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martes, 29 de diciembre de 2020

LA DONCELLA EN LA NIEVE. AVENTURAS, AMOR, GUERRA Y RELIGIÓN A FINALES DEL SIGLO XII. BREVE RESEÑA

Escrito por Federico Romero Díaz

La Edad Media es un periodo histórico bastante difícil de comprender por la fragmentación del poder político y por lo íntimamente relacionado que está ese poder con el militar y religioso. Es un momento de lucha y convivencia, que frecuentemente se alternan, entre el cristianismo y el islam. Aunque la realidad se resiste a ser encasillada en esquemas tan simples y nos muestra, en nuestra península ibérica por citar un escenario, frecuentes ejemplos de reinos cristianos luchando entre sí; de califas musulmanes apoyando militarmente a reinos cristianos que se defienden de otros reinos cristianos, de ejércitos cristianos que defienden el territorio de sus aliados musulmanes frente a otros invasores cristianos, etc. 

El asedio de San Juan de Acre (1189-1191) primera gran contienda de la tercera cruzada

Una manera de acercarnos a una época tan complicada es a través de un buen ensayo que trate el tema. Por ejemplo hace poco se lanzó al mercado un estupendo estudio sobre la figura de Rodrigo Díaz de Vivar cuya reseña puedes leer pinchando aquí. Otra manera es elegir una novela histórica ambientada con rigor  en esa época y que nos ofrezca un buen panorama de la realidad histórica del momento. Si eres más de la segunda opción la elección perfecta es "La doncella en la Nieve" de Alberto Martínez Díaz un autor que  muestra una gran habilidad en ambientar sus historias en momentos históricos poco conocidos desde un punto de vista narrativo. Por ejemplo su anterior novela, La máscara alana, ya reseñada por HRA en este enlace nos sumerge en la turbulenta Europa de principios del siglo V d.C. Una época en la que el imperio romano se tambalea ante el empuje de las invasiones de suevos, vándalos y alanos.

En la novela que nos ocupa ahora, en "La doncella en la nieve" Alberto Martínez Díaz nos lleva de viaje de nuevo por Europa aunque también nos acerca a Tierra Santa. En este caso a una época distinta, finales del siglo XII, y el lugar es la frontera entra Castilla y los dominios musulmanes de los almohades que han infringido una terrible derrota a los cristianos en la batalla de Alarcos, en el 1195.

Miniatura de tropas cristianas y musulmanas, s. XIII

Dejando a los cristianos durante bastantes años a la defensiva ante el empuje de los norte-africanos. Desde allí el autor nos lleva en un largo viaje que tras atravesar toda Europa, por tierra y mar nos lleva a Tierra Santa, en el justo comienzo de la Tercera Cruzada encabezada por el rey inglés Ricardo, Corazón de León y el francés  Felipe II Augusto. Ambos soberanos unieron sus fuerzas a la de los reinos cristianos de la zona, tratando de recuperar el terreno perdido, Jerusalén incluido, al Sultán de Siria y Egipto, Saladino.

Saladino, sultán de Egipto y Siria. 

En realidad Alberto Martínez, con la habilidad narrativa que ya demostró en su anterior obra nos entrelaza dos novelas distintas en una sola, usando como nexo de las aventuras del joven noble aragonés Martín García. En una de las historias nuestro protagonista se une a un pequeño grupo de soldados comandados por el veterano conde leonés Lope Bermúdez que marchan a la Tercera Cruzada. Durante el viaje el personaje madura como hombre y se forma como militar hasta llegar a alcanzar el grado de caballero. Ya en Tierra Santa y como parte del contingente a las órdenes del rey inglés vivirá en primera persona la gloría y las penurias de esa cruzada. Por otro lado hay otra historia que se alterna en diferentes capítulos con la anterior. En ella Martín y algunos de sus compañeros, ya de vuelta a la península ibérica, son atacados por un grupo de bandidos en la frontera de Castilla y los almohades. Martín jura vengarse en la persecución de estos bandidos su destino se enlazará para siempre con la joven Blanca, hija de un conde de la región. Para ser felices y estar juntos deberán afrontar muchos peligros en una tierra dura y despiadada con el más débil.

La novela, además de la habilidad narrativa del autor presenta grandes aciertos, como son: la acertada elección en el marco geográfico y temporal de la historia; el amplio elenco de personajes reales y ficticios que han sido muy desarrollados desde el punto de vista psicológico, las descripciones de la vestimenta, técnicas constructivas, armamento, comida, etc que demuestra lo bien que se ha documentado el autor antes de ponerse a escribir; los acertados puntos de vista sobre algunos personajes mal conocidos como Ricardo Corazón de León al que se le presenta como alguien temerario, impaciente y de poco fiar.

 
Tumba de Ricardo en la Abadía de Fontevrault, en Francia.

Las novelas de Alberto presentan siempre otro acierto y es que piensa en ponérselo lo más fácil que pueda al lector y para ello sus novelas, y esta no es una excepción, ofrece mapas para ilustrarnos el escenario en el que se mueven los personajes, glosarios que nos aclaran el significado de las palabras propias de la  época y que se le pueden escapar al lector, listados para que diferenciemos personajes reales de los ficticios, etc.

Acabando lo que pretendía que fuera una breve reseña deciros que estamos ante un hábil relato, ágil y atractivo de muy fácil e instructiva lectura desde  el punto de vista histórico y desde el narrativo.. La ecuación perfecta que una buena novela histórica debe presentar: las justas proporciones entre diversión y verdad histórica. ¿ Os la vais a perder?



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