias a esta buena labor esta obra no solo se convierte en un excelente pasatiempo, sino en un gran ejemplo de lo que debe ser una obra de divulgación histórica. Cómics tan bien construidos son el perfecto anzuelo para despertar la curiosidad de niños y adolescentes y también por supuesto de aquellos que ya no somos tan jóvenes, por la historia en general y por la Antigüedad en concreto.



En la época de lo virtual quiero hacer una referencia al soporte físico en el que se esta vendiendo este cómic. ES una edición de calidad que usa muy buen papel, agradable al tacto, con muy buen gramaje, buenas dimensiones 19,5x27 cm y 136 páginas, además de páginas adicionales con notas sobre el proceso de creación de la obra. Una gran apuesta de Grafito por los cómics de linea histórica que desde febrero podemos comprar en cualquier librería o en la propia web de la editorial.



Si después de leer esto aún tenéis dudas,podéis acceder a la lectura de las primeras páginas pinchando en el enlace anterior.

lunes, 24 de febrero de 2020

¿QUIEN FUE REALMENTE EL CID? ¿CRISTIANO CRUZADO CONTRA LOS MUSULMANES O GUERRERO AVENTURERO Y OPORTUNISTA. BREVE RESEÑA A " EL CID. HISTORIA Y MITO DE UN SEÑOR DE LA GUERRA"

Escrito por Federico Romero Díaz.

El Cid, apodo de Don Rodrigo Díaz de Vivar, es una de las figuras de nuestra historia más ensalzadas y conocidas a nivel popular y desde antiguo en el imaginario popular en España. Son numerosos los libros, películas( todos tenemos presente la protagonizada por Charlton Heston y Sofía Loren), artículos, tesis doctorales, podcast, etc que sobre el personaje se han realizado.

La cuestión es saber si esa imagen que nos ha sido trasmitida hasta la saciedad responde a la realidad o más bien al mito ¿ Estamos frente a un auténtico héroe de la cristiandad contra el Islám, ante un cruzado, o ante un poderoso señor de la guerra capaz de labrarse con la fuerza de sus armas y, junto a su mesnada, un futuro brillante que le llevó a adueñarse del Reino de Valencia?

Charlton Heston en el personaje del Cid, dirigido por Anthony Mann

Es a esa pregunta a la que responde con rigor histórico, pero sin perder capacidad narrativa al hacerlo. David Porrinas, profesor de la Universidad de Extremadura, experto en la guerra en la Edad Media. El autor prescindiendo de todo el adorno mítico del que se ha ido dotando al personaje va construyendo un pormenorizado relato biográfico de su trayectoria desde su infancia hasta su fallecimiento. Gracias a esa labor vamos descubriendo a Rodrigo,  conocemos curiosos detalles de su infancia, por ejemplo que es muy posible que fuera de una especie de rehén en la corte que garantizaba el buen comportamiento político y militar de su poderosa familia. En esa corte intima con el joven Sancho, que siendo el rey Sancho IV le convertirá en su persona de confianza, en su mano derecha. Conoceremos que su formación militar y cultural fue similar a la de cualquier noble castellano-leonés, pero que pronto destacó por su capacidad militar tanto en el combate individual como en capacidad estratégica para ganar batallas en las que a priori lo tenía todo en contra. Es de gran interés conocer en profundidad su enfrentamiento con Alfonso VI, su señor natural y el rey más poderoso de la Península Ibérica en esa fase de la historia. Al parecer sus intereses en determinadas ocasiones resultaron contrapuestos, y nuestro protagonista, al igual que muchos nobles de la época decidió actuar en su propio beneficio de una manera autónoma. Eso le costó dos destierros, la expropiación de sus propiedades en Castilla y León, incluso el encarcelamiento temporal de su esposa e hijas. No obstante esos destierros junto a alguna misión diplomática que se le asignó en tierras musulmanas le permitieron ser un excelente conocedor del pequeño universo de los reinos musulmanes de taifas a alguno de los cuales sirvió como mercenario junto a los guerreros de sus mesnada, producto de la mezcla de cristianos y musulmanes. Es curioso como en cuanto comienza a ser "señor de moros" en las tierras valencianas este conocimiento del mundo musulmán le resulta treméndamente útil, tratando a sus nuevos vasallos de la misma manera que un noble musulmán, manteniendo sus impuestos, a sus jueces musulmanes que aplican leyes islámicas, sus costumbres, moneda, etc. Parece la mejor manera de no cambiar nada para que todo cambie.


