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viernes, 8 de mayo de 2020

¿CRISIS? ¿QUÉ CRISIS? HISTORIA DE LAS CRISIS ECONÓMICAS DESDE LA ANTIGÜEDAD HASTA HOY.

Escrito por Federico Romero Díaz

Son malos tiempos, vivimos momentos difíciles. Nos enfrentamos a un futuro marcado por problemas de todo tipo. Esta epidemia  está desencadenando cambios en muchos aspectos de nuestra sociedad. ¿Estamos ante un nuevo fenómeno?¿vivimos un momento único en la historia? la respuesta es clara: no. Inicialmente las crisis se iniciaron por falta de recursos para abastecer a la población pero, con el paso de los siglos y la evolución de la economía, fueron evolucionando a otras formas más complejas, hasta llegar a las crisis financieras mundiales que nos afectan en nuestra época. Estos momentos de depresión económica son una constante a lo largo de toda la historia y las pandemias no son su único detonante, pasemos a dar un vistazo general sobre las principales crisis de la historia de la humanidad.

Imágenes de diferentes crisis a lo largo de la historia.

CONCEPTO Y TIPOS DE CRISIS

Una crisis, básicamente, es la ruptura del equilibrio entre producción y consumo, que viene caracterizada por un hundimiento de la demanda o de la oferta, por quiebras y por desempleo. No siempre se ha usado la misma palabra para referirse a este fenómeno. Hasta principios del XX se les llamaba "pánicos", pero en una época en la que hasta el lenguaje se pone al servicio de la economía, comenzaron a usarse otros términos que resultaban menos alarmantes como el de crisis. Con el Crack del 29 comienza a usarse el término "depresión". Más adelante se utilizaron otros como recesión, reajuste, etc.

En cuanto a los tipos de crisis económicas hay muchas  clasificaciones, pero las podemos agrupar en dos grandes grupos:

Crisis agrarias o de subsistencias: son típicas de las sociedades preindustriales y suelen ir asociadas a malas cosechas provocadas por factores medioambientales. El encadenamiento de varias malas cosechas desembocaba en hambrunas, que a su vez debilitaban a la población en la que podían cebarse con más facilidad enfermedades de todo tipo. Estan asociadas al Antiguo Régimen y son las predominantes hasta el siglo XIX.

Crisis de superproducción o de oferta, energéticas, financieras, de cambio, de burbuja se dan en sociedades modernas regidas por el capitalismo económico, en las que manda la ley de mercado, la de la oferta y la demanda. Las energéticas se producen cuando aumenta mucho el coste de la fuente de energía, ese coste se traslada a los productos de consumo diario y provoca inflación y crisis económica. La financiera se produce cuando se desploma la confianza de las acciones de bolsa y se desploma su valor. La cambiaria se da cuando un país no puede defender el valor de su moneda frente a las monedas extranjeras, lo que produce una devaluación de esta. Las crisis de burbuja se producen cuando se inflan por exceso de confianza los precios de determinadas acciones.

Visto el concepto y los principales tipos de crisis, vamos ahora a dar un paseo por las principales que se han sufrido a lo largo de la historia.

LA CRISIS DEL SIGLO III DC

Estas situaciones siempre se han dado a lo largo de toda la historia. Acordémonos de que ya en la Biblia aparecen referencias escritas sobre crisis económicas, por ejemplo, en el Antiguo testamento se habla de siete años de vacas gordas y siete de vacas flacas en una clara referencia a un ciclo de dificultades. No pretendemos hacer un repaso exhaustivo de todas y cada una de las crisis que la humanidad ha padecido, trataremos eso si de describir las más importantes. La primera con la que nos topamos nos lleva al siglo III d.C, a pleno Imperio Romano.

Se la conoce por varios nombres como Anarquía del siglo III, anarquía militar o crisis imperial. Realmente cada denominación lo que hace es definir algunos de los aspectos de una situación que duró casi 50 años, desde la muerte de Alejandro Severo en el 235 hasta el ascenso de Diocleciano en el 284.  Fue un periodo marcado por fuertes amenazas externas tanto del Limes del Danubio y del Rin, como de la frontera persa. A eso se sumaron numerosos intentos de usurpación imperial y de independencia territorial que llegaron a fragmentar el Imperio hasta en tres unidades distintas(El Imperio Gálico al oeste) el Imperio propiamente dicho( en Italia, Norte de África, Grecia y parte de Hispania) y El Imperio de Palmira al este.
Comercio en el Imperio Romano en el siglo III.
Esta situación tendrá un efecto crítico sobre la economía. El Imperio adolecerá de una hiperinflacción crónica derivada del exceso de acuñación de moneda, que los emperadores usaban para pagar a sus infieles legiones, con cada vez menos plata o menos oro. La población dejó de fiarse del valor de esas monedas y comenzó a atesorar las más antiguas que tenían mucho más metal precioso. Debido a esta situación los impuestos comenzaron a cobrarse en especie y el comercio acabó funcionando por trueque. Todo el sistema se tambaleará hasta que Diocleciano no sustituya un denario que prácticamente no contenía plata por una nueva moneda, el argenteus en el 301. Con la crisis del siglo III la vasta red comercial que unía a todas las regiones del Imperio se fragmenta y en algunos casos se derrumba, ante la divisiones políticas, guerras civiles, invasiones y sobre todo por la falta de una moneda fiable, con valor intrínseco real. La crisis comercial afectará a la industria, que ahora carece de mercados donde colocar sus productos también a la agricultura y a la ganadería que sufren un grave retroceso, ya que la mayor parte de la producción se destinaba al comercio interprovincial del Imperio. La minería continuará teniendo como principal cliente al Estado romano aunque también quedará reducida a las explotaciones más rentables.
También debemos apuntar entre las causas de esta crisis: el cese de la expansión territorial prácticamente desde tiempos de Trajano. Estas campañas de conquista aportaban ingentes recursos que equilibraban el presupuesto romano que ahora entra en déficit.

