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miércoles, 22 de agosto de 2018

ATENAS. EL LEJANO ECO DE LAS PIEDRAS. BREVE RESEÑA

Escrito por Federico Romero Díaz

Tras la lectura de este ensayo, el lector llega a la conclusión de que "Atenas. El lejano eco de las piedras" no es una guía de viajes,ni tampoco un manual de historia de la ciudad. No es tampoco un tratado de arte griego, aunque en realidad, es todas esas cosas a la vez.

El autor

Mario Agudo Villanueva es Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y realizó un máster en Administración y Dirección de Empresas por la EAE y la Universidad de Deusto. Desempeñó diferentes puestos de dirección en Acceso, agencia de análisis y seguimiento de información, jefe de redacción del periodico "Tetuán 30 días"; jefe de prensa de la Asociación Amigos del Románico; director de la revista Románico, creador de una de las mejores páginas de divulgación histórica de la red www.mediterraneoantiguo.com, es colaborador de espacios de radio como Ser Historia y autor de los libros, "Palmira.La ciudad reencontrada" y "Macedonia. La cuna de Alejandro Magno", ambos del 2016.


La obra

Este ensayo tiene una curiosa estructura narrativa. El autor agrupa el contenido cronológicamente y por temas. Este armazón de capítulos le permite adentrarse en materias muy distintas, haciendo posible que la mitología griega, los lugares más míticos de la ciudad, sus personajes más ilustres y todos los momentos, por los que a lo largo de su dilatada historia, esta sabia y antigua ciudad ha pasado, circulen por sus páginas.

Nikolaos Balanos (1860-1942) frente al friso del Partenón

Otro aspecto que me ha llamado la atención es el nivel de detalle que demuestra y que hace de esta obra un libro de estudio, una obra que puede ser utilizada como libro de referencia en múltiples tareas asociadas a la mítica ciudad de Atenas y a la cultura griega en general.

En cuanto al aparato gráfico del ensayo, debo decir que es muy potente. Las fotos de los principales monumentos de la ciudad, realizados por el propio autor, son excelentes y ayudan tanto a trasmitir la majestuosidad de los edificios descritos, como a ilustrar la narración en el momento justo. Para aumentar el efecto gráfico de esta obra, se añaden fotos de Atenas tomadas a principios del siglo XX por el fotógrafo Fred Boissonnas que nos sirven para poner en una perspectiva temporal los monumentos de los que se trata en la obra.

Procesión del sacrificio de un cordero a las Cárites, pintura sobre madera, Corinto, hacia 540-530 a.C. Museo Nacional de Atenas.


Atenas. El lejano eco de las piedras es una obra que emociona. Mario Agudo Villanueva nos describe como se va construyendo ese mítico lugar. Vemos como van pasando y dejando su huella los grandes personajes de su historia: Dracón, Demóstenes, Sócrates, Pericles, el macedonio Alejandro, Adriano, el emperador romano, etc. Todos ellos van aportando una parte de su grandeza a la ciudad, a su historia militar y política. Según vamos avanzando en el número de páginas leídas vemos como Atenas se convierte en un centro de sabiduría que se irradia al resto del mundo.

Además de ser un libro que emociona por su luz, también provoca la tristeza en el lector. El autor no puede evitar contarnos como con la crisis del siglo III d.C, se inicia un ciclo de destrucciones de sus monumentos, de su riqueza, de su poder como centro cultural del mundo antiguo. Los héruleos, destructores de gran parte de Grecia, saquearon Atenas en el 267 d.C. dejando un terrible rastro de incendios, muerte y saqueos en la ciudad. Le sucederán otros ataques terribles como el de Alarico, o, ya en el siglo VI, cuando la ciudad es atacada por diversas tribus eslavas. Estos duros ataques no serán los únicos a los que la vieja ciudad deba sobrevivir: cruzados, turcos, venecianos y las rapiñas de los ingleses aportarán sus granos de arena con sus bombardeos, amurallamientos, fortificaciones y reutilizaciones de los materiales de los antiguos monumentos que, a causa de estos ataques y al abandono que en general sufren, llevarán a Atenas a estar en un lamentable estado de conservación del que aún hoy trata de recuperarse.

El Ágora antigua, el Areópago, el Ágora romana, el Panteón, el Erecteion, la Biblioteca de Adriano, el barrio del Cerámico, son descritos en detalle en esta obra por la que vemos pasar a personajes como Solón, Clistenes, Pericles, Sócrates, Aristóteles, Esquilo, Aristófanes, Fidias, Calícrates, etc. Estas personas llevaron la política, la filosofía, la literatura, la escultura y la arquitectura a un nivel tan elevado, que los que vinieron después, solo tuvieron que fijarse e imitar parte de su obra.