Su mundo es mestizo, de frontera. es un ambiente en conflicto continuo en el que luchan cristianos contra musulmanes y musulmanes contra otros musulmanes y cristianos contra otros cristianos. El propio Rodrigo se enfrenta en diversas ocasiones a las tropas de Aragón o a las del Conde de Barcelona defendiendo sus propios intereses o luchando por los reyes musulmanes como el de Zaragoza que le pagan y honran con su confianza. Es en ese difícil ambiente en el que nuestro protagonista se forja fama de invencible, de gran guerrero, de persona con la que es mejor no tener problemas. Usando su astucia, siendo oportunista, luchando contra cristianos unas veces y contra musulmanes otra se irá haciendo más y más poderoso, estableciéndose en tierras valencianas el centro de su poder, cercando poco a poco a una ciudad  la que acabará sometiendo por hambre. Es curioso porque como guerrero, como estratega y como político usa la misma táctica para conquistar la rica ciudad de Valencia que usó su rey, Alfonso VI para  conquistar Toledo en el 1085.

Tropas cristianas acuden a enfrentarse a las tropas almorávides para defender Valencia. Escena del Cid (1961)


En conclusión el hombre que descubrimos en en la obra de David Porrinas " El Cid. Historia y mito de un señor de la guerra" no es un héroe cristiano y cruzado, es un a persona pragmática, practica, que se mueve como pez en el agua en el turbulento y violento mundo de frontera con el afán de conseguir su propio beneficio, no el de defender el cristianismo. Sus victorias en el campo de batalla y su valentía en la lucha le dieron una fama en su tiempo que le valió convertirse en mito tras su muerte y en trascender, casi mil años después, a nuestro presente.

Si queréis conocer de verdad a Rodrigo Díaz de Vivar es imprescindible la lectura del "El Cid. Historia y mito de un señor de la guerra".

Portada del libro
















sábado, 25 de enero de 2020

JUICIO A LA "RENOVATIO IMPERII"¿ RECONQUISTA DE LOS TERRIORIOS PERDIDOS O SIMPLE DESTRUCCIÓN Y DERROCHE DE RECURSOS?

Escrito por Federico Romero

Justiniano, Emperador Romano de Oriente entre el 527 al 565, protagonizó uno de los periodos más brillantes del Imperio. Con el desarrollo de la política conocida como "Renovatio Imperii" o "Recuperatio Imperii" Roma extenderá su dominio de nuevo por todo el Mediterráneo. El Norte de África, y gran parte de Hispania e Italia vuelven a ser dominios romanos tras las brillantes campañas de generales como Belisario, Narses, o Juan Troglita hombres fieles a las directrices del trono imperial de Constantinopla, a la voluntad de Justiniano.

Divertido montaje de Justiniano llevando una gorra con el lema "Haz el Imperio Romano grande de nuevo". ¿Un guiño al presente?. En la parte inferior de la ilustración podemos aprecia los territorios que se le añadieron al Imperio Romano tras la reconquista de Justiniano.