Se producirá un empobrecimiento general, en el que los grandes terratenientes que ya no pueden exportar sus cosechas a grandes distancias, comienzan a producir para subsistir y para el comercio local, a producir bienes manufacturados, en vez de comprarlos, dando lugar a fórmulas más autárquicas o de autosuficiencia económica. Gran parte de la población urbana emigrará a las grandes propiedades del mundo rural en busca de trabajo, protección contra los recaudadores de impuestos, etc. El mundo urbano irá decayendo, especialmente en Occidente. La economía y la sociedad evolucionarán hacia formas cada vez más feudales, en un lento pero continuo camino hacia la Edad Media. Aunque en Oriente las ciudades y el comercio seguirán teniendo pujanza aguantando las formas económicas de la Tardo-Antigüedad algunos siglos más.


CRISIS DEL SIGLO VI. LA PLAGA DE JUSTINIANO

Afectó al Imperio Romano de Oriente y  también a numerosas partes del Occidente de Europa, Asia y África. El primer brote fue entre los años 541 y 543 aunque habrá muchos otros. Se calcula que entre el 541 y el 750 murieron entre 25 y 50 millones de personas, aproximadamente el cuarto de la población mundial. La causa de esta mortalidad fue la peste bubónica, aunque se la conoce como Plaga Justiniana por coincidir su aparición con el gobierno del emperador Justiniano(527-565 DC).

Parece ser que a mediados del siglo VI se produjo un enfriamiento global que favoreció el desarrollo de la plaga. Hay algunos autores, sobre todo científicos, que afirman que el reservorio de la peste estaba en China, sin embargo las principales fuentes para este suceso ( Procopio de Cesarea y Juan de Éfeso) coinciden en afirmar que la peste llegó desde el Este de África, en concreto que llegó desde Etiopía. Los romanos de Oriente mantenían un activo comercio de marfil con esa  parte del mundo, se calcula en casi cuatro toneladas anuales, la cantidad de marfil que llegaba al puerto de Constantinopla al año.

Imagen de la Peste de Justiniano. Imagen obra de Radu Oltean.
La economía quedó totalmente desarticulada. Los salarios se dispararon ante la falta de mano de obra, lo que tuvo como consecuencia una hiperinflacción que durará decenios. Amplias zonas de territorio se quedaron sin ser explotadas y se desataron plagas de langosta, que prefiere avanzar por zonas sin cultivar, con una gama más amplia de especies vegetales, que por campos cultivados que presentan a estos insectos una menor variedad de alimento. De estas plagas tenemos testimonio por ejemplo en la zona de Toledo, que fue especialmente castigada. La perdida de estas cosechas favorecía la mortalidad, en especial entre los más pobres, en los periódicos rebrotes de peste y agravaba las consecuencias.

En lo militar y político las consecuencias fueron catastróficas. En el frente persa los romanos perdieron una amplia región que había costado mucho recuperar. Los persas pagaron un alto precio por ello, también la peste los afectó, llegando la plaga hasta territorios tan remotos como Yemen. Sin recursos fiscales el Imperio no podía enviar tropas de refuerzo a las diezmadas fuerzas que le representaban en la frontera del Danubio donde el poderoso pueblo de los avaros, libre de la amenaza de Constantinopla constituyó su propio imperio a costa de los territorios romanos y de otros pueblos como los eslavos. Los lombardos también aprovecharon esta debilidad pero para invadir los territorios italianos del norte y la Toscana. Para colmo, la situación de crisis en Constantinopla fomentó continuas revueltas contra el poder establecido como la revolución de Focas contra el emperador Mauricio, por ejemplo. Hay muchos autores que defienden que la plaga marcó el final de la Tardoatigüedad para dejar paso al la Edad Media.

Toda  Europa se vio afectada, entre los siglos  VI y VII. Se han documentado unas 20 oleadas de peste. Por ejemplo en la Hispania visigoda apareció el mismo año de 542 produciendo "calamitates et miseriae" y una mortalidad similar a la de Constantinopla. Los rebrotes de peste están documentados en Toledo (573), Narbona (584), en las costas mediterráneas en el 588 y en el sur de Francia en el 693-694. Debido a la inmunidad que la población fue desarrollando, la epidemia fue rebrotando cada vez con menos fuerza durante 200 años, hasta que en el 749 se da constancia de la última oleada de la plaga, en esta ocasión en la ciudad italiana de Nápoles. Y después de esto, desaparece por casi 700 años de la historia europea.

Como conclusión a las crisis de la Antigüedad podemos resumirlas en cuatro factores: Continuadas situaciones de enfrentamiento bélico, tanto interno como externo; escasa recaudación y elevado gasto por parte del Estado, escasez de mano de obra y escasa capacidad de innovación.

LA PESTE NEGRA(1346-1353)

Será la mayor epidemia de peste de la historia de Europa. Al parecer durante la primera mitad del siglo XIV se vivió una pequeña Edad del Hielo que provocó un descenso de la producción agrícola. A pesar de que la epidemia tuvo un efecto devastador sobre todas las clases sociales, y provocó la muerte de reyes, eclesiásticos y nobles, afectó más a los pobres que no tenían recursos para alimentarse bien tras esa sucesión de malas cosechas. Se propagó a través del flujo comercial. Hay estudiosos que defienden que se originó en China, desde ese lugar pasó a Asia central y desde allí en personas y en los propios camellos de las caravanas, a través de la Ruta de la Seda, llegó a Europa. El punto concreto en el que parece que todo empezó fue en la ciudad comercial de Caffa, en la península de Crimea.


Los expertos difieren mucho en la cifra total de muertos que la paga provocó en el siglo XIV. Las más altas dan una cifra de fallecidos que se acerca al 60 por cien de la población europea. Los más prudentes afirman que esa cifra solo es válida para regiones de Europa especialmente afectadas o para grandes ciudades comerciales como Marsella, por ejemplo. Lo más correcto es pensar que murieron entre el 30 y el 40 por cien de los europeos. En París, una de las ciudades más afectadas, se llegaron a enterrar a cerca de 500 personas por día. Europa tardó, debido a los periódicos rebrotes de la enfermedad, 200 años en recuperar el número de habitantes anterior al 1346 y algunas ciudades especialmente afectadas como Florencia no lo harán hasta el XIX.

