Búsqueda de artículos

lunes, 28 de mayo de 2018

"NO CON ORO SINO CON HIERRO SE LIBERA LA PATRIA". ¿QUIÉN FUE MARCO FURIO CAMILO?

 Por Manuel Martínez Peinado.

“Marco Furio Camilo derrota a los galos” Mariano Rossi

"Vere vir unicus in omni fortuna, princeps pace belloque" escribía Tito Livio tres siglos más tarde sobre él. “Único en toda fortuna, el primero en la paz y en la guerra” sería una traducción más bien literal, pero que viene al caso; pues pienso que Livio se refiere a la fortuna, no como hoy la entendemos, solo con carácter positivo, sino también al contrario. Camilo fue único en todo tipo de suerte; tanto en lo bueno como en lo malo.

 Plutarco lo describe en sus “Vidas Paralelas” como un hombre inteligente, capaz de lograr la máxima autoridad aun estando solo, o la gloria individual aun estando acompañado. Como principales virtudes cita su moderación, por la que mandaba de un modo que no suscitaba envidia, y la prudencia, que a juicio de todos le daba el primer lugar. Muchos años más tarde, ya en los albores de nuestra época, el premio nobel Theodor Mommsem lo cita en su “Historia de Roma” como el general más famoso de la ciudad y, de igual modo, George Dumezil en su “Camillus. Un estudio de la religión indoeuropea como "Historia de Roma” lo disecciona como mito, como icono, convirtiéndolo en el héroe solar por antonomasia de la historia romana, el héroe de Aurora, del amanecer romano.

 Lo cierto es que no sabemos con exactitud quién fue Camilo. Su época nos llega narrada por autores que escriben muchos años después de sus hazañas. Como un Mio Cid, el héroe cabalga entre la realidad y la leyenda, haciendo casi imposible distinguir la una de la otra en la compleja maraña del tiempo. Con certeza sabemos que entre los siglos V y IV a.C. existió un tal Marcus Furius Camillus que ostentó cinco veces el cargo de "dictator". Ocupación sin duda muy diferente al modelo que hoy nos ronda la cabeza y que, en contra de lo que nos sugiera la palabra, era toda una responsabilidad en la joven República de Roma de aquellos años. El dictador era nombrado por uno de los cónsules a petición del senado y del pueblo cuando la situación era desesperada. Roma estaba en peligro y hacía falta un héroe que tomara las riendas de la situación. Una vez se resolvía el problema el dictador abandonaba el cargo y por regla general no volvía a ostentarlo. Solo algunos casos rompieron esa regla; César lo ostentó en cuatro ocasiones, y ahí lo dejo.

El Senado lo nombraría "Conditus Secundus Romae" (Segundo Fundandor de Roma) un honor que solo Rómulo había portado y que lo reconocería como el más importante entre sus conciudadanos. Ningún otro había llegado donde Camilo ni había conducido Roma de aquella forma en esos tiempos primigenios que, sin duda, forjaron los cimientos de la que sería llamada siglos más tarde “La Ciudad Eterna”.

De su infancia no queda rastro alguno. Solo sabemos que pertenecía a una gens conocida como furii -los furios- que habían ostentado puestos de relevancia ya en el siglo anterior a su nacimiento. De su cognomen, Camillus, podemos extraer que o bien ejerció como tal -los camilos eran algo así como el equivalente romano a los monaguillos en la religión católica- y por eso adoptó ese apodo o bien lo adquirió de algún antepasado suyo del que no queda constancia. De su adolescencia, igualmente, es casi nada lo que sabemos. Ostentó el cargo de censor, de reciente creación, como recompensa al parecer por su valentía y arrojo, tras permanecer en una batalla después de ser herido en la pierna y mantenerse firme. Se recuerda de aquellos años su medida de obligar a los hombres solteros a casarse con las viudas, cuyo número, tras las incontables guerras contra equos, volscos, veyenses y faliscos, se había visto muy incrementado en la ciudad. Después volvemos a tener silencio histórico durante años y la vuelta al poder ya convertido en tribuno consular(1) durante la larga contienda contra la ciudad etrusca de Veyes. Ostentaría este cargo en varias ocasiones, significándose siempre, antes de que finalmente el senado lo nombrara dictador.

Para cuando Camilo llegó a la dictadura, hacia el 396 a.C., Roma llevaba ya diez años de guerra ininterrumpida en la que tuvieron por primera vez que asediar una ciudad pasando el invierno fuera de sus casas. Este fue, como podrán imaginar, un acontecimiento sin duda histórico y que trajo no pocos problemas internos en una época en la que la guerra solo se hacía cuando tocaba, que no era durante los meses fríos, en los que se dedicaban más a otros menesteres más cálidos que andar asediando otras ciudades teniendo que aguantar las frías noches invernales, mientras el enemigo descansaba en sus casas, resguardado tras sus muros.

Pero no pudo el Senado Romano acertar más en su elección; pues, al poner el mando en manos de Camilo, prodigios aparte(2) , la guerra estaba sentenciada. Venció primero a los aliados de Veyes, los Capenates y Faliscos, obligándoles a retirarse a sus ciudades, reforzó el cerco sobre la ciudad etrusca y la tomó al asalto, llevándose tesoros, trofeos e incluso a su diosa regente, Uni (Juno), a la que dedicaría un templo en Roma.

De esto último cabe destacar su palpable simbolismo. Camilo se lleva a Juno de su casa (Veyes) hasta la suya (Roma). Poco antes, cuando es elegido dictador, se encomienda a la Mater Matuta, diosa del amanecer a la que se identifica con otro de los rostros de la propia Juno. Emulación del rapto de las sabinas, reminiscencia del marido tomando a su esposa y llevándosela de su antigua casa a la suya propia, tal cual formaba parte del ritual romano de la confarreatio o singular juego místico o divino, son muchas las interpretaciones que de este hecho pueden hacerse y se han hecho ya.

Historia de Hércules – Juno y Hércules Nöel Coypel
Con aquella victoria Roma duplicaba por vez primera su ager, su territorio, y se convertía en la primera potencia de la península, por encima del resto de ciudades etruscas, latinas y griegas. Dedicó también, por aquel entonces, un templo a la diosa Fortuna que, como ya hemos dicho, no siempre le devolvió la sonrisa. Tras llegar a lo más alto, y quién sabe si no por sentirse esta diosa celosa de que, pese a los cuidados que le dispensó, hubiera elegido Camilo a Juno en su lugar, le sobrevino una de sus peores épocas. Se le había concedido un triunfo como recompensa indiscutible por su victoria y fue sin duda aquel triunfo el más sonado de la historia de Roma. Camilo apareció montado sobre una cuadriga tirada por cuatro caballos blancos, una prerrogativa única de Júpiter Óptimo Máximo como así se podía contemplar por aquel entonces en el frontón de su templo en el Capitolio. Aquel gesto sirvió de acicate para que sus enemigos comenzaran a porfiar, aduciendo que aquel no solo se creía ya rey, sino dios. A esto, pues nunca vienen solas las desgracias, se sumaron también acusaciones de malversación -ya ven que esto no es nada nuevo- y otros muchos problemas que pese a todo Camilo lidió, tal vez engulléndolos y escupiéndolos después, como dice la famosa canción que entonaba Sinatra.

