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jueves, 16 de julio de 2020

EL OCASO DE LOS HUNOS. SU SUPUESTA DESAPARICIÓN DE LA HISTORIA TRAS LA MUERTE DE ATILA.

escrito por Federico Romero Díaz

¿Y tras la muerte de Atila que pasa con los hunos?¿qué sucedió para que en muy pocos años pasarán de ser casi imbatibles a casi desaparecer como pueblo?

Casi todos los amantes de la Antigüedad conocemos el papel que jugaron los hunos a lo largo de su existencia. Sabemos como desde las estepas centrales de Asia Central, esta confederación de pueblos de procedencia étnica variada fue desplazándose hacia Occidente, provocando antes de llegar al limes romano graves problemas en las fronteras de los imperios de China y Persia. A medida que avanzaban hacia el Oeste fueron amalgamando a los diferentes pueblos que caían bajo su dominio.

Territorios bajo dominio huno en la segunda mitad del siglo V d.C. Wikimedia Commons.
Tras entrar en contacto con Roma en el siglo IV d.C y servir en sus ejércitos como mercenarios fueron experimentando un progresivo proceso de unificación entre sus diferentes clanes y tribus que culminó poniendo a la inmensa mayoría de los hunos bajo el mando de un único jefe, Atila. El caudillo dominaba un basto imperio de miles de kilómetros cuadrados en el que no solo se encontraban los hunos sino multitud de pueblos que habían cedido ante su avance como los godos, los hérulos, los gépidos, los sármatas, los alanos, los esciros, los rugios, etc. Puso a los dos imperios romanos contra las cuerdas exigiéndoles enormes tributos y saqueando sus ciudades y territorios cuando se negaban a pagarlos. A pesar de su derrota en la Batalla de los Campos Cataláunicos en el 451 el jefe de los hunos aún se permitió devastar todo el norte de Italia al año siguiente. Solo la inesperada muerte de Atila en el 453, en su noche de bodas, pudo aliviar la presión sobre los romanos.

Morte di Attila, Ferenc Paczka. Wikimedia Commons

Vamos a ponerle nombre y fechas al proceso de construcción del los hunos como potencia europea. Entre los años 350 y 410 los únicos hunos de los que los romanos tenían noticia eran los miembros de algunos grupos de saqueadores o de mercenarios al servicio de Roma. En el 441 Bleda y Atila realizaron el primer ataque contra territorio romano en muy pocos años se convirtieron en un poderoso imperio. Si asombroso fue su ascenso, más sorprendente fue el desplome de su poder, en el 469, solo dieciséis años después de la muerte de Atila, los últimos hunos trataban de encontrar asilo en las fronteras de Roma en Oriente.

Jordanes, que dice basarse en los textos de Casiodoro, afirma que el origen del desplome huno radica en el enfrentamiento entre los hijos de Atila. Al menos tres de ellos aparecen como cabecillas de grupos importantes de hunos( Dindzico, Ellac y Hernac) aunque es posible que hubiera más participantes es esa disputa por el poder. La guerra civil se desató entre los diferentes aspirantes, cosa que fue aprovechada por uno de los grupos germánicos sometidos al imperio huno, los gépidos, para rebelarse y dejar de contribuir con dinero y tropas a sus antiguos amos. En el 454, a orillas del río Nedao se libró la batalla entre los gépidos rebeldes encabezados por Ardarico y sus aliados ( no esta claro si todo se dirimió en una sola batalla o si fueron varios enfrentamientos ni exactamente que pueblos se aliaron con ellos) y las fuerzas del imperio huno. En la batalla fallece el hijo de Atila, Ellac y las fuerzas hunas huyen al este de los Carapatos y al norte del Mar Negro, lo que supuso que los múltiples pueblos vasallos ( godos, suevos, alanos, hérulos, rugos, sármatas, esciros, etc) se vieran de repente libres del dominio huno. Los hijos de Atila no obstante fueron capaces entre el 454 y el 460 de desencadenar ataques contra estos antiguos aliados y contra el Imperio Romano desde sus bases en los Cárpatos. Es curioso constatar que todavía en el 467 y 468 cuando Dindzico, otro de los hijos de Atila, lanza un ataque contra el Imperio Romano de Oriente lo hace contando con un nutrido grupo de guerreros godos, lo que demuestra que al menos en su territorio los hunos siguieron teniendo un poder más que considerable sobre otros pueblos vecinos. Sin embargo la división entre las diferentes tribus de hunos supuso una debilidad insalvable que les impidió aprovecharse de las luchas entre suevos, godos y esciros en la región del medio Danubio. El corte en tributos y soldados de los pueblos vasallos fue debilitándolos aún más y acabaron por convertirse en víctimas de sus antiguos vasallos. La posición de Dindzico y Hernac, los dos hijos de Atila que aún quedaban con vida a mediados de la década de 460 era insostenible en el norte del Danubio ante el empuje de los godos dirigidos por los Amalos. Trataron de atacar el limes, pero el general romano Anagastes los derrotó y exhibió la cabeza de Dinzcico en Constantinopla.