Curiosamente, son numerosas y muy comunes a todos los niveles ,las pegas y las faltas que se le achacan a esta política. El historiador José Soto Chica en su último ensayo Imperios y bárbaros hace una recopilación de las diferentes acusaciones que se hacen contra esta política y da unas cifras que demuestran con rotundidad que son erróneas. Vamos primero a saber que es lo que se alega contra la "Renovatio Imperii":

1.- Llevar a cabo esta política supuso dilapidar unos recursos preciosos en una "utopía" que iba contra la lógica histórica. No era factible reconstruir un Imperio Romano en Occidente, pues este se encontraba quebrado tras la desastrosa segunda mitad del siglo V d.C. Este "derroche" en Occidente acabó por arruinar al Imperio Romano de Oriente que, tres generaciones después se vio incapaz de responder a la nueva amenaza islámica que le acabará de arrebatar sus territorios en Egipto y en Oriente Próximo.

2.- Se considera una política belicista e Imperialista. Debo decir que mi obligación como divulgador es hacerme eco de estas acusaciones pero que también es mi deber recordaros que eso es un "presentismo" ya que son valores propios de nuestro presente no de la época que estamos tratando.

3.- Esta política supuso la quiebra para el erario romano y tras la muerte del Emperador, sus sucesores se verán impotentes por falta de recursos económicos, ante sus enemigos.

Bueno, José Soto Chica nos ofrece los datos exactos : Justiniano cuenta, cuando accede al trono con la enorme cantidad de 23 millones de sólidos áureos acumulados por sus antecesores en el puesto: Anastasio y Justino I. Los ingresos anuales de la hacienda imperial estaban muy cerca de los 8,5 millones de sólidos. Esta cantidad era aportada por un territorio de 1.600.000 km cuadrados habitados por unos 23 millones de personas. A la muerte de Justiniano el territorio del Imperio Romano era de 2.300.000 Km y de 32 millones de personas que aportaban unos ingresos de 9,5 millones de sólidos. Es decir un estado mucho más extenso, poblado y poderoso económicamente hablando.

Los dos inmediatos sucesores de Justiniano: Justino II(565-578) y Tiberio II (578-582), gracias a lo saneado que dejó el tesoro a su muerte pudieron permitirse una política belicista y de expansión del gasto que rozó el derroche en algunos momentos pero que permitió aguantar sin problemas económicos hasta el 582, es decir 17 años después de la muerte del artífice de la "Renovatio Imperii".

Analicemos ahora el coste de sus campañas en Occidente, sin olvidar que Constantinopla también debía enfrentarse a su poderoso rival, al Imperio Persa, siempre dispuesto a aprovechar el más leve signo de debilidad romana para lanzarse sobre sus dominios más orientales:

El África vándala fue recuperada en una rápida campaña de un solo año(533-534), en ella se emplearon 18.000 soldados 30.000 marineros, 92 naves de combate y 500 barcos de transporte que costaron al erario público poco más de un millón de áureos. Esto es nueve veces menos de lo que costó el fallido intento de León I en el 468 contra el África vándala. Además la cantidad invertida se recuperó con creces en un solo año ya que los ingresos en impuestos que este nuevo territorio aportaba a Constantinopla superaban con creces la cantidad antes mencionada, por no mencionar el enorme valor de las nuevas fincas, antes pertenecientes a la realeza y nobleza vándala que ahora pasaron a formar parte del patrimonio imperial. En el aspecto estratégico debemos recordar que esas posesiones africanas, que Constantinopla gobernará durante 165 años más, permitieron en momentos críticos, como por ejemplo los años que van del 603 al 628 cuando Persia se hizo con Siria, Palestina y Egipto y atacaba Asia Menor y avaros y eslavos devastaban los Balcanes, sobrevivir al estado romano. Al final de su reinado, Justiniano tenía 15.000 soldados destinados en esta zona.