“El triunfo de Camilo” Cecchino Del Salviati
 Derrotó también a los faliscos, solo que esta vez no por las armas, sino como consecuencia del honor mostrado cuando, durante el asedio a la ciudad, le fueron entregados un grupo de niños de nobles familias de mano de su tutor. Lejos de aprovechar aquella deshonrosa ventaja, desnudó y ató al hombre, armó a los niños con varas y los hizo devolver a la ciudad mientras las usaban en las nalgas del traidor (Roma no pagaba ya a traidores por aquel entonces). Los ciudadanos de Faleria conmovidos y admirados por aquel noble gesto, mandaron enseguida embajadores para poner fin a la guerra con Roma y se unieron al cada vez mayor grupo de ciudades aliadas, sobre las que, si hacemos caso a Niccoló di Maquiaveli, sustentaría la República Romana su futuro poder.

En cuatro veces más sería nombrado dictador. La segunda, tal vez la más importante, incluso haciéndolo retornar del exilio al que se había visto obligado cuando sus enemigos lo acusaron de enriquecerse con sus victorias. Roma volvió a llamar al héroe exiliado para salvar la ciudad en uno de los pocos momentos de absoluta vulnerabilidad que tendría a lo largo de su extensa historia. Una coalición de tribus de más allá de la Etruria, venidos del norte al parecer atraídos por el vino de Italia, los galos, habían atacado varias ciudades etruscas. Hecho que Roma, en su actual papel de potencia, no podía tolerar y acudió en ayuda de aquellas en calidad de “el más duro del barrio”. Pero la bravuconada le saldría cara, pues los galos, a los que nunca antes se habían enfrentado y cuyo estilo de batallar nada tenía que ver con lo que Roma hubiese conocido hasta la fecha, les vencieron totalmente en la batalla del Alia, río que desemboca en el Tiber, y siguieron avanzando hasta llegar a la ciudad, que aunque avisada no tenía ya capacidad para poder defenderse. Los romanos no pudieron sino hacer las maletas, tomar lo más importante y largarse, con la única excepción del Capitolio, donde quedaron algunos valientes que resistieron impotentes a la toma del resto de la ciudad.

 Llegados a esta situación de máximo infortunio, como imaginarán, tuvieron necesidad de su más importante héroe de nuevo. Fue llamado Camilo y respondió. "Non aurum sed ferrum liberanda patria est" –no con oro sino con hierro se libera la patria- dicen que le dijo a Breno, el líder galo, que poco antes, cuando el senado romano le había recriminado hacer trampas en el trato para liberar a la ciudad, se había jactado con aquella frase que con posterioridad sería famosa en Roma y en el mundo entero: Vae Victis -¡Ay de los vencidos!-, justo antes de expulsarlo de la ciudad y vencerle luego, al amanecer, como correspondía a su sino. Tras estos hechos y bajo su mando, Roma fue reconstruida, levantados de nuevo sus templos y edificios que habían quedado destruidos o mancillados, así como sus mismos muros, de los que hoy aún permanece algún resto arqueológico y que son llamados Muro Serviano por la tradición, pese a que fue Camilo y no el viejo rey quien los construyó.

“Camilo rescata a Roma de Breno” Sebastiano Ricci

Su última dictadura le aconteció ya anciano. Había salvado Roma varias veces del desastre y una vez más se le pedía que lo hiciera ante la llegada de los pueblos celtas por el norte. Como es de esperar, aquello pondría los pelos de punta a los ciudadanos que recordarían cómo la última vez, y pese a que finalmente consiguieran expulsarlos, aquellos invasores les habían tomado la ciudad casi sin despeinarse. Pero esta vez fue muy diferente, porque entre otras cosas Camilo había reformado el ejército romano, que no sería ya jamás el clásico ejército hoplita que en aquella época era común a la mayoría de los pueblos versados en el arte de la guerra. Ya se hablaba de manípulos, hastati, princeps y triarii. El ejército romano, para adaptarse a sus nuevos enemigos, se había reorganizado, había copiado lo que más le gustaba de sus numerosos adversarios y había innovado, como siempre hizo y haría con el paso de los tiempos, constituyendo el germen del que sería el más poderoso ejército que hollara la tierra.

Camilo volvió a derrotar completamente a sus enemigos, y ya cansado, volvió a Roma para poner fin a la última de las guerras. Aquella que había desangrado la ciudad por dentro y que desde hacía siglos venía reproduciéndose año tras año: la guerra entre órdenes. Pues Camilo, aún con sus poderes de dictador, y pese a no haber sido nunca afín a la causa plebeya, terminó aquella contienda convenciendo a unos y a otros en el Senado de la importancia de no discriminar a toda una parte de la sociedad que, pasado lo pasado, era tan romana como la otra. Consintió la mayoría ante las palabras del viejo general y les fue permitido a los plebeyos concurrir en igualdad de condiciones al cargo de cónsul. Así, por vez primera, fue elegido uno de entre la plebe para ocupar la sella curulis del cónsul junto a un patricio. Para conmemorar aquellos hechos, y siendo esta su última acción, dedicó un templo a Concordia.

Esta es, en resumen, la historia de Marco Furio Camilo, o tal vez sería más adecuado decir su leyenda. Si lo contado aquí aconteció así o no, es aún hoy objeto de debate y temo que lo seguirá siendo. Aunque estarán de acuerdo conmigo en que la historia del personaje bien merece novelarse con cariño.


NOTAS

1.Los Tribuni Militum Consulari Potestate (Tribunos militares con poder consular) fueron elegidos en Roma como consecuencia de los conflictos entre la plebe y los patricios, en sustitución de los cónsules, cargo en aquella época que solo los patricios podían ostentar. Su número inicial parece que fue de tres, aunque se iría incrementando hasta duplicarse.
2.Me refiero al prodigio del Lago Albano, según el que, si Roma drenaba las aguas crecidas de este lago, ganaría la guerra
3.Confarreatio: Ceremonia arcaica de matrimonio en Roma.

lunes, 21 de mayo de 2018

LA OPPUGNATIO Y LA ESCLAVITUD. EL PRECIO A PAGAR POR REBELARSE CONTRA LA REPÚBLICA ROMANA.