 La plaga cambió el mundo para siempre. El feudalismo, en torno al cual se organizaba el mundo, se vino abajo. Ante la falta de mano de obra se produjo un aumento notable en los salarios. La autoridad de nobles y de la Iglesia, impotentes para hacer frente a la epidemia, se vio mermada en favor de la figura del rey que fue acumulando cada vez más autoridad y poder. Mucha gente emigró a las ciudades desde el campo. Los campesinos que quedaron pudieron cultivar tierras mucho más extensas. La Edad Media se acababa para dejar paso, con el Renacimiento donde el individuo se convertiría en el centro de todo, a la Edad Moderna.
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En todas las crisis siempre hay un chivo expiatorio al quien cargarle las culpas. En este caso fueron los judíos. Se les acusó de envenenar pozos, puertos y mercados para acabar con los cristianos. Serán muchos los que mueran en los pogromos de Alemania, Suiza, Aragón, Francia, etc. El papa Clemente VI publicará una bula para exculparlos de la responsabilidad de la plaga.

Para saberlo todo sobre la peste negra en 10 minutos pulsa aquí.

SIGLO XVI, XVII Y XVIII. CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN. 

A la altura del 1600 Europa ya se había recuperado de los efectos de la peste negra del siglo XIV. Entre el 1400 y el 1600 la población pasó de 52 millones a 89 millones, superando los niveles poblacionales de antes de la plaga del XIV. Sin embargo la situación se invierte en el siglo XVII.

Las manifestaciones de esta crisis fueron múltiples:

--Las guerras continuas en Europa (La Guerra de los Treinta años, las guerras navales anglo-holandesas, las guerras de religión entre católicos y protestantes, los enfrentamientos civiles, las revueltas sociales como la Fronda francesa o la que llevará al poder a Cronwell en Inglaterra, las luchas continuas de la Corona española en Holanda, etc

--La producción agraria alcanzó sus máximos en Europa en la década que va de 1570 a 1580, sin embargo después iniciará un descenso continuado. Esto será una de las causas principales de la crisis mundial del siglo XVII provocada en Europa por estos rendimientos decrecientes de la tierra, ya que la expansión del siglo XVI se había sustentado en la ampliación de las tierras cultivadas mediante la roturación de terrenos cada vez más alejadas de los núcleos urbanos y en muchas ocasiones de baja calidad.

-- El estancamiento demográfico ligado a las hambrunas y epidemias propias de este siglo, que afectarán con especial violencia a las ciudades y a ciertas zonas como Alemania o  Castilla.

Como resultado de esta situación general la mayoría de las economías europeas se hundieron, a pesar del incremento de la presión fiscal sobre sus súbditos. Habrá tres tipos de respuestas en Europa para tratar de salir de esta situación: en el Este de Europa se vuelve a la servidumbre, en el Sur se refuerzan las estructuras feudales mientras que en el Norte además de en Inglaterra y Países Bajos se van desarrollando formas capitalistas a mediados y finales del XVIII y comenzarán una revolución burguesa que les llevará a las formas más incipientes de la Revolución Industrial. La Monarquía católica de los Austria pierde su posición de dominio en Europa donde el eje económico se desplazará del Mediterráneo al Atlántico.

Autores como Geoffrey Parker amplian nuestra perspectiva y nos cuentan que no estamos únicamente ante una crisis europea. Es una situación generalizada que se manifiesta también en África, en el Imperio Otomano, en América y en Asia. En ella hay causas climatológicas, políticas y religiosas. Por ejemplo en China hay una catástrofe en 1640, tras la caída de la dinastía Ming que supone la muerte de la mitad de la población, en el Imperio otomano el cambio de dinastía supuso una destrucción de riqueza y descenso demográfico nunca visto, etc.

En la Edad Moderna comienzan las crisis financieras. Un buen ejemplo fue la Crisis de los Tulipanes en Holanda, donde esta flor se convirtió en un símbolo de estatus social, aumentando mucho su valor. Un solo ejemplar de una determinada especie de tulipán, el Semper Augustus,  llegó a costar 6.000 florines (que era el valor de 27 toneladas de trigo). El ascenso de los precios fue continuo hasta que en 1637 la tendencia se invirtió y el mercado se fue a pique arruinándose muchas personas que habían invertido en los bulbos de esta flor.


Ilustración del tulipán Semper Augustus acompañado de gráfico en la oscilación mensual de su valor.
El siglo XVIII supone la superación de la crisis global del siglo anterior gracias a :

-- Afluencia de metales preciosos desde América, donde se ponen en explotación nuevas minas de oro, especialmente en Brasil, que reactivan la economía europea.
--A partir de 1720 aproximadamente los rendimientos agrícolas mejoran por la introducción de nuevas plantas como el maíz  americano que permitió mantener un mayor numero de cabezas de ganado que a su vez generó una mayor cantidad de estiércol con el que abonar los campos. La mejora de las cosechas permitirá a su vez al campesino invertir en mejorar sus aperos de labranza para obtener a su vez mayores rendimientos. El siglo XVIII será más cálido que el frío XVII, lo que también contribuye a mejorar las cosechas. Todo ello permitirá que el campesino europeo, mejor alimentado y más prospero pueda superar mejor las epidemias y crisis de subsistencia que empiezan a ser cosas del pasado.
-- La actividad comercial se convierte en motor de esta recuperación Es especialmente importante el comercio con América de productos como el café, azúcar, el algodón, la minería, etc. La idea que se va abriendo paso a lo largo de todo este siglo es la de la necesidad de la libertad económica en general y la de la apertura comercial en particular. Esta mentalidad claramente opuesta a las ideas del mercantilismo y a los aranceles patrocinados por el Estado en el siglo anterior, acabará concretándose en el liberalismo económico que se adueña de gran parte del siglo siguiente.
-- Es el siglo de la monetización: todo se paga ya con dinero. Aparece el papel moneda y se crean los primeros bancos nacionales.

Esta mejora de las condiciones generales favorecerá una subida del consumo en especial en el sector textil y en el de la metalurgia que se desarrollarán exponencialmente. Es el siglo en el que la burguesía, cada vez más fuerte por su riqueza comercial e industrial y por los cambios económicos, comienza a oponerse al absolutismo monárquico y a los privilegios de la nobleza y clero. Es el momento de la Ilustración que acaba en abierta revolución contra el Antiguo Régimen que ya no les vale como marco de desarrollo de su poder social, económico y político.

