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lunes, 20 de abril de 2020

LA INFANCIA DE AUGUSTO. EL NIÑO QUE CAMBIARÁ EL MUNDO.

Augusto fué una de las personas más trascendentes en la historia de Roma, y por lo tanto de nuestro presente. Continua y desarrolla hasta el más mínimo detalle la obra política de Cayo Julio Cesar, llevando a buen fin el diseño del régimen político del Principado( Princeps: primero entre iguales) imprescindible para una adecuada transición política entre la vieja República y el nuevo Imperio que ya se dibuja claramente en el horizonte .


Imagen del joven  Cayo Octavio Turino. Foto de cesaresderoma.com


El nombre original de nuestro personaje es Cayo Octavio Turino(63 al 14 d.C) Tras la muerte de Cayo Julio Cesar ,en el 44 a.C, es adoptado en su testamento y pasa a llamarse Cayo Julio Cesar Octaviano. No será su último nombre. El 27 a.C, el Senado le concede el título de Augusto  siendo entonces denominado, Cesar Augusto. 

ANTECEDENTES FAMILIARES

Las principales fuentes para este periodo de la vida de Augusto, Suetonio y Nicolás Damasceno que los Octavios eran una vieja familia respetada y con considerables recursos económicos de la ciudad latina de Velletri, situada a unos 40 kilómetros de Roma. La familia tenía tierras y se dedicaba también al comercio. Su casa solariega se encontraba , al parecer en el centro de la ciudad, justo por donde pasa en la actualidad la Via Ottavia.

Sabemos que el bisabuelo paterno luchó en Sicilia, como tribuno militar en la Segunda Guerra Púnica(218-201 a.C) a las órdenes de Lucio Emilio Pupo. A pesar de su riqueza y de sus méritos militares no tenía grandes ambiciones y centró su ambición política en los asuntos locales de Velletri y en sus prósperos negocios. a pesar de los rumores mal intencionados que el propio Suetonio recoge, en los que se le acusa de ser un simple liberto dedicado a la fabricación de cuerdas. También circularon rumores de que Balbo el abuelo materno, padre de Atia, la noble madre de nuestro Octavio, provenía de gente de baja condición. El rumor nos lo ofrece de nuevo Suetonio( Aug, 4.2)

 "De la más grosera tahona de Aricia procede tu harina materna; la amasó con sus manos manchadas por el trasiego de las monedas"

Tal y como nos cuenta el propio Augusto en su biografía la realidad es que los Octavio eran una acaudalada familia ecuestre, de clase media que ocupaba el puesto inmediatamente inferior al de la nobleza senatorial, con la que en numerosas ocasiones se mezclaban.

El padre de Cayo Octavio, nuestro futuro Octavio Augusto, había aumentado la fortuna familiar. Era distinto a sus antepasados mas centrados en la política local de su pequeña ciudad. Tenía ambiciones en Roma y se lanzó a la competencia política. Gracias a sus contactos y a su fortuna, consiguió ser elegido cuestor en el 70 d.C e ingresó en el Senado siendo un gran logro para un caballero de procedencia rural. Se supone aunque no se tiene certeza de que también debió ser edil, un puesto lógico en el cursus honorum que solía ser previo a la pretura, que obtuvo en el 61 a.C.

Los padres del joven Cayo: Octavio y Atia
Parte de su éxito político se lo debió a su nuevo matrimonio, y digo nuevo porque Octavio se casó por primera vez con una mujer de la que solo conocemos su nombre Ancaria, con la que tuvo una hija, Octavia Mayor. Es muy posible que esta mujer falleciera o que simplemente Octavio se divorciara de ella para casarse con Atia, mucho mejor partido para un hombre con ambiciones políticas. Atia era hija de Marco Atio Balbo y de Julia Menor, la hermana de Cayo Julio Cesar, el hombre más poderoso en Roma. Casarse con la sobrina de Cesar era una gran oportunidad que alguien tan ambicioso como Cayo Octavio no iba a dejar escapar.

 La familia Julia había caído en cierto estancamiento y escasez de recursos y emparentar su antiguo y noble linaje con una rica y acaudalada familia ecuestre suponía un balón de oxigeno en su maltrecha economía. Los Julio remontaban su origen nada más y nada menos que a antes de la fundación de Roma en el 753 a.C. Lo remontan a Eneas, hijo de Venus, que escapó de la destrucción de la ciudad de Troya junto a un pequeño grupo d seguidores, con los que tras muchas aventuras arribará a las costas del Lacio italiano. El hijo de Eneas, Julio( aunque también se le llama Eneas) fundó la dinastía Julia que siglos después, hacia mediados del siglo I a.C seguía siendo de las más nobles, pero eso si, algo venida a menos económicamente.

Del matrimonio de Octavio y Atia en el 70 a.C nacerá primero una hija, Octavia Menor y nuestro protagonista, alguien que sentará las bases que el Imperio romano seguirá por siglos, Cayo Octavio Turino.