LA OPPUGNATIO Y LA ESCLAVITUD. EL PRECIO A PAGAR POR REBELARSE CONTRA LA REPÚBLICA ROMANA.

Escrito por Federico Romero Díaz.

En el periodo que va del año 200 a. C. ( finalización de la Segunda Guerra Púnica) al 167 a. C. (victoria romana en la Tercera Guerra Macedónica) Roma extenderá su dominio territorial por el Mediterraneo a traves de diferentes campañas en Hispania, Galia Cisalpina, Histria, Liguria en Occidente y en Oriente contra la Macedonia de Antioco III y Perseo.

Recreación de escena en un mercado de esclavos

1. NIVELES DE REPRESALIA Y ESTATUS JURÍDICOS DE LOS VENCIDOS.

En función del nivel de oposición de los sometidos a su potencia, el Estado romano establecerá diferentes grados:

A.-- En primer lugar estarían las tribus o ciudades que suscriben tratados de "amiticia" o "foedera" sin existir previamente enfrentamientos con Roma. Un buen ejemplo lo constituyen los "foedera" suscritos por Fabio Máximo Serviliano en Hispania Ulterior en el 140 a. C.(App. Hisp.69-70). Estos tratados implicaban por parte romana el reconocimiento de cierta "igualdad" a la otra parte y la concesión de ciertos derechos. A medio plazo se pretendía la integración de esas ciudades en el poder y  el sistema romano.
B.--En el siguiente nivel se encontraban los que , a pesar de haberse puesto directa o indirectamente en contra de Roma, acababan reconociendo su autoridad . A veces se colocaba en esta posición a aquellos que inicialmente rechazaban los acuerdos de "amiticia" y "foedera" que Roma les ofrecía por considerarlos abusivos.En este segundo caso la tribu y sus núcleos de población quedaban sometidos a la "deditio" que implicaba una rendición incondicional y quedar sometido al "imperium" de un magistrado romano que dirigía la campaña y que, asesorado por su "consilium", establecería una serie de medidas punitivas (solicitud de rehenes, entrega de armas, pago de indemnizaciones de guerra, etc) previas a la "restitutio" de la ciudad. En este tipo de estatus se consideraba ilegal el saqueo del núcleo de población o la toma de medidas cruentas contra los oponentes.
C.--En el tercer caso se encontraban aquellas tribus y ciudades que tras una actividad continuada de rebelión contra Roma eran consideradas merecedoras de la "oppugnatio" que permitía una serie de medidas punitivas más duras que en los anteriores casos.

Las legiones repelen a los rebeldes. 

2. LA OPUGNATIO. MEDIDAS QUE CONTEMPLA.

Esta figura jurídica podía ejercerse contra poblaciones que mostraban una especial tenacidad en su lucha contra Roma. Contemplaba diferentes medidas y la aplicación, en su grado de severidad era mucho mayor que las dos categorías anteriores y quedaba a criterio del legado o magistrado que dirigiera la campaña. 

Un primer paquete de medidas contemplaba el saqueo de las ciudades y pueblos enemigos además de la captura y la posterior venta de los vencidos como esclavos. La aplicación de esta medida, perfectamente legal en derecho romano, era frecuentemente adoptada como vía de financiación de las campañas militares en territorio hostil. En casos de intensa oposición los generales tenían además otras atribuciones como el desplazamiento de poblaciones de la montaña al llano, la destrucción de estructuras poblacionales y defensivas, la deportación de grandes masas de enemigos a veces a miles de kilómetros(como en el caso de los ligures). Es en esos casos cuando el magistrado romano puede tomar represalias que impliquen incluso la ejecución de los vencidos o la captura de los supervivientes de la batalla y de la población civil para su posterior venta ( conocida con el término "sub corona"). Se hacía especiales esfuerzos en tomar como prisioneros a los enemigos de mayor relieve político, Por ejemplo, en el marco de la Tercera Guerra Macedónica, Publio Cornelio Escipión Nasica atrapó a Perseo de Macedonia que se había refugiado en la ciudad de Anfípolis. 

En los casos más extremos se decidía la condena a muerte de una parte de los adversarios. Por ejemplo, en el 20 a. C. el legado L. Apustio ajustició a todos los varones en edad militar tras el asalto y saqueo de Antipatrea como un castigo por la tenacidad demostrada en la defensa de la ciudad. Otro ejemplo lo encontramos en el año 177 a. C. cuando el cónsul C. Claudio Pulcro logra someter las ciudades de Mutila y Faveria en Histria. Tras la ocupación se procede a la decapitación de los considerados responsables por los romanos(Liv. 34.21.5-6).

No obstante, los intereses puramente económicos hacían que fuera mucho más frecuente la esclavización del oponente vencido que su ejecución. Dada la falta de grandes riquezas de los núcleos enemigos, especialmente en las regiones occidentales se procedió con frecuencia a la esclavización del rival como sistema de financiación de las campañas.

Enemigos capturados por las legiones son conducidos al mercado de esclavos para ser vendidos.
Según los datos aportados por Martínez Morcillo en "Asalto de ciudades durante la República romana" existe una clara diferencia entre el número de casos de ciudades asaltadas, con posterior captura y venta de esclavos, entre Oriente y Occidente. De los 19 casos detectados en Oriente solo tres culminaron en la esclavización del rival. Sin embargo en Occidente de los 12 asaltos documentados, 8 culminaron con la esclavización de los supervivientes. 

Otro modo habitual de obtener riqueza y botín era el asalto y saqueo de los campamentos enemigos y la captura de los soldados supervivientes. Los beneficios, en este caso eran muchos: acceso a las reservas logísticas del rival, venta de los soldados enemigos y la apropiación del tesoro y armamento almacenado en el campamento. Por poner un breve ejemplo de entre muchos, podemos citar en Hispana al entonces pretor Publio Cornelio Escipión Nasica que en el 193 a. C. atacó las posiciones de los lusitanos que habían estado depredando en la Ulterior. Se tomó su campamento, se recuperó todo el botín que habían obtenido en sus saqueos y se hicieron con 540 prisioneros que fueron vendidos. Parte del botín fue restituido a sus legítimos dueños y el sobrante, unido al importe obtenido con la venta de los lusitanos, fue repartido entre las tropas.

Un grupo de esclavos es conducido para su venta al mercado.