El grupo de Hernac fue capaz de adaptarse a la nueva situación y cedió ante los romanos siendo su clan reinstalado junto al Danubio en la "Pequeña Escitia", en la actual frontera entre Rumanía y Bulgaria. El poderío huno independiente al norte del Danubio había desaparecido de una manera brusca y total. la incorporación de este grupo de hunos como auxiliares del Imperio fue trascendente en diferentes aspectos. Por ejemplo fueron los causantes de la adopción del arco compuesto asimétrico en el ejército del Imperio, proporcionándole una importante ventaja en las décadas siguientes frente a sus enemigos persas, vándalos, ostrogodos, etc en las campañas de Belisario y Narses, entre otras. Se puede rastrear su existencia como federados del Imperio hasta bien entrada la segunda mitad del siglo VI. Poco a poco se irán mezclando co los pueblos que les rodean hasta perder su rastro.

Los hunos, a diferencia de los romanos no fueron capaces de integrar a sus pueblos vasallos que siguieron siendo gobernados por sus propios reyes o jefes y conservando casi intactas su estructura político-social. Tras la muerte de Atila y el corte de las continuas conquistas territoriales y botín en las que se basaba el imperio huno aumentó entre los pueblos sometidos el deseo de liberarse de su dominio. La independencia, que no se consiguió sin derramamiento de mucha sangre, fue más fácil en los territorios alejados del núcleo en el que se asentaba el poder huno( en torno a los Cárpatos) que en las regiones más periféricas.



Batalla entre hunos y Alanos. Grabado de Johan Nepomuk Geiger. 1870.



La gran masa de hunos derrotados se establecieron en lo que hoy son las llanuras de Ucrania donde formaron tres grupos, los onoguros, los cutriguros y los utriguros. Estos pueblos se consideraban descendientes de los hunos de Atila y son la base del pueblo búlgaro. De estos pueblos surgieron varias ramas que en algún caso han llegado hasta nuestros días. Hablamos de los Hunos del Caucaso, asentados en el actual Daguestán, un pequeño pueblo de miles de personas que curiosamente se asientan muy cercanos a los restos de otro gran pueblo nómada de la Antigüedad, los avaros.

 Los hunos no desaparecen de la historia, aunque su recuerdo quedará grabado con fuego y sangre en la memoria de sus víctimas llegando hasta nuestros días pero además, como ya hemos indicado han sido capaces de pervivir hasta nuestros días no solo representados en los "Hunos del Caucaso" sino formando la base étnica del pueblo búlgaro( que proviene de onogur) sino también de los húngaros donde además con los años se mezclan con los magiares.






BIBLOGRAFÍA.

Jordanes.--Historia goda(Getica)
Heather, Peter.--La caída del Imperio Romano.-- Crítica, 1999
José Soto Chica.--Imperios y bárbaros. La guerra en la Edad Oscura.-- Desperta Ferro Ediciones, 2019
Goldworthy, Adrian.--La caída del Imperio Romano.El ocaso de Occidente.-- La esfera de los libros, 2009.



lunes, 13 de julio de 2020

LA HISTORIA DE UNA LUCHA SIN CUARTEL. PERSAS CONTRA ROMANOS DE ORIENTE. BREVE RESEÑA A "TIEMPO DE LEONES" DE JOSÉ SOTO CHICA.