Italia si que fue una conquista costosa y continuamente puesta en cuestión tras la invasión longobarda. No obstante era impensable no afrontarla ya que era el territorio originario, el corazón y el origen de la "Romanidad", José Soto usa el término "Romania" en alusión al nombre que se le daba a nivel popular al Imperio Romano. Entre 535 y el 554 se sucedieron duras campañas con las que Fortuna, a veces favorecía a ostrogodos, longobardos o incluso Francos que también llegaron a intervenir y en otras ocasiones favorecía a los romanos. Justiniano que nunca descuidó Oriente no podía destinar a Italia los soldados suficientes para acabar con la guerra en na rápida campaña. Lo que si que es poco discutible es que esos 19 años de guerra continua acabaron con la recuperación económica que Italia había experimentado durante el gobierno ostrogodo de Teodorico, que había sabido, en lineas generales, conciliar y unir a romanos y ostrogodos en el gobierno.Italia ahora se verá sumida en el desastre y la crisis. A la muerte de Justiniano había 20.000 soldados destinados en Italia.

Belisario victorioso es aclamado por sus tropas. Ilustración de Mariusz Kozik
Hispania en el 552 Justiniano tras la victoriosa campaña de Narses en Italia en la que el último rey ostrogodo, Totila, es aniquilado, decide poner en marcha la nueva fase de su política de Renovatio Imperii y ocupa militarmente el sudeste de Hispania. Con ello se hace con el control de la mayor parte del Mediterráneo que de nuevo será romano, y mucho más seguro para el comercio que, libre de piratas florece favorecido por la seguridad que proporciona esa nueva unidad. En Hispania a la muerte de Justiniano había 5.000 soldados destinados en su defensa.



Esos 40.000 soldados destinados en Occidente suponen solo una cantidad pequeña sobre el total de 150.000. Si analizamos los números de los destinados en el Danubio y en Oriente, verdadero centro del Imperio, nos daremos cuenta de que en absoluto Justiniano desguarneció las fronteras de Oriente para reconquistar los territorios romanos de Occidente. Había unos 40.000 soldados en los ejércitos acantonados cerca de Constantinopla; 20.000 en Oriente, 15.000 en Armenia, 20.000 en Tracia y 15.000 en Iliria. Es decir que más del 70 por cien del ejército no estaba destacado en Occidente.

La verdad es que los números no dejan duda, Justiniano siempre prestó la atención debida tanto al Danubio donde supo hacer frente a la amenaza de ávaros y búlgaros, eslavos e iraneos como a los Persas con los que en el 562 firmó una paz muy ventajosa para los romanos. A su muerte dejó un tesoro lleno y un territorio ampliado, solo la ineptitud de su sobrino y sucesor Justino II (565-578) puso en peligro al Imperio Romano al comenzar una desastrosa guerra en cinco frentes distintos, sin embargo Tiberio II (578-582) y sobre todo Mauricio (582-602) sabrán enmendar la situación y gracias a un ejército reformado por Justiniano, eficaz y disciplinado, llevar los estandartes romanos tan lejos en algunas de sus fronteras como en tiempos de Trajano. Aunque esa, es ya otra historia.

BIBLIOGRAFIA

Imperios y bárbaros. La guerra en la Edad Oscura.-- José Soto Chica.-- Despertaferro Ediciones, 2019
Breve Historia de Bizancio.-- David Hernández de la Fuente.-- Alianza Editorial, 2014











lunes, 20 de enero de 2020

LA HUELLA MÁS DESCONOCIDA DE ROMA EN NUESTRO PRESENTE. DOMANDO EL RÍO SIL.