3. CONCLUSIONES.

Se pueden constatar documentálmente numerosos testimonios casos de esclavización del oponente en contextos de oppugnatio, y a pesar de las diferencias que podemos apreciar en su aplicación, en función del área en la que se luchaba, debemos decir que la venta de enemigos se realizaba siempre de acuerdo a las bases del "ius belli" dentro de un marco de legalidad justificada por el grado de oposición a la dominación romana.
Por otro lado el nivel de riqueza de una región o de una ciudad influía poderosamente en la posibilidad de que sus habitantes fueran esclavizados o no. Paradójicamente, cuanto mayor era la riqueza de un territorio menor era la posibilidad de ser esclavizados por los nuevos amos romanos, ya que estos tenían otras vías de financiación, diferentes a la venta de esclavos para financiar sus campañas. Las más socorridas eran la imposición de multas a los vencidos o el simple saqueo de los núcleos enemigos. Esto explicaría que en el próspero Oriente fuera menos frecuente el recurso a la esclavización del vencido que en Occidente, donde desgraciadamente hay muchos más testimonios.





viernes, 4 de mayo de 2018

CRÓNICA DE LA JOVEN REPÚBLICA DE ROMA. BREVE RESEÑA DE "CAMILLUS. LAS MEMORIAS DE MEDULINO"

CRÓNICA DE LA JOVEN REPÚBLICA DE ROMA. BREVE RESEÑA DE "CAMILLUS. LAS MEMORIAS DE MEDULINO"

Escrito por Federico Romero Díaz.

Manuel Martínez Peinado se estrena en el panorama de la novela histórica española con brillantez. Doctorado en Farmacia, ha dedicado su carrera profesional al estudio del Modo de Vida Mediterráneo, colaborando, en la candidatura de la Dieta Mediterránea, a formar parte del Patrimonio Cultural Internacional de la Humanidad por la UNESCO. Sus años de investigación y documentación le llevaron a interesarse por la Roma más antigua. Es esa ciudad que acaba de expulsar a su último rey, Tarquinio el Soberbio, y que, tras superar la tiranía del gobierno de los decenviros, inicia, a veces de manera vacilante, a veces torpemente pero siempre con la tenacidad, el valor y el sentido del honor un camino que le llevará a dominar el mundo.

La novela se desarrolla en un momento histórico apasionante de la historia de Roma. Es en esos primeros siglos, en los que se forjan los grandes mitos romanos, los valores de referencia que después, durante los últimos momentos de la República y los primeros siglos del Imperio, permitirán a Roma dominar el mundo, ser la luz que guía a sus amigos y a la vez, el fuego que consume a aquellos que osan oponerse a su dominio.

Italia hacia el siglo V a.C
La novela, primera parte de lo que será una trilogía, es una ágil narración de la vida romana desde el prisma de Espurio Furio Medulino hermano de uno de esos grandes personajes que la joven República producía de forma abundante, Marco Furio Camilo. Escribir la narración desde ese punto de vista es un recurso muy inteligente, pues conocemos la historia de nuestro héroe a través de un testigo directo conocedor de los más mínimos detalles, al ser su hermano mayor y uno de los hombres más importantes de la ciudad.

Roma deberá hacer frente en "Camillus, Las memorias de Medulino" a varios enemigos internos y externos. Por un lado es una ciudad social y políticamente dividida por el enfrentamiento entre patricios y plebeyos. Ambos bandos pugnan duramente por cuotas de poder a la vez que deben enfrentarse a numerosos enemigos externos. Los más importantes son los volscos, los equos y los etruscos.

Romanos contra etruscos. Siglo IV-III. El centurión romano ataca al infante etrusco. Autor Giuseppe Rava.
Los volscos y los equos son un peligro permanente que los romanos deberán siempre tener en cuenta para evitar sus depredaciones y saqueos. No obstante el verdadero peligro para Roma proviene del norte, de la cercana Veyes, la ciudad etrusca más poderosa, dirigida por su ambicioso rey Lars Tolumnio decidido a acabar con la pujante Roma para convertirse en la principal fuerza de Italia. La clave estará en la ciudad de Fidenas que ha proclamado su independencia de la tutela romana.

Estamos ante una historia llena de "gigantes" de la historia de Roma, grandes apellidos como los Furio, y personajes como  Emilio dictador de la Républica, Aulo Cornelio Coso, Apio Claudio (el hijo del famoso decurio), Capitolino( cinco veces consul de Roma), Titio Quincio y los tribunos del pueblo Lucio Icilio y Cayo Canuleyo que además de enfrentarse con heroísmo al enemigo exterior también lucharán en guerras internas por conseguir el poder y la gloria que lleva aparejada dirigir la todavía novata pero cada vez más poderosa Roma.

Mapa de la Roma Republicana
El autor tiene otro acierto al no centrarse únicamente en la gran historia de estos brillantes apellidos. También nos habla de las vidas de aquellos que también contribuyeron con su sacrificio al brillo de Roma. Nos escribe sobre el día a día de los esclavos y libertos de esas grandes familias antes mencionadas. Nos habla de Matidia y su hijo, de Atilio, de Balbo, de Filotis, etc. Todos personajes ficticios pero que bien podrían haber sido tan reales como los buenos momentos que he pasado sumergido en las páginas de "Camillus. Las memorias de Medulino".

Saliéndonos de lo puramente narrativo, me gustaría felicitar al autor y a Ediciones Cámelot por el formato que le han dado a esta novela de 419 páginas. Tanto por el tamaño, como por la portada y la contraportada, son excelentes. La introducción de Cristian Gálvez, ademas de curiosa es un placer literario. Los apéndices finales servirán al lector como apoyo cuando se sienta perdido entre tanto apellido patricio de los personajes. Las notas y la biografía son también de mucha utilidad y te ayudan a comprender detalles importantes para la trama.

En conclusión, estamos ante una novela histórica escrita con tanto rigor y como habilidad narrativa. La suma de ambos factores hace que las páginas pasen rápido. Casi sin darte cuenta, llegas al final deseando que pronto salga la siguiente entrega para saber, para descubrir, otro pequeño fragmento de la Historia de Roma, de nuestra historia en definitiva.


martes, 3 de abril de 2018

"MISIVA DE SANGRE", LAS AVENTURAS DE UN JOVEN LEGIONARIO A LO LARGO DEL MARE NOSTRUM. BREVE RESEÑA.

Escrito por Federico Romero Díaz.
"Misiva de sangre"en una novela que comienza con un gran acierto narrativo. Nada más abrir sus páginas el lector se ve inmerso en la batalla de Accio, en septiembre del 31 a. C, frente a las costas griegas se enfrentarán dos poderosas flotas, una comandada por Octavio  y la otra por sus rivales Marco Antonio y Cleopatra. Será el bautismo de fuego de Tito Valerio Nerva, el joven legionario protagonista de la novela. 

esquema de la batalla de Accio31 a. C.