A pesar de todo lo expuesto, en el XVIII también hubo algunas crisis como el estallido de la Burbuja de la Compañía de los Mares del Sur en los años 20 de esta centuria. Esta compañía tenía el monopolio en Inglaterra del comercio con las colonias americanas. El valor de sus acciones se disparó muy por encima del real en apenas siete meses, incluso el Parlamento Británico le otorgó una extensa línea de crédito para su expansión comercial, creciendo el valor de estas un 900%. Este aumento exponencial  se contagió a otras compañías comerciales. Cuando la tendencia se invirtió los precios se hundieron, muchos bancos quebraron y la economía se desmoronó. Miles de personas como Isaac Newton se arruinaron con el estallido de esta burbuja.

Evolución del valor de las acciones de la Compañía de los Mares del Sur.
Algo similar ocurrió en Francia con la Compañía del Misisipi que al igual que su homónima inglesa, apenas tuvo actividad real. El estado francés le otorgó exclusividad sobre los supuestos yacimientos de oro de Lousiana, aumentando el valor de sus acciones un 1900% en pocos meses, siendo su fin el mismo que el de la Compañía de los Mares del Sur.

SIGLO XIX

Hasta ahora, las predominantes eran las crisis de subsistencias, asociadas a la estructura económica del Antiguo Régimen. Es a finales del siglo XVIII y principios del XIX cuando todo comienza a cambiar. Continuará habiendo dificultades agrícolas pero con la Revolución industrial que da comienzo en Gran Bretaña y se va expandiendo por los Países Bajos, zona norte de Francia, Alemania y Estados Unidos se va a ir implantando un sistema industrial capitalista asociado al liberalismo económico y político que genera modelos diferentes de depresión económica.

En esta nueva manera de organizarse la tierra deja de ser la principal riqueza. Ahora lo será la industria y los servicios. Las crisis se producirán por superproducción, por la saturación de mercados, y por falta de confianza en el sistema financiero.

Es el momento en el que se demoniza la intervención del estado en la economía. Ahora se trata de no coartar la libertad económica del individuo, siendo la única aceptable la de la oferta y la demanda. Con la Revolución industrial que da comienzo en Gran Bretaña y se va expandiendo por los Países Bajos, zona norte de Francia, Alemania y Estados Unidos se va a ir implantando un sistema industrial capitalista asociado al liberalismo económico y político.

Las crisis en este siglo fueron muy numerosas. Por ejemplo el pánico de 1825 que supuso una caída de las bolsas de valores en diferentes mercados de Europa, América Latina y Estados Unidos, aunque su verdadero origen fue Inglaterra. Allí se produjo un flujo masivo de inversiones especulativas de alto riesgo que acabaron provocando la caída de numerosos bancos. El propio pánico de 1837 ha sido catalogado como una de las dos crisis más importantes de la economía norteamericana y se originó el 10 de mayo de 1837 en Nueva York, cuando todos los bancos dejaron de efectuar pagos en monedas de oro y plata. El pánico fue seguido de una profunda crisis económica que duró cinco años de terribles tasas de desempleo y durante los cuales muchos bancos quebraron. En la década de los 40 en Inglaterra tuvo lugar la conocida como Railway Manía que no fue más que otra burbuja especulativa en torno a las acciones de las nuevas compañías de ferroviarias, muchas de las cuales acabaron siendo simples montajes para desviar el dinero de los inversores a otros fines, fraudes, o simples proyectos mal planificados.



El "dejar hacer o "laisez faire" que predominaba en la época y que hacía que el Estado no se entrometiera en la marcha de la economía posibilitaba estos fraudes masivos. Tras los primeros cinco años de construcción de vías de ferrocarril y una subida de tipos de interés que desvió la inversión de estas compañías, quedo claro que muchas de las lineas no eran viables en su construcción o en su explotación, siendo absorbidas por las grandes empresas que comenzaron a concentrar el servicio ferroviario en Inglaterra. Muchos pequeños y medianos ahorradores se arruinaron con la caída del valor de sus acciones. Hubo otras crisis parecidas en 1857, en 1866 o la famosa crisis de 1869 o Viernes Negro  el 24 de septiembre de ese año provocada  por dos especuladores, James Fisk y Jay Gould para acaparar el Mercado de del oro de Nueva York

Fotografía de la pizarra de la la Sala del Oro de Nueva York el 24 de septiembre de 1869 . En ella se puede apreciar la caída en el precio de este mineral.
La gran crisis de 1873 y sus continuas réplicas en 1882, 1890, 1900 y 1907 dejaron claro que este modelo de liberalismo económico no era garantía de crecimiento ni de estabilidad, ni que la ley de mercado era suficiente para que la economía se auto-regulase. Esta crisis tuvo un origen agrícola, los productos norteamericanos, argentinos y australianos, más baratos que los europeos, inundaron los mercados del viejo continente gracias a las mejoras en el transporte inter-oceánico. Al ser un 30% más económicos provocaron el hundimiento económico de los agricultores que comenzaron a abandonar sus campos en busca de empleo a las ciudades o incluso a otros continentes, en especial a América. En 1873 la Bolsa de Viena se hundió y con ella se sucedieron muchas quiebras bancarias en los países industriales. La falta de capitales produjo el cierre de fábricas e industrias con el consiguiente aumento del paro. Todo esto favoreció la aparición de carteles son alianzas de diferentes empresas dédicadas a producir lo mismo para eliminar la competencia,  de trust en el que varias empresas dedicadas a lo mismo se fusionan en una para hacerse con el monopolio o holding que son sociedades financieras muy utilizadas por los bancos que invierten en diferentes empresas para controlarlas. Por ejemplo la Standar Oil Trust controlará en 1880 en 90 por cien de la producción de petroleo de Estados Unidos, la familia suiza Ritz se hará con los principales hoteles de Europa y Estados Unidos. El poder de estos grupos empresariales será tan grande que surgirán en muchos países, aunque sobre todo en Estados Unidos leyes anti-trust para dificultar o prohibir su creación. El Estado también empezará a intervenir en otros aspectos, sobre todo con políticas proteccionistas articuladas a través de aranceles que obligan a pagar tasas a los productos extranjeros, consiguiendo así la protección de la producción nacional, ya sea agraria o industrial. Por último el aumento de la presión  de las cada vez más fuertes organizaciones obreras como sindicatos y partidos políticos, ya en su versión marxista o en la anarquista, llevará a muchos países, sobre todo europeos a adoptar  las primeras medidas políticas de protección social. Los empresarios también se agruparán en asociaciones patronales tratando también de presionar más eficazmente a los gobiernos en su favor.