AUGUSTO NIÑO

Dión Casio(4.5.1) nos cuenta que un astrólogo había pronosticado en contra del bebe, pero Octavio el pater familias decidió ignorar su pronostico y aceptar a su hijo levantando a la criatura en brazos. Nació el 23 de septirembre del 63 a.C, en la casa que su familia poseía en la ladera del Palatino, en la zona conocida como "Cabezas de Buey", muy cerca del Foro. Como Roma era una ciudad que padecía de hacinamiento, epidemias y suciedad se decidió criar a Cayo en la casa de campo familiar, cerca de Velitrae.



Como ya hemos comentado anteriormente, gracias al apoyo de Cesar, Octavio padre siguió progresando y tras su puesto de cuestor, se supone que pudo haber desempeñado el puesto de edil, aunque no nos consta. Si sabemos que ganó las elecciones a pretor en el 61 a.C. Pasado el año de desempeño de esa función, el Senado le asigna gobernar Macedonia en calidad de propretor, en el viaje de ida se le encomendó la tarea de acabar con un grupo de esclavos rebeldes que habían luchado primero en la rebelión de Espartaco y después a favor del golpe de Catilina. Operaban en la región de en torno a Thurii. Tras acabar con ellos, Octavio añadió a su nombre Turino, en recuerdo de la victoria obtenida sobre estos rebeldes. Suetonio nos lo cuenta:

"Cuando era niño(Cayo Octavio)era llamado Turino, tal vez porque su padre había derrotado a los esclavos de ese distrito..."


Fotograma de Espartaco, 1960.


Su hijo heredará el nombre de Turino también, y eso servirá de base para algunas burlas ya que en Roma no se consideraba nada meritorio la victoria sobre un grupo de esclavos rebeldes. Tras el desempeño exitoso de su cargo Octavio regresa a Italia, y en el camino desde el puerto de Brindisi, fallecerá, no se sabe muy bien a causa de qué(¿intoxicación alimentaria, aguas en mal estado, fiebres?).

La joven viuda Atia, madre de nuestro joven Cayo, seguía siendo un excelente partido. Pasados un año o dos contrajo de nuevo matrimonio con un personaje al alza en el panorama político del momento: Lucio Marcio Filipo. Estamos en el 56 a.C y volvía de Roma, tras gobernar Siria, para presentarse al cargo de cónsul. El nuevo marido de la hermana de Cesar era una persona ambigua, poco dada al compromiso político, experta en navegar entre facciones diferentes.

Nuestro Joven Cayo, el futuro Octavio Augusto, no vivirá en la casa de su padrastro. No tenían una mala relación pero mantenían cierta distancia y frialdad. Esto unido a lo insalubre que podía ser la gran Roma para el enfermizo Cayo Octavio hará que se quede en la casa de Julia Menor, madre de Atia y hermana de Cesar, con la que siempre tuvo una relación de afecto muy estrecha.

Sabemos que los niños de buena cuna, cumplidos los siete años pasaban del control materno a ser educados por un hombre de la familia para que se les inculcara las cualidades de un vir bonus un hombre bueno. Cualidades como la pietas(lealtad y respeto a la autoridad y a la tradición); la gravitas(seriedad y solemnidad ante los desafíos de la vida), La fortitudo(virilidad y coraje). El niño era vestido con su toga praetexta que llevaba una franja roja indicativa de que estaba acompañando a su padre en sus obligaciones públicas y religiosas, para aprender así como funcionaba el sistema. Sabemos que un tal Cayo Toranio, amigo del padre del joven Cayo Octavio, ejerció este papel durante un tiempo y que Cayo contó además con el apoyo y la diligencia de un esclavo, llamado Esfero, al que el futuro Augusto siempre tuvo una alta estima y respeto. A pesar de la distancia, Atia nunca se desentendió de su hijo mostrándose con él siempre cariñosa y dura si era necesario. En este punto merece la pena que paremos un momento para conocer mejor el destino del primero de los tutores del joven Octavio, es decir de Cayo Toranio. La amistad con el padre del futuro Augusto proviene del año en el que compartieron cargo de edil en Roma. No sabemos que pasó entre Toranio y el joven Octavio, pero la relación entre ambos no debió ser demasiado buena cuando durante el Segundo Triunvirato que Octavio formó con Lépido y Marco Antonio, este no puso ningún reparo a que su antiguo tutor, a petición de su primogénito, también llamado Toranio, fuese incluido en la lista de proscripciones, capturado y ejecutado.