A modo de conclusión, debo decir que "Atenas. El lejano eco de las piedras" es un excelente relato. Tras leerlo ya no podrás mirar nada relacionado con Atenas ni con Grecia de la misma manera. Tus ojos se habrán iluminado con la llama del conocimiento, con una luz que te hará apreciarlo mucho más.

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lunes, 20 de agosto de 2018

LOS BÁRBAROS OLVIDADOS. SAQUEADORES DE GRECIA, PIRATAS EN HISPANIA Y DUEÑOS DE ITALIA. LA AVENTURA DE LOS HÉRULOS.

Escrito por Federico Romero Díaz

A veces la historia se muestra caprichosa al otorgar el don de permanecer en el recuerdo de las generaciones venideras. Todos los aficionados a la historia reconoceremos de inmediato,a los visigodos, los vándalos, los suevos, los alanos, los hunos, los burgundios, etc. Sin embargo, hay algunas tribus que, habiendo protagonizado como pueblo logros similares o superiores a los antes mencionados, son muy desconocidos para el gran público. Los hérulos son el ejemplo perfecto.

Hérulos, junto a ostrogodos, hunos y gépidos se lanzan inútilmente contra las fuerzas romanas para desalojarlos de una colina en la Batalla de los Campos Catalaúnicos. 451 d. C


ORIGEN DE LOS HÉRULOS Y TESTIMONIOS DE PROCOPIO DE CESAREA.

Al parecer, según Jordanes, historiador del siglo VI, provienen de Escandinavia. Es muy posible que de allí fueran expulsados por otro pueblo, llamado los dani. Inicialmente se asentaron en la desembocadura del Danubio, iniciando desde allí un largo viaje que, tras atravesar toda Europa les llevará a las costas del Mar Negro.

Nos cuenta Procopio que los más jóvenes eran lanzados a la batalla sin escudo que no podrían portar hasta haber demostrado su virilidad en batalla


Desde esa privilegiada situación y en coalición con los godos, los gépidos, los pecinos y los carpos devastarán Grecia, dejando allí tan mal recuerdo que siglos después, Procopio de Cesarea, historiador del siglo VI, les dedicará en su obra comentarios llenos de desprecio personal :

"Practicaban el sexo contrariamente a los fines de la ley divina, hasta con hombres y asnos".
"Los hérulos son los más abominables de todos los seres humanos. Unos canallas completamente abandonados a su suerte".
Son desleales y codiciosos " y emplean violencia contra sus vecinos".
"El hecho de que un hérulo no se entregue a la traición y a la bebida, sino que rivalizase en méritos era difícil y digno de muchos elogios"(IV, 4, 29-31)
"ofrecían sacrificios humanos a sus dioses", con respecto "A los ancianos y los enfermos, se daba orden de hacerles desaparecer a la mayor brevedad posible, siendo ejecutados con espada corta e incinerados después en una pira"(VI, 14, 2-6).
"Las mujeres debían morir, si querían ser consideradas virtuosas, ahorcándose con una soga sobre la tumba de su esposo"(VI, 4, 6-7)

Según Procopio, eran superiores a otros pueblos bárbaros por su brutalidad y gran número, saqueándolos y sometiéndolos por simple codicia.(VI,14, 8-10).

Podemos deducir en Procopio y en los testimonios aportados por las fuentes, a veces francamente hostiles, que los hérulos no conformaban un solo núcleo, conformado en un solo lugar, sino que más bien por la dinámica histórica que protagonizaron, debieron existir diferentes grupos de hérulos.

LOS HÉRULOS DEVASTAN GRECIA

Nos cuenta Javier Arce en su obra "Bárbaros en Hispania", que en el año 267 encontramos a los hérulos en una doble expedición marítima y una batalla naval en Cyzico, pasaron al Egeo y luego a la Helade. Ni siquiera Atenas se librará de sus devastaciones y saqueos. Antes que Atenas, otras ciudades como Marcianópolis, Tesalónica, Bizancio,  Éfeso(donde quemaron el Templo de Artemisa), serán víctimas de sus correrías.