La economía había pasado de ser algo que se dejaba a la auto-regulación para convertirse en un factor más de la lucha política que ningún gobierno debía perder de vista. Este cambio de mentalidad en las políticas económicas se hace definitivo con la próxima gran crisis, con el Crack de 29.

EL GRAN CRACK DE 1929

Tras la victoria de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial se inicia una etapa de prosperidad en ese país: los felices años 20. Es en esa época cuando los bancos y los empresas comienzan a emitir bonos y acciones presentándolos como productos de poco riesgo, fiables y rentables. Muchos pequeños y medianos ahorradores confiaron en ellos y los adquirieron. Gracias a las medidas tomadas por la Reserva Federal, se facilita mucho el acceso al crédito, ahora a muy bajo interés. Se generalizará la inversión en bolsa a través de las llamadas "agencias de corretaje" distribuidas por todo el país. El Mercado de valores, con una tendencia alcista, hacía rentable pedir dinero prestado a bajo interés para invertir en bolsa y devolverlo después con beneficio. Se calcula que dos de cada tres acciones de Walt Street se adquirían con dinero procedente de estos préstamos. El exceso de demanda provocó una subida lineal de valor de las acciones cada vez más infladas artificialmente. Algunos inversores como Paul Warburg o Joe Kennedy, el padre del futuro presidente de Estados Unidos vieron venir la explosión de la burbuja se retiraron a tiempo.

Cola de parados esperando su turno para comer en un local de la beneficencia. EEUU, 1929.
Todo comenzó el 23 de octubre . Ese día bajó un 7% el valor general de las acciones. Esta caída fue suficiente para que la burbuja estallara y se iniciara la más devastadora caída del mercado de valores en los Estados Unidos. El crack fue seguido por una dura crisis económica conocida como La Gran Depresión.

El 24 de octubre los precios se desploman en la bolsa de Nueva York. Los inversores se apresuran a vender un millón de títulos a veces por una simple fracción de su valor. Ante lo crítico de la situación los grandes bancos del país se reúnen y acuerdan inyectar dinero comprando valores que se suponían seguros, los llamados "Blue chips". Su esfuerzo consiguió parar la caída y que la bolsa remontara y se recuperara cierta tranquilidad el viernes 25 y el lunes siguiente. sin embargo algo se había roto.

El Martes Negro, 29 de Octubre la confianza se había perdido de nuevo y la bolsa cayó sin que ya nadie lo pudiera parar, prácticamente hasta el mes de enero de 1930.

Muchos particulares que habían pedido prestado para invertir se arruinaron al no poder devolver a los bancos que les habían prestado el capital y los intereses. A su vez muchas instituciones financieras dejaron de ser solventes perdiendo millones de personas los ahorros que en ellos habían depositado. Muchos comenzaron esconder sus ahorros en su propia casa. En cuanto a la industria, muchas fábricas faltas de financiación y afectadas por la reducción del poder adquisitivo de sus potenciales clientes cerraron, aumentando aún más el paro. Aparecerán por doquier asentamientos de chabolas poblados por aquellos que han perdido sus casas y empleos. La crisis se extenderá rápidamente por Europa y Sudamérica.

El crack del 29 dará lugar a una profunda y duradera crisis conocida como La Gran Depresión, que con diferencias, dependiendo de cada país prolongará sus efectos a escala mundial durante toda la década de los 30. Se convertirá en el ejemplo de hasta que punto una crisis de origen financiero puede deteriorar la economía a escala planetaria. Los norteamericanos deberán esperar a 1933, cuando el presidente de Estados Unidos Frankin D. Rooseveltt diseñará una nueva política económica totalmente distinta de la llevada a cabo hasta el momento, el New Deal. Esta nueva manera de hacer en economía por parte del Gobierno, será mucho más intervencionista que la anterior, y tendrá como objetivo sostener a las capas más pobres de la sociedad, reformar los mercados financieros para evitar nuevos cracks,  y dinamizar la economía estadounidense muy afectada desde el terremoto que supuso del hundimiento del 29.

La crisis económica y el cierre en falso de la primera guerra mundial facilitará la aparición y desarrollo de los totalitarismos, en esencia el fascismo y el comunismo que marcaran el siglo XX. Tras la Segunda Guerra Mundial se inicia una etapa de crecimiento y reconstrucción que se extenderá de 1945 a 1950 en la que se ponen las bases para una fase de bonanza económica y de progresiva integración del comercio de la economía a nivel planetario. Son los años del Plan Marshall, de la creación de lo que luego será la OCDE, del Banco Mundial que garantice la estabilidad en los tipos de cambio, de creación de los organismos que darán lugar a la CEE hoy Unión Europea, etc.

La historia nos demuestra que los procesos de expansión no son permanentes y que las crisis son la válvula de escape de la tensión generada en economías que funcionan a una elevada velocidad. Hay autores(Jorda, A, Schularick, M, Taylor, A, etc) que defienden que la explicación principal a estas crisis que padecemos es que la facilidad del crédito propia de etapas expansivas acaba provocando las crisis que hemos padecido recientemente. Vamos a analizarlas.

LAS CRISIS DE LA ÚLTIMA PARTE DEL SIGLO XX.

A partir de los años 70 se rompe la tendencia expansiva de la economía con la primera gran crisis después del Crack del 29.