De esta manera, nada más comenzar con la historia, el autor capta la atención del lector y ya no la pierde durante las 379 páginas que dura esta primera entrega de la trilogía "Crónicas de Tito Valerio Nerva". Tras la batalla naval, la legión de Tito es trasladada a la ciudad hispana de Tarraco, como etapa previa en su viaje hacia el norte de la Península, a las tierras de las poderosas tribus de cántabros y astures. Allí participará junto a otras legiones en las conocidas como "Guerras Cántabras" a las ordenes de Augusto. Fortuna querrá que Tito Valerio y sus compañeros sean informados de la existencia de un complot que pretende acabar con la vida de Octavio Augusto

Tarraco romana.

La lectura de las aventuras de los legionarios en Tarraco pasan casi inadvertidamente, llegando al final de la obra sin ningún esfuerzo.El lector sentirá la necesidad inmediata de leerse las otras dos partes de esta trilogía: " El enemigo interior" y " La sombra de la conjura".

A la vez que disfrutamos de una historia llena de acción aprendemos la forma de luchar de las legiones, la manera de entrenarse de sus soldados, sus comidas, la estructura jerárquica(por ejemplo que función tiene un optio o como el praefectus castrorum era normalmente un antiguo centurión "primus pilus", etc).

El autor es Sergio Alejo Gómez, historiador y conocido divulgador de la Antigüedad por su participación en numerosas charlas y actividades siempre relacionadas con el mundo clásico y por ser parte integrante de conocidos podcast como la Biblioteca Perdida o Cliophilos y por la publicación reciente de "¿Sabías qué?. Curiosidades del mundo antiguo" y su trilogía "Las crónicas de Tito Valerio Nerva". En "Misiva de sangre" El autor demuestra un dominio total del contexto histórico en el que los personajes se desenvuelven, consiguiendo el lector un doble beneficio ya que por un lado pasa un buen rato leyendo las aventuras del legionario Valerio y sus compañeros (Aurelio, el optio Cornelio, Terencio, o el centurión Salonio) y por otro aprende los más numerosos y variados aspectos de la historia y cultura romana a través de las numerosas y oportunas notas que se introducen  a pie de página. Debo reconocer que el glosario con más de cincuenta términos y expresiones perfectamente explicado me ha resultado muy instructivo y útil. Me sorprende porque no es frecuente encontrarse con tanto con rigor y afan de divulgar en una novela histórica.

Yo a la novela le veo muy pocos "peros". El primero de ellos es que tras su lectura el lector se queda con "ganas de más" al tener un final abierto y por otro lado creo que la novela se vería muy enriquecida si el autor hubiera incluido algún personaje femenino en una historia que está interpretada exclusivamente por hombres.

"Misiva de sangre", independiente de estas observaciones, es una excelente y divertida aventura que desde Historia y Roma antigua recomendamos a todos aquellos a los que les guste aprender sobre la Antigüedad, a la vez que disfrutan con las aventuras de sus personajes en escenarios tan diferentes como la Batalla de Accio o Tarraco. Ya estoy deseando saber más sobre las nuevas peripecias que vivirán  Tito Valerio Nerva y sus amigos.




viernes, 16 de marzo de 2018

EL EJERCITO ROMANO DEL BAJO IMPERIO. UNA HISTORIA DE ADAPTACIÓN Y SUPERVIVENCIA EN CIRCUNSTANCIAS ADVERSAS. BREVE RESEÑA.

EL EJERCITO ROMANO DEL BAJO IMPERIO. UNA HISTORIA DE ADAPTACIÓN Y SUPERVIVENCIA EN CIRCUNSTANCIAS ADVERSAS. BREVE RESEÑA.

Escrito por Federico Romero Díaz

Los largos siglos de la historia de Roma en Occidente supusieron, como es lógico, modelos militares diferentes según el momento que analizemos. En la obra que vamos a reseñar" El Ejército en el Bajo Imperio romano" se trata uno de los periodos menos conocidos, siendo la mejor síntesis, en castellano, sobre las huestes romanas desde los tiempos de Septimio Severo y la posterior Anarquía Militar del Siglo III d. C hasta el final del reinado de Justiniano en el Siglo VI, en Oriente. En este periodo Roma deberá hacer frente a enemigos tan variados como germanos, persas y por supuesto otros ejércitos romanos. ¡ Nada nuevo !,podríamos pensar y sin embargo nos equivocaríamos. Las condiciones en las que el Ejército romano deberá hacer frente a estas amenazas son ahora muy diferentes a las de la época de la República o del Alto Imperio.

Batalla del Río Frígido, 394
El contexto es mucho más desfavorable que los anteriores, ya que a partir del gobierno de Marco Aurelio se pasará de la conocida como Edad de Oro del Imperio de los Antoninos a la Edad de Hierro de los Severos. En lo material, el Imperio contará con muchos menos recursos económicos y demográficos debido a las diferentes epidemias, invasiones bárbaras desde el Rhin y el Danubio, a la reactivación de la amenaza persa, guerras civiles y crisis económica que provocarán un progresivo desgaste demográfico y dificultades en la recaudación de impuestos además de problemas para cubrir el cupo de nuevos soldados necesarios en estos críticos momentos. Las dificultades para captar reclutas entre una población cada vez más remisa a ingresar en las legiones romanas (se conocen casos de jóvenes que se automutilaban para evitar ser reclutados) obligó a los emperadores a buscar entre los bárbaros  y a aceptarlos dentro del limes imperial. El capítulo dedicado a la barbarización es especialmente interesante, ya que se nos cuenta que inicialmente no fue ningún problema ya que los bárbaros de la época no tenían conciencia nacional (eran frecuentes las luchas intertribales entre ellos) y se integraban sin dar problemas significativos en la disciplina y el sistema de valores de las legiones y de las diferentes unidades militares en las que eran integrados convirtiendose, al poco de ser alistados, en un soldado más.

Diferencias en el equipamiento de un legionario altoimperial y otro bajoimperial
La barbarización adquiere auténtica carta de naturaleza cuando la mayor parte del Ejército de Oriente perece a manos de los godos en el desastre de Adrianápolis (378 d. C.) y cuando el Ejército de Occidente queda prácticamente destruido en la batalla del Río Frígido (394 d. C.) que pone fin a la guerra civil entre el aspirante pagano Eugenio y el cristiano Teodosio. La enorme mortandad de ambas batallas acarreó la desaparición física de los elementos más valiosos y veteranos del ejército y la imposibilidad de reconstruirlo al hacerse imposible la trasmisión de sus conocimientos en la formación de los nuevos reclutas. En estas circunstancias se hizo casi inevitable la aceptación de grandes contingentes de federados dentro de las fronteras imperiales, pero ya con derecho a un gobierno autónomo y a una organización militar propia y diferenciada, colaborando militarmente con el ejército de Roma cuando les es requerido pero sin formar ya parte de él y sin estar sometidos a sus reglas y mando directo.