¿No os habéis preguntado nunca como hubiera sido la historia si alguno de los factores que interviene en su marcha hubiera sido distinto? A mí, a pesar de ser historiador y de tratar las cuestiones con el máximo rigor, me pasa mucho. Uno de los momentos históricos en los que me lo planteo más es el siglo VII. No puedo evitar creer que si Constantinopla y Persia, en vez de tratar de destruirse de una manera casi continua todo el siglo VI y gran parte del VII, hubieran sido capaces de llegar a un equilibrio pacífico, a no desangrarse económica y demográficamente en continuas campañas y saqueos, hubieran sido dos potencias perfectamente capaces de frenar y destruir la expansión del islam por gran parte del Mediterráneo. Todo hubiera sido muy diferente. Los árabes hubieran seguido en su papel de aliados subalternos de Constantinopla o de los persas en vez de pasar a ser los dueños del nuevo mundo que los musulmanes crearon. Aunque todo esto es pura especulación, el mundo actual es el que es y solo podemos cambiarlo desde el presente.

Fragmento de la primera entrega de la Trilogía "Tiempo de leones".
En esta reseña vamos a hablar justo de este momento histórico de sangrientas luchas entre romanos de oriente y persas. Vamos a reseñar la trilogía "Tiempo de leones" de José Soto Chica. De momento hay publicadas dos novelas " Tiempo de leones" y la segunda "Los caballeros del estandarte dorado". Su lectura es sorprendente porque nos muestra el lado más puramente narrativo de uno de los ensayistas más de moda de nuestro presente: José Soto Chica que es doctor en historia medieval, profesor de la Universidad de Granada e investigador del Centro de Estudios Bizantinos, Neogriegos y Chipriotas de Granada.

Segunda entrega de la Trilogía: Los caballeros del estandarte sagrado.
Autor de numerosos textos de carácter científico y divulgativo, lanzó con Desperta Ferro Ediciones Imperios y bárbaros. La guerra en la Edad Oscura" que ha sido un gran éxito editorial. En este próximo octubre sale a la venta su nuevo ensayo Los visigodos. Hijos de un dios furioso que promete muchas horas de apasionante lectura a los amantes de la Tardoantigüedad.



José comenzó a escribir la novela a la vez que elaboraba su tesis doctoral. Ambas se desarrollan en la misma etapa ( gobierno de Heraclio) y esto se nota en lo bien fundamentada que está históricamente la trilogía. Con Tiempo de Leones viajas a la auténtica Tierra Santa del siglo VII. Se nos muestra como era la Antioquía o el Jerusalem de la época, como era la complicada organización del ejército romano o del persa, cual era el equipamiento de sus diferentes unidades, como funcionaba la corte de Constantinopla o la del persa Cosroes, cuales eran las divisiones religiosas en el Imperio Romano de Oriente, etc. Es en definitiva una novela que puedes leer con toda la tranquilidad del mundo ya que las licencias que se toma el autor, son exclusivamente literarias no históricas. A esta sólida base histórica tenemos que añadir el sorprendente talento narrativo de un historiador conocido sobre todo por gran su labor de ensayista. La historia de los personajes se va desarrollando desde el primer momento a un ritmo vertiginoso, sin tiempo para divagaciones, solo acción y descripciones históricas hábilmente entrelazadas con las vidas de los personajes, que además en un porcentaje muy elevado fueron reales. Sus capítulos nos permiten acercarnos a figuras clave en la historia como el rey persa Cosroes, el emperador Heraclio, Focas, las emperatrices Eudocia y Martina, etc

El autor, José Soto Chica.
A mis ojos José Soto atesora dos grandes méritos que no son muy frecuentes en profesores universitarios de historia. El primero es la atención que siempre le ha prestado a la divulgación de sus conocimientos, que son muchos. En esa labor no hay medio que se le resista: podcast, ensayo, novela, redes sociales, prensa, you tube, etc . Ha comprendido que es necesario que la universidad no se desconecte de la sociedad que la mantiene y que es necesario retornar a esta, en un lenguaje y nivel adecuado a cada uno, el conocimiento que en ella se genera. El segundo gran mérito que atesora es el de dar a conocer y descubrirnos a un gigante de la historia injustamente olvidado: el emperador Heraclio( 610-641) el primer héroe de la cristiandad, proto-cruzado muy admirado en la Edad Media y en la Edad Moderna, pero injustamente olvidado en los últimos siglos.

En conclusión esta trilogía, de la que en breve espero tendremos tercera entrega, puede utilizarse sin ninguna precaución como obra para acercarnos históricamente al siglo VII y para pasar con sus mas de 1300 páginas(solo entre las dos primeras novelas) unas horas de apasionante lectura llena de amor, guerra, intrigas, alegrías, aventuras, viajes, amistad, etc.


Placa del siglo XII en la que se representa a Cosroes II en sumisión ante Heraclio que levanta su espada contra él persa.