DOMANDO AL RÍO SIL

Los que disfrutamos con la Historia, no dejamos de sorprendernos continuamente con nuevos descubrimientos. A veces basta la anotación en un libro, otras visitando un monumento o simplemente dejando que un paisaje nos regale sus colores, para llamar nuestra atención divulgativa.
Por un motivo difícil de comprender, nuestros pequeños descubrimientos son causa de “subidón” y no dejamos que caigan en saco roto; los compartimos con colegas encantados de escucharnos, conocedores o no de nuestro descubrimiento. Los más osados, amplían la información buscando nuevos datos, recortes, noticias…de otras fuentes para enriquecer las bases que todos compartimos; divulgar para llegar más lejos y a más personas.
 A propósito de todo esto, y abusando de vuestra confianza, les cuento mi última visita casual.
En la N-120 se anuncia la presencia de un túnel romano, en Montefurado (Lugo), y tan solo una señal indicadora de la antigua obra romana en plena Ribeira Sacra, informa sobre la obra patrimonial.
No hay aparcamiento ni turistas. Comenzamos nuestros pasos encarando el descenso para alcanzar el cauce del indomable río Sil, por una pendiente pronunciada y resbaladiza nada amigable. Mientras descendemos, vamos imaginando la galería horadada por los romanos en tiempos de Trajano, allá por el siglo II d.C. Nuestra imaginación dibuja la entrada a una cueva atravesada por una calzada, e intuimos el lugar por el que accedían legiones transportando productos diversos rumbo a Roma; pero nada de esto nos encontramos, el monumento nos sorprende riéndose de nuestra ignorancia y la simpleza de nuestros pensamientos. Nos hemos dejado engañar por el término “Túnel Romano”.

Tan solo una explanada con bancos de merendero y alguna parrilla oxidada, nos recibe tras el descenso. El rugir del Sil engulle el resto de sonidos, nada de cueva o calzada romana pero la obra está ante nosotros, escondida y grandiosa; el fiero Sil domado por la tecnología y trabajo de hombres en tiempos de Roma, ansiosos del oro transportado por las crecidas del gran río: Fluctuat nec mergitur.


Entrada Túnel Romano.

Los egipcios pensaban que el oro era la carne con la que estaban hechos los Dioses, el templo de Salomón tenía las paredes recubiertas por el codiciado metal, los pueblos pre-romanos se adornaban con símbolos áureos regalados por la madre tierra desde tiempos inmemorables, y Roma…no podía ser ajena a esa necesidad de codicia áurea
.
La conquista de Galicia pasa a ser un enorme coto de explotación aurífera, custodiada por la Legio VII Gémina por la línea Braga-Astorga-Lugo. Son conocidos los métodos de explotación practicados por los romanos: saqueo a los pueblos conquistados, bateo en los cauces de los ríos, explotación por aluvión (ruina montium o ariete hidráulico) …pero en este caso de Montefurado, el método extractivo utilizado en el paraje es nuestro nuevo objetivo, un dato para compartir y divulgar.

El cribado de las zonas arenosas en los cauces de los ríos, era un método habitual en la obtención del mineral. En cada crecida, las aguas iban depositando en remansos o entre las raíces de los árboles, pepitas de oro en gran cantidad. Plinio no dudó en denominar la zona occidental española como el “País del Oro” y poblaciones gallegas como: Carballino, Quiroga, Cervantes, Becerreá...están marcadas con las huellas de la agresiva explotación romana.

Los ingenieros romanos tuvieron buscar nuevas formas de obtener más recursos minerales, una vez los sistemas más sencillos iban agotando los filones. En Montefurado, probaron un nuevo sistema, un método de impacto basado en desecar zonas del cauce del río, para realizar los filtrados para obtención del oro posteriormente.

El sistema de alta ingeniería romana en este tramo del río, desviaba el cauce natural del Sil. Para ello, realizaron una galería en la montaña “Pena do Corvo”, una galería de 120 metros de largo de los que hoy tan solo se conservan 52 metros, ya que en 1934 una gran riada provocó el derrumbe de la mitad del túnel, que quedó tapiado y devolvió las aguas a su antiguo cauce, hasta que en 1941 se realizase su reparación definitiva.

Salida Túnel. Se aprecia parte del derrumbe en 1934.