Huida de Valente en la Batalla de Adrianápolis (378 d.C)

En la obra, sus autoras Pat Southern y Karen R. Dixon, tratan un sin fin de aspectos interesantes como son la defensa de las fronteras, la diferenciación entre limitanei y comitatensi, el proceso de reclutamiento, las condiciones en las que los soldados realizaban su trabajo (pagas, equipamiento, matrimonio, retiro, etc), las fortificaciones, los asedios, el estado moral de la tropa, etc. Además el libro va acompañado de abundantes ilustraciones, mapas, cronologías y glosario y esta escrito con una prosa muy fluida que hace que la obra sea de fácil lectura..

Las autoras hacen continuas referencias a las fuentes escritas como Vegecio, Amiano Marcelino, Procopio, la Notitia Dignitatum, etc aunque lo hacen con la precaución que cada uno de ellos se merece, apoyándose a su vez en autores modernos como Jones o Heather. Así se consigue ofrecer un amplio abanico de hipótesis allí donde las fuentes, antes mencionadas, la arqueología, la epigrafía o la arqueología no nos aclaran un aspecto determinado.

Los factores de la decadencia del Imperio Romano son numerosos y muy variados. Sin embargo analizar la evolución de su ejército en este momento nos ayuda a comprenderlos mejor y a entender como llegó a desaparecer en Occidente, fragmentándose en varios reinos bárbaros. 

El Ejército romano del Bajo Imperio es, en resumen, un gran ensayo cuya lectura es necesaria para los estudiosos de los aspectos militares de la Historia de Roma y también para las personas interesadas en conocer mejor una época que, a pesar de ser más reciente que la República o el Alto Imperio, nos es mucho más extraña.



TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

martes, 20 de febrero de 2018

"MITRIDATES EL GRANDE. ENEMIGO IMPLACABLE DE ROMA". ¿LIBERTADOR Y UNIFICADOR DE ORIENTE O TERRIBLE HOMICIDA?. BREVE RESEÑA.

"MITRÍDATES EL GRANDE. ENEMIGO IMPLACABLE DE ROMA". ¿GENEROSO LIBERTADOR Y UNIFICADOR DE ORIENTE O TERRIBLE HOMICIDA?. BREVE RESEÑA.

Escrito por Federico Romero Díaz (HRA).

En esta ocasión vamos a tratar del ensayo de la norteamericana Adrienne Mayor, también autora de "Amazonas". "Mitrídates el Grande" ha sido publicado en España en enero del 2017, siendo la primera biografía publicada del Rey del Ponto, en 50 años en España. La obra ha sido finalista del National Book Award, en el campo de la no ficción, y tras leerlo debo decir que no me sorprende.

Su lectura francamente me ha sorprendido. El personaje del conocido como "Rey del veneno" ya me interesaba mucho aunque me esperaba la típica biografía sobre un personaje histórico famoso. Sin embargo, me he encontrado no solo una excelente y exhaustiva obra biográfica sino también con un ensayo histórico escrito con buen estilo, que da una perfecta y completa visión de la época  histórica que nuestro personaje protagonizó.

Mitrídates en batalla contra las legiones romanas


Lo mejor para entender a nuestro protagonista es leer el libro, no obstante es inevitable hablar aquí de los aspectos más llamativos de su vida. Mitrídates VI, El Grande, Rey del Ponto, llegó al trono a la joven edad de 14 años(120 a. C.) y permanecerá en él hasta su muerte en el 63 a.C.. Conquistó en ese periodo Anatolia y Grecia y se enfrentó sucesivamente a tres de los más grandes generales romanos que han existido: Sila, Lúculo y Pompeyo. Su vida esta llena de todos los tópicos de los grandes héroes de la Antigüedad: aventuras, intrigas, pasiones, batallas y placeres. Son estos aspectos de leyenda, que el propio personaje cultivó en vida , los que nos han trasmitido su imagen mitificada. Ya desde pequeño, preocupado por acabar muriendo como su padre desarrolló un profundo conocimiento sobre los venenos. Tomaba a diario pequeñas dosis de venenos y antídotos que le acabarán haciendo inmune.




Además de estos aspectos legendarios, Mitrídates se nos presenta continuamente como un personaje contradictorio, dual. Fue un héroe para gran parte de Oriente al presentarse como heredero del Alejandro Magno y del persa Darío, aspirando a representar y conseguir la unión entre Oriente y Occidente. Su peinado y ropajes imitaban los de ambos personajes, que por cierto compartían el mismo ideal. Admirado como un autentico genio militar, como un nuevo Aníbal que salvaría Oriente de la opresión romana es muy criticado sin embargo por los envenenamientos de sus familiares y también rivales políticos así como por coordinar el exterminio de 80.000 romanos e itálicos en un solo día. Un triste récord que, como se afirma en la obra encaja con la definición del delito de genocidio que la UNESCO publicó en 1948. Este sangriento acto sello para siempre su destino. A pesar de obtener alguna victoria, casi siempre será derrotado, destacando Mitrídates, más por su capacidad para reaccionar, recomponerse y volver a la lucha una y otra vez.

Fuerzas griegas se enfrentan a legionarios romanos.

La autora utiliza todas las fuentes disponibles (Justino, Apicio, Dión Casio, Estrabón, Plutarco, etc) y hace un ejercicio de lógica científica para reconstruir los puntos más oscuros que esas fuentes dejan en algunos momentos y sucesos de su vida. Gracias a esta manera concienzuda de escribir de la autora, he conocido y descubierto a personajes como Metrodoro conocido como "el odiador de Roma" que era el Juez supremo del reino de Mitrídates o a Manio Aquilio, el romano conocido como "el envenenador de ciudades" o también a Aristónico, otro enemigo de Roma, fundador de la utópica ciudad de Heliópolis, o a Cratevas el científico griego que ayudaba a Mitrídates en sus famosas investigaciones botánicas y farmacológicas. En el libro también se nos habla de numerosas curiosidades como la imagen literaria y cinematográfica que tenemos del Rey del Ponto o que este participaba en certámenes de glotonería en los que siempre ganaba por ser él que más podía beber o comer, etc.