La primera será la Crisis del Petróleo. Hasta 1973 el petroleo había sido una materia prima muy barata que se consumía generalizadamente en todo el mundo. Sin embargo el 16 de octubre de 1973, en medio de la Guerra del Yom Kippur entre Israel y algunos países árabes, la OPEP( Organización de Países Exportadores de Petroleo) declara el embargo de combustible y los precios se disparan de los 2 dolares de 1972 hasta los 14 de 1974. Posteriormente tras la caída del Sha de Persia y la llegada al poder de Jomeini en Irán, se desata una guerra entre ese país e Irak que elevará los precios de nuevo hasta los 34 dolares el barril en 1980. Esta subida brusca del coste en la principal fuente de energía, desata una crisis internacional que aumenta los precios de los productos de consumo, el deterioro de la balanza comercial de los países no productores, la reducción de la actividad económica, y del desempleo.



La Crisis de la deuda Latinoamericana(1982-1989)  tuvo, además de en Latinoamerica, una fuerte incidencia en Estados Unidos y en el sistema financiero mundial. La facilidad de créditos provenientes de países productores de petróleo y las buenas expectativas económicas para Latinoamérica a principios de los 80 llevó a estos países a engrosar desproporcionádamente su nivel de endeudamiento. En 1982, México anuncia que no puede pagar los intereses de su deuda, debido a una caída coyuntural del precio del crudo y a la apreciación del dolar. En 1983 ya eran 27 los países que se habían visto obligados a renegociar los términos de pago de sus créditos. La crisis financiera afectará sobre todo a la banca norteamericana y harán falta varios planes para solucionar el problema. Al periodo se le llamó "la década perdida", en ella Latinoamérica tuvo niveles de crecimiento muy bajos y una crisis que tuvo en tensión a la economía mundial en su conjunto.

Nada más superarse la crisis de deuda llegó la Crisis de la Guerra del Golfo, tras la invasión de Kuwait por parte de Irak en agosto de 1990. La subida en el precio del crudo y la inestabilidad política que se genera creó, junto con el paso, en los países del Este de Europa, a una economía de mercado, una nueva crisis, pero esta vez más breve. No será la única, también podemos mencionar Las crisis financieras asiáticas y rusa en el 1997 y 1998 respectivamente, la de las Puntocom entre 1999 y 2003, el Corralito argentino en 2001.

Manifestación en Argentina tras el Corralito de 2001.
A pesar de que fueron importantes la más importante fue la Crisis financiera del 2008. Su origen tuvo un importante componente financiero y sus efectos  variaron dependiendo del país. Según un estudio de Reinhart y Rogoff en 14 países  la crisis supuso de media una caída bursátil de hasta del 56 por cien en tres años y medio; en el valor de las viviendas del 36 por cien en 6 años; y en el desempleo que subió 7 puntos. Sus efectos  han durado hasta siete años de media, aunque en algunos países aún no se han superado.. Por sus efectos y larga duración algunos estudiosos le han dado la misma calificación que a la del 29, y la llaman Gran Depresión. Las causas son de nuevo la mucha liquidez del mercado, lo fácil que era pedir prestamos a bajo interés para invertirlos en activos inmobiliarios, cuyo valor no dejaba de crecer. Las alzas en los tipos de interés del 1 al 5 por cien en EEUU para tratar de frenar la inflación y el estancamiento en la subida del valor de las viviendas que comienzan incluso a bajar de precio son la chispa que genera el incendio. Las hipotecas empiezan a no pagarse y entre junio de 2007 y septiembre de 2008 más de 50 bancos americanos se encuentran con problemas de liquidez. La caída de Lehman Brothers es la señal visible del comienzo de la crisis. La morosidad se dispara y las bolsas caen en picado. El gobierno se ve obligado a diseñar un costoso plan de rescate para el sistema financiero norteamericano. La crisis rápidamente se contagia al resto del mundo, en especial a Europa donde se origina una crisis de liquidez, donde el crédito escasea y donde se detiene la economía real. Por otro lado los estados comienzan a tener problemas financieros, recaudan menos, pero deben gastar más, sus déficits aumentan y deben recurrir al mercado de deuda para financiarse. Las dudas sobre la deuda de muchos países  como Portugal, Grecia, o Irlanda que deben ser respaldados por la Unión Europea, a cambio de ser intervenidos, en otros como España, o Italia se producirá una subida progresiva de su "prima de riesgo" que complicará aún más la recuperación. El rescate que muchos estados han tenido que hacer de sus bancos, no ha hecho más que complicar aún más la situación. Muchos gobiernos se vieron obligados a practicar políticas de austeridad económica que implicaban fuertes recortes provocando respuestas sociales y el aumento del paro, de las diferencias entre ricos y pobres y en la ciada en el nivel de vida general.

¿Y  tras la pandemia,qué esta por venir? es evidente que un nuevo ciclo de dificultades, originada por la paralización de la economía durante las semanas de encierro a nivel mundial y el aumento del déficit de estados y empresas nos lleva a un nuevo escenario de crisis que aún está por definir en todas futuras facetas.

CONCLUSIÓN

Me gustaría quedarme con la idea de que históricamente  han existido muchas crisis. De hecho se repiten ciclicamente. Sin embargo todas ellas han sido finalmente superadas gracias a la capacidad emprendedora y a las innovaciones en la técnica, en lo social y en lo organizativo. Aprendamos del pasado para no repetir siempre los mismos errores y comencemos a recorrer el camino de la recuperación  aplicando políticas económicas efectivas combinadas con programas solidarios desde un punto de vista social ético. Si algo nos esta enseñando la historia, es que el futuro ya esta aquí.

BIBLIOGRAFÍA

Valle Crespo, Adrián.-- Análisis de las crisis económicas a lo largo de la historia.....-- La Rioja: Universidad, 2015
Iza-Goñola de Miguel.-- Las crisis económicas a lo largo de la historia. Euskonews.eus, 2011.
Araiz Oliver, Tania.-- Las crisis económicas en la historia. Lecciones aprendidas ¿Y olvidadas?.-- La Rioja: Universidad, 2017.
Parker, Geofrey.-- La crisis mundial en el siglo XVII(Ciclo de conferencias). Madrid: Fundación Juan March, 2004
Schultz, H.-- Historia económica de Europa, 1500-1800.-- Madrid:  Siglo XXI.
Pulido, Antonio. La economía en el siglo XX.-- Madrid: Universidad Autónoma.2012
Academia Play:
La peste negra.
El Crack del 29
¿Crisis?, ¿Que crisis?, Las grandes crisis financieras del siglo XX..-- RTVE, 


lunes, 20 de abril de 2020

LA INFANCIA DE AUGUSTO. EL NIÑO QUE CAMBIARÁ EL MUNDO.