Mario Agudo en su obra "Atenas. El lejano eco de las piedras", nos hace una relación pormenorizada de las destrozos que causaron y de las consecuencias que para la gran ciudad de Grecia tendrá este saqueo. Se verán seriamente afectados el Agora, la Stoa de Atalo, el Odeón de Agripa (sobre el que se construirá un gimnasio con posterioridad). En la ladera sur de la Acrópolis, el Odeón de Herodes Ático fue reducido a una ruina. La Biblioteca de Adriano sufrirá serios daños, aunque será reconstruida en el siglo V. El fuego afectó al Partenón, que perdió su techumbre y parte de su doble columnata interna. Dejaron la antigua y bella ciudad reducida a escombros. Atenas tratará inútilmente de protegerse con el llamado " Muro post-Heruliano", de nuevos saqueos.

Al año siguiente en la brillante victoria romana en la batalla de Naissus, se derrota por completo a los bárbaros. Será un duro golpe para ellos, aunque eso no supondrá ni mucho menos el fin de este pueblo.

PIRATAS EN HISPANIA

Entre el siglo III y el V la mayor parte de los hérulos se asientan en un reino ubicado a lo largo del Danubio. No obstante hay constancia de que un importante contingente de estos bárbaros se unen a sajones y frisones, sobre todo entre los años que van entre el 400 y el 407 para saquear las costas del Mar del Norte y las del Canal de la Mancha. Llegan a establecerse permanentemente en puestos avanzados y pequeños asentamientos en la costa atlántica. Es desde esas posiciones, desde donde se decidirán a atacar las costas de Hispania.

Hydacio es la fuente principal en este aspecto y nos habla de dos fechas diferenciadas. Por un lado nos cuenta que en el 455:
"una serie de hombres de la gens de los hérulos, desembarcaron con siete naves en la costa del territorio de Lucis; cuando por tal motivo se reunió una multitud de la población local, los 400 hérulos armados a la ligera se vieron obligados a huir, muriendo solo dos de ellos. De regreso ad sedes propias los hérulos saquearon las costas de Cantabria y Vardulia"( Hydacio.Chronica, 164). Según el profesor Javier Arce, es muy posible que el grupo responsable de esta razzia poco tenga que ver con los hérulos que atacaron Grecia en el siglo III. Provenían posiblemente de Dinamarca. Es muy factible que atravesaran las costas de la Galia en una expedición que anticipa acciones futuras de otro pueblo posterior famoso por sus saqueos, los vikingos. Ante la presión local debieron dejar sus  siete barcos en la costa y regresar por tierra por los pasos pirenaicos, cosa perfectamente factible debido a la falta de defensa romana en esos territorios.

De nuevo los hérulos vuelven a aparecer en el 459. Nos cuenta Hydacio que se dirigían a la Bética, y que atacaron una serie de lugares a lo largo de la costa del conventus lucense con mucha crueldad. Es más que posible que la primera expedición fuera una toma de contacto, para tantear el terreno y cruzar después hasta la Bética, verdadero destino de los invasores. Probablemente buscaban asentarse allí, habrían oído hablar de la fertilidad de esas tierras que en ese momento estaba desprovista de la defensa de los vándalos. Tras esta expedición no se vuelven a tener noticias de los piratas hérulos en Hispania.

Los barcos de los bárbaros llegan a la costa

Estos son los hechos y sobre ellos caben varias interpretaciones. Hay dos predominantes:

Por un lado el catedrático Pablo C. Díaz, que asocia los ataques de los hérulos con la política imperial contra los suevos que en esos momentos, ante la retirada vándala de la Bética, trataban de expandirse hacia el Sur. Así la primera incursión habría tenido lugar antes del ataque de la poderosa expedición de los visigodos contra el reino suevo y la segunda expedición sería un refuerzo en el contexto de la campaña del comes godo Sunerico en la Bética. En ambos casos los hérulos estarían al servicio del Imperio y tendrían el propósito de dividir las fuerzas suevas en dos frentes diferentes.

El profesor Arce, por el contrario, defiende que en el primer caso se trataba de una simple razia de hérulos provenientes de Dinamarca que tendría como objetivo, además del botín, rastrear el territorio antes de avanzar a la Bética, que era el emplazamiento en el que los hérulos aspiraban a asentarse dada su riqueza, excelente clima, prosperidad de las tierras y ausencia de vándalos.

Sin descartar ninguna de las teorías, debemos fijarnos en el estado de debilidad que presentaban las costas cantábricas e Hispania en general, sin un sistema de defensa propia que la defendiera de estas agresiones externas.