La gran virtud de esta obra es que nos ofrece una panorámica completa tanto del personaje, poco conocido en España, como de la República de Roma y del Oriente en su conjunto, obteniendo el lector de una manera realmente entretenida un amplio conocimiento de Mitrídates y de la época en la que le toco luchar. Era un mundo que se regía por las reglas que dictaban los romanos y él, inspirado por la herencia trasmitida por Alejandro Magno y Darío de Persia, trató de cambiarlas, chocando inevitablemente contra un poder mayor que su voluntad y que su genio unidos, un poder que acabará por derrotarle: Roma.







miércoles, 7 de febrero de 2018

ROMA, LA GRAN POTENCIA DEPORTADORA DE OTROS PUEBLOS. EL EJEMPLO DE LOS LIGURES.

ROMA, LA GRAN POTENCIA DEPORTADORA DE OTROS PUEBLOS. EL EJEMPLO DE LOS LIGURES

Escrito por Federico Romero Díaz

Para nosotros, habitantes del siglo XXI, la palabra deportación nos evoca irremediablemente las grandes y dramáticas deportaciones del siglo pasado, cuando los totalitarismos fascistas o comunistas movían pueblos y naciones enteras como si de piezas de un tablero de ajedrez se tratara. Era una herramienta de represión política o incluso un útil instrumento a utilizar en el marco de campañas de limpieza étnica. No obstante como en otros muchos aspectos no hay nada nuevo en el horizonte. Los traslados forzosos de naciones y pueblos ya se dieron con bastante frecuencia en la Antigüedad, siendo Roma, pueblo de gente práctica, uno de los estados que con más frecuencia y acierto obligó a otros pueblos y a veces a naciones enteras a trasladarse muy lejos, en ocasiones miles de kilómetros, de los territorios de sus ancestros.

Deportación de ligures desde el puerto de Luna a Beneventum en el Sanmio. 180 a. C.

A pesar de usar esta herramienta con frecuencia, el carácter y la finalidad con la que lo hacía era bastante diferente de las realizadas en nuestro pasado más reciente. La mejor manera de comprender el sentido que para Roma tenía mover un pueblo hostil a otra zona lejana de sus tierras de origen es analizar uno de los ejemplos mejor conocidos: la deportación de los ligures apuanos.

Liguria es un territorio costero y montañoso situado al noroeste de la península italiana. Su situación era estratégica pues por ella pasaban las principales vías de comunicación que unían Roma con el Sur de la Galia. Sus habitantes, divididos en diferentes tribus, eran muy hostiles al poder predominante del momento: Roma. Eran continuas las emboscadas y ataques a los comerciantes y soldados romanos, así como los intentos de asalto y conquista a las colonias que Roma había fundado en la zona, principalmente Piaciencia y Cremona.


En la primavera del 180 a.C. los consules Bebio Tamfilo y Cornelio Cetego derrotaron a los hostiles Ligures Apuanos que ocupaban la parte más oriental de la Liguria. Los dos romanos, tras consultar con el Senado por carta, tomaron la decisión de trasladarlos de sus montañas a cientos de kilómetros, en concreto a una porción de ager publicus que había pertenecido a los Taurasinos y que permanecía vacío tras las devastaciones de guerras anteriores en la zona. 

Ligures tienden una emboscada a una columna del ejercito romano.

Según Tito Livio fueron deportadas más de cuarenta mil personas, incluyendo mujeres y niños. Roma proporcionó dinero público para que los exiliados pudieran establecerse y dotar sus nuevas casas. Encargó del reparto de tierras y medios a cinco personas nombradas "ex profeso" por el Senado. A estas cuarenta mil personas debemos añadir otras siete mil más, enviadas por mar desde el puerto de Luna al año siguiente para colonizar la misma zona en la que se habían asentado sus compatriotas el año anterior.

El Senado romano cumplió un doble objetivo, por un lado pacificó Liguria, tierra que estaba en continua rebelión contra Roma, y por otro lado colonizó y puso en explotación con notable éxito unas tierras de labor que hasta ese momento estaban sin cultivar. La tierra asignada era similar a la tierra de la que procedían los ligures apuanos, pero era menos montañosa y mucho más fértil y productiva. Según las noticias que tenemos con posterioridad los ligures se integraron perfectamente en el Sanmio, donde convivieron sin problemas con veteranos de las legiones de Publio Cornelio Escipión que habían recibido tierras muy cerca de las suyas entre los años 201 y 199 a.C. hay constancia de que muchos siglos después, en el siglo IV d.C., los descendientes de esos ligures seguían habitando la zona a la que Roma había deportado a sus antepasados, hacía ya casi 500 años.



A pesar de las teorías de algunos autores como Barzanó, que defiende la existencia de un pacto de mutuo acuerdo entre romanos y apuanos, parece parece claro que el traslado de los ligures al Sanmio no fue un acuerdo , sino una imposición, un castigo impuesto por sus continuas rebeliones contra la presencia romana.

Picentes, lusitanos, piratas cilicios, ligures frinates y estatelates, campanos, etc fueron algunos de los muchos pueblos expulsados por la poderosa Roma de sus tierras ancestrales. En ocasiones solo se exiliaba a las élites de los pueblos vencidos, sin embargo en otros muchos casos el pueblo al completo era el condenado a abandonar sus tierras ancestrales para marchar a nuevas ciudades o reubicarse en otras preexistentes que dispusieran de tierra sin ocupar. En unos casos la deportación era a solo unas decenas de kilómetros, bajando a estos pueblos de las montañas al llano, aunque en otras, como la que hemos tratado los deportados eran trasladados cientos de kilómetros, o incluso a miles como fue el caso de los piratas cilicios obligados a vivir en la Cirenaica, Acaya o Calabria. En cualquier caso las deportaciones eran, como es evidente, un castigo del Estado romano contra un pueblo enemigo que había mostrado su enconamiento y hostilidad a Roma que cumplía así dos objetivos; desarraigaba a estos pueblos, dejándolos sin esperanza de volver a sus tierras ancestrales y por otro romanizaba a los deportados que tras ser recibir sus nuevos campos de cultivo daban el primer paso que les permitiría entrar en la civilización urbana propia del modo de vivir de la sociedad romana.

A modo de conclusión debemos decir que en todos los casos conocidos los pueblos deportados se integraron correctamente en sus nuevas tierras sin crear problemas militares significativos, convirtiéndose esta política en un importante instrumento de colonización agraria que beneficiaria enormemente a Roma.



BIBLIOGRAFÍA.