Augusto fué una de las personas más trascendentes en la historia de Roma, y por lo tanto de nuestro presente. Continua y desarrolla hasta el más mínimo detalle la obra política de Cayo Julio Cesar, llevando a buen fin el diseño del régimen político del Principado( Princeps: primero entre iguales) imprescindible para una adecuada transición política entre la vieja República y el nuevo Imperio que ya se dibuja claramente en el horizonte .


Imagen del joven  Cayo Octavio Turino. Foto de cesaresderoma.com


El nombre original de nuestro personaje es Cayo Octavio Turino(63 al 14 d.C) Tras la muerte de Cayo Julio Cesar ,en el 44 a.C, es adoptado en su testamento y pasa a llamarse Cayo Julio Cesar Octaviano. No será su último nombre. El 27 a.C, el Senado le concede el título de Augusto  siendo entonces denominado, Cesar Augusto. 

ANTECEDENTES FAMILIARES

Las principales fuentes para este periodo de la vida de Augusto, Suetonio y Nicolás Damasceno que los Octavios eran una vieja familia respetada y con considerables recursos económicos de la ciudad latina de Velletri, situada a unos 40 kilómetros de Roma. La familia tenía tierras y se dedicaba también al comercio. Su casa solariega se encontraba , al parecer en el centro de la ciudad, justo por donde pasa en la actualidad la Via Ottavia.

Sabemos que el bisabuelo paterno luchó en Sicilia, como tribuno militar en la Segunda Guerra Púnica(218-201 a.C) a las órdenes de Lucio Emilio Pupo. A pesar de su riqueza y de sus méritos militares no tenía grandes ambiciones y centró su ambición política en los asuntos locales de Velletri y en sus prósperos negocios. a pesar de los rumores mal intencionados que el propio Suetonio recoge, en los que se le acusa de ser un simple liberto dedicado a la fabricación de cuerdas. También circularon rumores de que Balbo el abuelo materno, padre de Atia, la noble madre de nuestro Octavio, provenía de gente de baja condición. El rumor nos lo ofrece de nuevo Suetonio( Aug, 4.2)

 "De la más grosera tahona de Aricia procede tu harina materna; la amasó con sus manos manchadas por el trasiego de las monedas"

Tal y como nos cuenta el propio Augusto en su biografía la realidad es que los Octavio eran una acaudalada familia ecuestre, de clase media que ocupaba el puesto inmediatamente inferior al de la nobleza senatorial, con la que en numerosas ocasiones se mezclaban.

El padre de Cayo Octavio, nuestro futuro Octavio Augusto, había aumentado la fortuna familiar. Era distinto a sus antepasados mas centrados en la política local de su pequeña ciudad. Tenía ambiciones en Roma y se lanzó a la competencia política. Gracias a sus contactos y a su fortuna, consiguió ser elegido cuestor en el 70 d.C e ingresó en el Senado siendo un gran logro para un caballero de procedencia rural. Se supone aunque no se tiene certeza de que también debió ser edil, un puesto lógico en el cursus honorum que solía ser previo a la pretura, que obtuvo en el 61 a.C.

Los padres del joven Cayo: Octavio y Atia
Parte de su éxito político se lo debió a su nuevo matrimonio, y digo nuevo porque Octavio se casó por primera vez con una mujer de la que solo conocemos su nombre Ancaria, con la que tuvo una hija, Octavia Mayor. Es muy posible que esta mujer falleciera o que simplemente Octavio se divorciara de ella para casarse con Atia, mucho mejor partido para un hombre con ambiciones políticas. Atia era hija de Marco Atio Balbo y de Julia Menor, la hermana de Cayo Julio Cesar, el hombre más poderoso en Roma. Casarse con la sobrina de Cesar era una gran oportunidad que alguien tan ambicioso como Cayo Octavio no iba a dejar escapar.

 La familia Julia había caído en cierto estancamiento y escasez de recursos y emparentar su antiguo y noble linaje con una rica y acaudalada familia ecuestre suponía un balón de oxigeno en su maltrecha economía. Los Julio remontaban su origen nada más y nada menos que a antes de la fundación de Roma en el 753 a.C. Lo remontan a Eneas, hijo de Venus, que escapó de la destrucción de la ciudad de Troya junto a un pequeño grupo d seguidores, con los que tras muchas aventuras arribará a las costas del Lacio italiano. El hijo de Eneas, Julio( aunque también se le llama Eneas) fundó la dinastía Julia que siglos después, hacia mediados del siglo I a.C seguía siendo de las más nobles, pero eso si, algo venida a menos económicamente.

Del matrimonio de Octavio y Atia en el 70 a.C nacerá primero una hija, Octavia Menor y nuestro protagonista, alguien que sentará las bases que el Imperio romano seguirá por siglos, Cayo Octavio Turino.

AUGUSTO NIÑO

Dión Casio(4.5.1) nos cuenta que un astrólogo había pronosticado en contra del bebe, pero Octavio el pater familias decidió ignorar su pronostico y aceptar a su hijo levantando a la criatura en brazos. Nació el 23 de septirembre del 63 a.C, en la casa que su familia poseía en la ladera del Palatino, en la zona conocida como "Cabezas de Buey", muy cerca del Foro. Como Roma era una ciudad que padecía de hacinamiento, epidemias y suciedad se decidió criar a Cayo en la casa de campo familiar, cerca de Velitrae.