DUEÑOS DE ITALIA (476-493)

Los hérulos junto a los ostrogodos, gépidos, etc caerán bajo el dominio huno y lucharán a las ordenes de Atila en diferentes batallas, algunas de gran importancia como la de los Campos Cataláunicos en el 451. Allí fracasarán en su intento de desalojar a las fuerzas romanas de una colina. Tras la muerte de Atila y la rápida disolución del poderío huno, se iniciará una nueva y brillante etapa.

La presencia de este pueblo en Italia y su dominio del territorio gira en torno al nombre de su rey Odoacro. Este personaje era hijo del huno Edico, uno de los lugartenientes de Atila. También tenía parentesco por parte de madre con la tribu de los esciros. Tras una dilatada carrera militar, penetra en Italia como mercenario al frente de una variada hueste compuesta por miembros de diversas tribus, entre ellos numerosos hérulos en el 470. Al frente de estas huestes irá escalando posiciones en el escalafón militar hasta alcanzar la posición de jefe de las tropas imperiales. En el 476 tras la negativa de Orestes, padre del nuevo emperador Rómulo Augustulo, a ceder la tercera parte de las tierras de Italia a los mercenarios bárbaros, encabeza una rebelión que tiene como consecuencia el apresamiento y asesinato de Orestes y el envío al exilio del joven Emperador. Manda las insignias imperiales a Constantinopla. El emperador de Oriente Zenón, las acepta y le da el título de patricio a Odoacro que preferirá gobernar como rey de Italia.

Límites territoriales del reino de Odoacro (fuente www.WordhistoryMaps.info)

Odoacro al frente de sus hérulos iniciará una política expansiva que dará unos excelentes resultados y que a grandes rasgos continuará su sucesor en el poder el ostrogodo Teodorico. Cederá a sus tropas el tercio de las tierras de Italia (en especial las zonas de cultivo del fértil Valle del Po), respetará las leyes e instituciones romanas, Senado incluido, y situará a romanos en importantes puestos administrativos, reservando los militares a sus soldados y seguidores encargados de defender las fronteras, que durante su gobierno permanecerán estables y seguras. Su política ofensiva y su expansionismo territorial (ocupó Sicilia a los vándalos y atacó la Dalmacia de los ilirio-romanos de Julio Nepote, Córcega y Cerdeña) acabaron provocando el recelo de Constantinopla que envió a los rugios, otra tribu bárbara, al servicio del Imperio de Oriente contra Italia. Tras la derrota de estos, se forma una expedición de romanos, ostrogodos y otros mercenarios al mando de Teodorico que, en nombre del Imperio de Oriente, derrotará a Odoacro en Aquilea(489), Verona(490), y en el río Adda(490).


 En un intento de acuerdo Odoacro, ya anciano, morirá por la propia mano del ostrogodo en Rávena, a pesar de que Teodorico le había prometido respetar su vida. La muerte de su rey, supone el fin del dominio de los hérulos sobre Italia y una nueva etapa, ya final, en su aventura a lo largo de los siglos.


COLABORACIÓN CON BIZANCIO Y DISOLUCIÓN

Tras la derrota en Italia diferentes bandas de hérulos optan por integrarse en el ejército del vencedor ostrogodo, algo muy común en la Antigüedad. Teodorico utilizará estas fuerzas para proteger sus fronteras de la presión de los alamanes. Otra parte importante regresará al Danubio bajo la dirección de un nuevo rey, Rodolfo. Allí serán nuevamente derrotados por los lombardos en el 510, optando una parte importante por volver a Escandinavia, el lugar de origen que nunca habían olvidado. No obstante otra parte elije permanecer al servicio del Imperio de Oriente. Hay constancia de que en el 550 aún quedan unos 3.000 hérulos en el Limes del Danubio. Se habían establecido allí tras la derrota del 510 al abrigo de frontera romana. Los hérulos también formarán parte de las tropas que Constantinopla manda a diferentes campañas como la de África (533-534) contra los vándalos, o la de Italia (551) bajo el mando de Narsés contra los ostrogodos, ahora de nuevo enemigos del Imperio de Oriente.

Como pueblo su rastro se borra a lo largo del siglo VII. Se piensa que una parte se fusionó con frisones y sajones, otra, como ya hemos indicado volvió a su origen escandinavo, y otra que es la referida anteriormente es asimilada y asentada por Justiniano en el siglo VI dentro de los límites del Inperio Romano de Oriente.