PINA POLO, F.-- Deportaciones como castigo e instrumento de colonización durante la República Romana. Universidad de Zaragoza, 2004

BARZANÓ.-- Il transferimento dei Liguri Apuani nel Sanmio del 180-179 a. C. Sordi(ed), Milano, 1995

THORMTON.-- Marginalitá e integrazione dei Liguri Apuani. Una deportazione umanitaria.
(http://www.ledonline.it/Erga-Logoi/allegati/706-2-marginalita-integrazione-thornton.pdf)





martes, 6 de febrero de 2018

¿SABÍAS QUÉ? CURIOSIDADES DEL MUNDO ANTIGUO. UNA VENTANA A ALGUNOS DE LOS SUCESOS MÁS CURIOSOS DE LA ANTIGÜEDAD.

¿SABÍAS QUÉ? CURIOSIDADES DEL MUNDO ANTIGUO. UNA VENTANA A ALGUNOS DE LOS SUCESOS MÁS CURIOSOS DE LA ANTIGÜEDAD. BREVE RESEÑA.

Escrito por Federico Romero Díaz.

En esta ocasión en HRA vamos a tratar sobre una obra que me ha parecido, metafóricamente hablando,una ventana en el tiempo. Cuando acabas de leerla es como si te asomaras, a través de sus páginas, a una elevada atalaya desde la que se ve, de un solo golpe, una preciosa panorámica del paisaje del mundo antiguo.

Panorámica de Roma en la Antigüedad.


 En "¿Sabías qué? Curiosidades del mundo antiguo" de Sergio Alejo Gómez, historiador, recreacionista y autor de las "Crónicas de Tito Valerio Nerva", de las que trataremos en breve, nos ofrece una amplia visión de esa apasionante época. A lo largo de más de veinte entradas distintas nos cuenta con rigor histórico pero de una manera fresca, sencilla y amena la vida de personas como Juliano el Apostata, o la del gran general de Flavio Belisario, llamado con toda la razón "El último romano".

Flavio Belisario

No solo nos habla de la vida de personajes inmerecidamente olvidados, sino que también trata de curiosidades de la sociedad espartana o de los desconocidos etruscos, pormenores militares como la reglamentación del matrimonio, el papel de la Guardia Pretoriana, los requisitos para ingresar en las legiones romanas, o del origen de expresiones que tienen su origen en esta época como "craso error" o de frases como "Veni, vidi, vici".

Tras la lectura de esta recopilación de artículos, debo decir que a pesar de los años que llevo estudiando la Antigüedad, he descubierto un sinfín de nuevos y curiosos aspectos de ella en los que profundizaré para conocerla mejor. Me ha encantado el detalle de que al final de cada entrada el autor deja abierto el tema a los lectores para que investiguen por su cuenta y para que se imaginen como parte de la historia que acaba de contar.

Creo que por su fácil lectura y por el amplio espectro de temas y lugares que trata es perfecta como lectura tanto para los lectores que se están iniciando en el estudio de esta época como para los lectores más entendidos en la materia. Es en definitiva una lectura muy interesante, un libro que no podemos dejar de tener en nuestra estantería.





jueves, 18 de enero de 2018

TODO LO QUE SE PUEDE SABER SOBRE LA GUERRA EN GRECIA. RESEÑA DE "ESBIRROS DE ARES".


Escrito por Federico Romero Díaz.

Homero se refiere en la Iliada a los griegos como "esbirros de Ares", que era el dios de la guerra, bueno, más bien de la matanza sangrienta y de la vida guerrera. Ares es un ser irresistible para las mujeres y curiosamente, a pesar de su condición divina, vulnerable físicamente.

"Esbirros de Ares" me parece un título perfecto para la obra del arqueólogo Josho Browers. En ella se plantea un objetivo muy ambicioso: desgranarnos con rigor, pero sin resultar  tedioso, la evolución militar de los griegos desde la época de los palacios micénicos (Bronce Final) hasta la época de las Guerras Médicas que enfrentaron a la Helade y a Persia. Se trata en realidad de un largo viaje en el tiempo que abarca del 1550 al 480 a. C. aproximadamente. Como buen científico que es, el autor organiza perfectamente la narración en cuatro capítulos: Guerreros palaciales; Ladrones de mujeres y ganado; Hombres de bronce y por último Rebeldes e imperio. 

Psamético I de Egipto se entrevista con los "hombres de bronce" ( jonios y carios)


En todos los capítulos sigue un esquema parecido: primero va describiendo la navegación, la organización social y política en esa época, las relaciones entre los diferentes poderes y estados de cada una de las épocas históricas y sobre todo nos habla de como era la guerra en la Grecia del momento en el que se centra la sección del libro. Profundiza en los tipos de armas, en las protecciones y armaduras de los guerreros, en las fortificaciones de las ciudades, y en los tipos de lucha, así como en la tipología de los grupos armados en cada periodo. Los datos que aporta provienen de los hallazgos de enterramientos, del profundo análisis de las figuras representadas en los vasos cerámicos conservados, en las estelas grabadas, en las citas literarias de fuentes clásicas como Homero o de poetas como Alceo, Tirteo, etc. El resultado es una gran cantidad de información que las excelentes, numerosas y a veces muy "potentes" ilustraciones de la obra hacen mucho más llevadera.

Reconstrucción de Micenas

El verdadero acierto, es que justo al final de cada una de esas cuatro partes el autor incluye una síntesis con toda la información ofrecida a lo largo del capítulo. Así, hasta el lector más profano, puede hacerse una idea exacta de todos y cada uno de los detalles más importantes leyendo esas pocas líneas. 

El ensayo, a pesar de lo denso de la información que  ofrece y de los muchos siglos que describe no es extenso y gracias a su perfecta estructura y al inestimable apoyo de sus excelentes y abundantes ilustraciones y fotografías es de fácil lectura y accesible a todo tipo de público. 

Abundante acompañamiento gráfico en la obra. 
A modo de conclusión, hay que agradecer a Desperta Ferro el gran esfuerzo que ha realizado en la edición de "Esbirros de Ares", tanto por su gran formato de 30 x 21 cm., muy poco habitual en los libros de ensayo histórico, como por lo visual de la obra. Este esfuerzo, unido al talento y rigor de Josho Brouwers, convierten a Esbirros de Ares en un "imprescindible" de los amantes de la Antigüedad.

Portada de la obra.

lunes, 8 de enero de 2018

Abogadas de Roma

Escrito por Federico Romero Díaz.

En la Roma republicana se consideraba la abogacía como una actividad propia de los varones. Son números los nombres de grandes abogados romanos como Cicerón, Capitón, Hortensio, Papiano, Paulo, Sexto Pomponio, Ulpiano, etc. Sin embargo el ejercicio de esta profesión no estuvo, al menos en esa época, prohibido a las mujeres. Algunas de ellas intervinieron ante los tribunales en casos que, por su notoriedad, las hicieron célebres . Leer más








Uso cookies para darte un mejor servicio.
Mi sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Acepto Leer más