ADOLESCENCIA

Su abuela Julia Menor muere cuando Cayo Octavio tenía doce años, en el 51 a.C. Se le encarga su panegírico en el funeral, trance del que nuestro protagonista salió victorioso. La muerte de su anfitriona provocó su traslado a Roma, a la casa de Atia y Filipo, donde iniciará su educación secundaria. Cayo pronto demostró ser un joven inteligente y prometedor que se supo rodear de un grupo de jóvenes partidarios. Dos de ellos destacaban sobre los demás: Marcio Vipsanio Agripa, que según Suetonio: "era de origen humilde" y que posiblemente proviniera del Norte de Italia( Venecia e Istria). Según Aulo Gelio, el nombre de Agripa significaba " niño que ha nacido con los pies por delante, en vez de la cabeza" . Era un chico fuerte, dado al ejercicio físico y a todo lo relacionado con la guerra. El otro gran amigo de Cayo, fue Cayo Mecenas, que presumía de estar emparentado con la antigua realeza etrusca de la región de Toscana a través de su madre, que era de la familia de los Cilnios, la dinastía real que gobernó la ciudad etrusca de Aretium siglos atrás. Mecenas tenía un temperamento pacífico, más interesado en las artes y la literatura. Ambos crecieron con el joven Octavio y forjaron una amistad fuerte y duradera.

La educación superior de un joven de buena familia comenzaba en la adolescencia. Los políticos destacados admitían como acompañantes a jóvenes a los que se les permitía asistir  en sus labores públicas diarias, a sus charlas con otros políticos, literatos, filósofos, etc. Los jóvenes como parte de su formación pasaban también largos periodos en una especie de servicio militar en el contingente  de algún militar de alto grado.

Busto de Cayo Julio Cesar. de www.cesares.com

La adolescencia de Cayo se desarrolló en un ambiente político que se degradaba cada vez más por el  enfrentamiento entre los partidarios de Cesar y los del sector más conservador del Senado. Las elecciones se suspendieron, algunos senadores fueron atacados en plena calle. Todo esto empujó a su madre a enviar a Cayo Octavio, ya con 13 años al campo de nuevo, donde estaría a salvo. En la propia familia había división. Claudio Cayo Marcelo que sería cónsul en el 50 a. C a pesar de su relación familiar se mostró como un firme opositor a Cesar. Su propio padrastro era muy ambiguo en su posición política llegando a decantarse inicialmente con el bando de Pompeyo al casar a su hija Marcia con Catón uno de los principales cabecillas de los opositores a Cesar. Sin embargo no llegó nunca a declararse abiertamente por nadie y cuando vio el avance de Cesar en Italia y como Pompeyo se retiraba optó por la neutralidad.

Cayo Octavio no gozaba de buena salud. Fue una constante a lo largo de su dilatada vida, aunque los expertos no se ponen de acuerdo en determinar cual fue exactamente su enfermedad. ES por eso que en este momento de su vida no mostrara mucho entusiasmo por la vida militar. Nunca había estado con su poderoso tío-abuelo que había abandonado Roma cuando el tenía cuatro años. Tras el nombramiento de Cesar como cónsul en el 48 a.C las cosas cambiaron. Filipo y Atia ya habían vuelto a la capital y es muy posible que Cesar y el joven Cayo Octavio que tenía casi 15 años se conocieran por fin. Poco después Cesar se embarca en Brindisi para enfrentarse con Pompeyo, al que derrotará totalmente  en Farsalia. En su huida Pompeyo es asesinado en Egipto.

Ese es el momento en el que el joven Cayo abandonará su niñez y se integrará en la vida adulta. Era el 18 de octubre del 48 a.C, había cumplido los 15 años y se celebraba su paso oficial a la vida adulta. Cayo, rodeado de su familia y amigos, ofreció su bulla, símbolo de su infancia a los dioses lares domésticos en el pequeño santuario que tenía la familia en el atrium de su casa.

Joven Cayo Octavio llevando su bulla colgada del cuello. Seria Rome


Después se fue al Foro de Roma donde cambió su toga de niño por la toga virilis. En aquel momento el pontificex maximus era Cayo Julio Cesar y seguramente será a instancia de este que aprovechando una vacante se nombre al joven Cayo Octavio Turino miembro del Colegio Pontificio. Eso le obligará a cambiar su recién estrenada toga por la indumentaria eclesiástica que su nuevo cargo conllevaba: una mitra de cuero sin tratar y una toga con franja roja. Cayo pronto llevará con éxito su primer sacrifico iniciando así el camino que le llevará a convertirse en el gran Octavio Augusto, en el arquitecto del Imperio romano, en una de las figuras más influyentes de la Antigüedad. Aunque esa ya es otra historia.






BIBLIOGRAFÍA

Suetonio.--Vidas de los cesares
Nicolás Damasceno.-- Vida de Augusto.--
Everitt, Anthony.-- Augusto. El primer emperador. Barcelona: Ariel, 2008.
Augusto. El amanecer de un imperio.-- augusto-imperator.blogspot.com.
El emperador Augusto.-- Radio Uned, 2014.
Tobalina, Eva.--Cayo Julio Cesar Augusto.-- Universidad Internacional de la Rioja.(You Tube)




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