Biografía.
Procopio de Cesarea.-- De Bello Gothico Longanesi, Milán.
Crónica de Hydacio.
Mario Agudo Villanueva.-- Atenas. El lejano eco de las piedras. Editorial Confluencias, 2018.
Javier Arce.--Bárbaros y romanos en Hispania(400-507 D.C). Marcial Pons Historia, 2007.
Daniel Gómez Aragonés.--Bárbaros en Hispania: Suevos, vandalos y alanos en la lucha contra Roma. --Madrid. Esfera de los Libros.
Roger Collins.--La Europa de la Alta Edad Media.--. Madrid: Akal.
PabloC.Díaz Martinez..--El reino suevo(411-585).--Madrid:Akal, 2011








miércoles, 8 de agosto de 2018

CINCUENTA CABALLEROS. UNA HISTORIA DE L A RECONQUISTA. BREVE RESEÑA.



Escrito por Federico Romero Díaz

Estamos en 992  en la frontera del reino de Navarra y el Califato de Córdoba. La noble familia a la que pertenecen los jóvenes Lorién y Elvira es la encargada de guardar la plaza avanzada de Uncastillo, un bastión cristiano construido para hacer frente a las continuas campañas de saqueo de los musulmanes cordobeses leales a Almanzor. Es una vida de frontera dura, a veces despiadada, en la que un error se paga muy caro. No obstante en esa vida también hay lugar para el amor, la amistad y la lealtad.

LA AUTORA

Teresa Ricardo Frago nació en Madrid en 1974. Creció rodeada de libros y estudió Periodismo y Relaciones Internacionales. Ha trabajado en diferentes medios de comunicación hasta que en 2004 se mudó a Alemania. Desde allí sigue escribiendo y traduciendo contenido para diversos medios.

LA OBRA

Con cincuenta caballeros no estamos solo ante un buen título y una atractiva portada. Estamos ante una gran historia, narrada de una manera muy original.

La historia se desarrolla en la España de finales del siglo X. Casi todo el territorio está en manos de los musulmanes del Califato de Córdoba, gobernado en la práctica por el poderoso y cruel Almanzor, canciller del Califato y hayib del califa Hisan II. A pesar de esta supremacía cordobesa, los pequeños reinos del Norte, Navarra entre ellos, luchan por su supervivencia, alternando periodos de sumisión a los musulmanes, con otros de rebelión, saqueos y de pequeños avances hacia el Sur. Es en  este duro contexto histórico en el que se desarrolla nuestra historia, que gira en torno a la familia de los Iñiguez, nobles súbditos de don Sancho de Navarra. Tienen como misión guardar y administrar una de las plazas más expuestas a las campañas de los sarracenos, Uncastillo.

Almanzor, pintado por Zurbarán( fuente Artehistoria.com)

La novela tiene varias virtudes que hacen que el lector devore sus más de 300 páginas rápidamente.
En primer lugar debemos hablar de su sencillo estilo en el lenguaje, nada rebuscado. La autora utiliza las palabras musulmanas y cristianas necesarias para no perder ni una gota del rigor histórico que precisa una historia que, siendo ficticia en general, gira en torno a un hecho histórico real, que fue el apresamiento y traslado a Córdoba de 50 Caballeros navarros desde Uncastillo hasta la ciudad de Córdoba en calidad de rehenes garantes del buen comportamiento del Reino de Navarra, tras la firma del tratado.

En segundo término debemos reseñar que es una narración muy potente porque abarca varios géneros. Se la puede definir como novela histórica, pero también hay en ella mucho de novela de amor y de novela de aventuras, y eso es de agradecer y nada fácil de conseguir.

Por último, resaltar el uso del recurso literario de la doble perspectiva, que le da a la novela muchos más matices que si la narración de los hechos se hiciera desde una única mirada. Es un sorprendente enfoque, ya que alterna un capitulo narrado desde la óptica de Elvira, con otro escrito desde el punto de vista de Lorien, ambos hermanos de la misma edad e íntimamente ligados por los lazos de la familia y el cariño.

En las páginas de esta novela aparecen descritos o mencionados lugares claves de la historia de la Reconquista cristiana en ese momento. Aparece, Uncastillo, Najera, Leyre, Sos del Rey Católico, Pamplona, Córdoba, etc. El viaje de los protagonistas hasta la capital musulmana sirve para contraponer la sofisticada vida de la capital califal con la mucho más simple y menos refinada de los reinos del Norte, representada por las faenas diarias en Uncastillo o de la vida de la Corte en el Monasterio de Leyre.

Batalla de Guadalete, 711. Los musulmanes derrotan a los visigodos comandados por el rey Rodrigo.

A modo de conclusión "Cincuenta caballeros" es una apasionante historia que hará pasar al lector grandes momentos y que nos trasladará a un momento de nuestra historia sobre el que aún hay mucho que contar.