Una vez construido el túnel en las entrañas de la montaña, el cauce del río quedó alterado y el Río Sil domado por el hombre para su beneficio. El terreno quedó vaciado de aguas y explotado para la obtención de oro, y hoy, si centramos nuestra mirada en el paisaje, es patente la presencia de las murias o estériles amontonados en las cercanías del antiguo cauce.El motivo de esta obra de envergadura, al igual que otras muchas de las que conservan, está muy clara: en plena época de Augusto, las zonas de explotación aurífera de la región aportaban 20.000 libras al Imperio Romano, unos 6.200 kilos de oro.
es nuestro nuevo objetivo, un dato para compartir y divulgar.

Ya entre el siglo III y el IV las explotaciones fueron abandonándose, pero la sed de oro y la búsqueda del preciado mineral siguió estando presente hasta nuestros días. Las huellas romanas están impresas en nuestra geografía, unas más visibles y otras no tanto.

Cauce antiguo, con murias y estériles repartidos por el paisaje.
Bien entrado el siglo XIX, en plena fiebre minera en España, nuevamente fueron explotados de forma industrial los restos de las explotaciones mineras romanas; para ello fueron concedidas licencias a empresas como la “Sociedad Montañesa Galaico Leonesa” que realizó trabajos a orillas del Río Burbia, las Médulas y otros puntos de la comarca de Valdeorras.

Otra de estas empresas,“Río Sil and Lean Mining Company Limited” (también con concesiones en Las Médulas), intentó explotar los aluviones antiguos del río Duerna, utilizando los sistemas hidráulicos que tan buen resultado estaban teniendo en California. Su estimación era que podían arrancar y lavar hasta 10.000 toneladas diarias de aluviones (WELTON, 1877). Ambas empresas fracasaron completamente en su empeño.




Fijando la vista comercial en estos datos de presencia aurífera en las arenas del Sil, la “Compañía Española de Explotaciones” en 1908, instaló una draga en la unión del Río Burbia y el Sil. El enorme barco de extracción y cribado de arenas contaba con 29 metros de eslora, 9 de manga y uno de calado. Los resultados para estas empresas fueron nefastos, y poco a poco las imágenes de explotación industrial fueron desapareciendo del paraje del Sil; sin embargo, en muchas zonas del Noroeste Peninsular se sigue manteniendo la tradición del bateo (Navelgas en Asturias es prueba de ello) y sigue habiendo “aureanas” que han recogido las tradiciones y conocimientos de sus antepasadas.


Por otro lado, atendiendo a la historia social, siempre ha habido explotación fuera de los cauces legales, sin concesiones. Es significativa la presencia de las mujeres en este tipo de habilidades. Las “aureanas”, nombre con el que se denominaban estas mujeres, se dedicaban al lavado de las arenas y a extraer pequeñas cantidades de oro que les aportaba un pequeño jornal. Diversas referencias literarias, hacen mención a esta presencia de las “aureanas” en toda la región, mujeres humildes que, con un poco de suerte, cada muchos años daban con una pepita de buen tamaño, pero que no las sacaba de pobres. Buscaban especialmente entre las raíces de las plantas en el cauce del Sil, en los meses de verano y con bateas de madera de castaño; se calcula que 157 bateas obtenían 2 gramos de oro, por lo que puede calcularse que, el sedimento seleccionado contenía 3,5 gramos de oro por metro cúbico.

La realidad es que los cambios provocados por la acción del hombre, han terminado por romper el proceso natural de arrastre de restos de oro en los ríos auríferos, y hoy es muy difícil encontrar oro en sus arenales. Los restos de oro en los cuarzos son casi imposibles de ver a simple vista, y ya no hay noticia alguna de aparición de pepitas de importancia como en el siglo pasado; no por ello debemos obviar el interés que suscita el proceso histórico de explotación minera en el río Sil, y obras de ingeniería romana como el túnel de “Montefurado” son vestigio de estos inicios de explotación masiva.


Sic transit gloria mundi








Este artículo es una colaboración para HRA de Pedro José Villanueva( politólogo, escritor, activo divulgador de la historia y cofundador de Romanidad).




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