Como ya hemos comentado anteriormente, gracias al apoyo de Cesar, Octavio padre siguió progresando y tras su puesto de cuestor, se supone que pudo haber desempeñado el puesto de edil, aunque no nos consta. Si sabemos que ganó las elecciones a pretor en el 61 a.C. Pasado el año de desempeño de esa función, el Senado le asigna gobernar Macedonia en calidad de propretor, en el viaje de ida se le encomendó la tarea de acabar con un grupo de esclavos rebeldes que habían luchado primero en la rebelión de Espartaco y después a favor del golpe de Catilina. Operaban en la región de en torno a Thurii. Tras acabar con ellos, Octavio añadió a su nombre Turino, en recuerdo de la victoria obtenida sobre estos rebeldes. Suetonio nos lo cuenta:

"Cuando era niño(Cayo Octavio)era llamado Turino, tal vez porque su padre había derrotado a los esclavos de ese distrito..."


Fotograma de Espartaco, 1960.


Su hijo heredará el nombre de Turino también, y eso servirá de base para algunas burlas ya que en Roma no se consideraba nada meritorio la victoria sobre un grupo de esclavos rebeldes. Tras el desempeño exitoso de su cargo Octavio regresa a Italia, y en el camino desde el puerto de Brindisi, fallecerá, no se sabe muy bien a causa de qué(¿intoxicación alimentaria, aguas en mal estado, fiebres?).

La joven viuda Atia, madre de nuestro joven Cayo, seguía siendo un excelente partido. Pasados un año o dos contrajo de nuevo matrimonio con un personaje al alza en el panorama político del momento: Lucio Marcio Filipo. Estamos en el 56 a.C y volvía de Roma, tras gobernar Siria, para presentarse al cargo de cónsul. El nuevo marido de la hermana de Cesar era una persona ambigua, poco dada al compromiso político, experta en navegar entre facciones diferentes.

Nuestro Joven Cayo, el futuro Octavio Augusto, no vivirá en la casa de su padrastro. No tenían una mala relación pero mantenían cierta distancia y frialdad. Esto unido a lo insalubre que podía ser la gran Roma para el enfermizo Cayo Octavio hará que se quede en la casa de Julia Menor, madre de Atia y hermana de Cesar, con la que siempre tuvo una relación de afecto muy estrecha.

Sabemos que los niños de buena cuna, cumplidos los siete años pasaban del control materno a ser educados por un hombre de la familia para que se les inculcara las cualidades de un vir bonus un hombre bueno. Cualidades como la pietas(lealtad y respeto a la autoridad y a la tradición); la gravitas(seriedad y solemnidad ante los desafíos de la vida), La fortitudo(virilidad y coraje). El niño era vestido con su toga praetexta que llevaba una franja roja indicativa de que estaba acompañando a su padre en sus obligaciones públicas y religiosas, para aprender así como funcionaba el sistema. Sabemos que un tal Cayo Toranio, amigo del padre del joven Cayo Octavio, ejerció este papel durante un tiempo y que Cayo contó además con el apoyo y la diligencia de un esclavo, llamado Esfero, al que el futuro Augusto siempre tuvo una alta estima y respeto. A pesar de la distancia, Atia nunca se desentendió de su hijo mostrándose con él siempre cariñosa y dura si era necesario. En este punto merece la pena que paremos un momento para conocer mejor el destino del primero de los tutores del joven Octavio, es decir de Cayo Toranio. La amistad con el padre del futuro Augusto proviene del año en el que compartieron cargo de edil en Roma. No sabemos que pasó entre Toranio y el joven Octavio, pero la relación entre ambos no debió ser demasiado buena cuando durante el Segundo Triunvirato que Octavio formó con Lépido y Marco Antonio, este no puso ningún reparo a que su antiguo tutor, a petición de su primogénito, también llamado Toranio, fuese incluido en la lista de proscripciones, capturado y ejecutado.

ADOLESCENCIA

Su abuela Julia Menor muere cuando Cayo Octavio tenía doce años, en el 51 a.C. Se le encarga su panegírico en el funeral, trance del que nuestro protagonista salió victorioso. La muerte de su anfitriona provocó su traslado a Roma, a la casa de Atia y Filipo, donde iniciará su educación secundaria. Cayo pronto demostró ser un joven inteligente y prometedor que se supo rodear de un grupo de jóvenes partidarios. Dos de ellos destacaban sobre los demás: Marcio Vipsanio Agripa, que según Suetonio: "era de origen humilde" y que posiblemente proviniera del Norte de Italia( Venecia e Istria). Según Aulo Gelio, el nombre de Agripa significaba " niño que ha nacido con los pies por delante, en vez de la cabeza" . Era un chico fuerte, dado al ejercicio físico y a todo lo relacionado con la guerra. El otro gran amigo de Cayo, fue Cayo Mecenas, que presumía de estar emparentado con la antigua realeza etrusca de la región de Toscana a través de su madre, que era de la familia de los Cilnios, la dinastía real que gobernó la ciudad etrusca de Aretium siglos atrás. Mecenas tenía un temperamento pacífico, más interesado en las artes y la literatura. Ambos crecieron con el joven Octavio y forjaron una amistad fuerte y duradera.

La educación superior de un joven de buena familia comenzaba en la adolescencia. Los políticos destacados admitían como acompañantes a jóvenes a los que se les permitía asistir  en sus labores públicas diarias, a sus charlas con otros políticos, literatos, filósofos, etc. Los jóvenes como parte de su formación pasaban también largos periodos en una especie de servicio militar en el contingente  de algún militar de alto grado.

Busto de Cayo Julio Cesar. de www.cesares.com

La adolescencia de Cayo se desarrolló en un ambiente político que se degradaba cada vez más por el  enfrentamiento entre los partidarios de Cesar y los del sector más conservador del Senado. Las elecciones se suspendieron, algunos senadores fueron atacados en plena calle. Todo esto empujó a su madre a enviar a Cayo Octavio, ya con 13 años al campo de nuevo, donde estaría a salvo. En la propia familia había división. Claudio Cayo Marcelo que sería cónsul en el 50 a. C a pesar de su relación familiar se mostró como un firme opositor a Cesar. Su propio padrastro era muy ambiguo en su posición política llegando a decantarse inicialmente con el bando de Pompeyo al casar a su hija Marcia con Catón uno de los principales cabecillas de los opositores a Cesar. Sin embargo no llegó nunca a declararse abiertamente por nadie y cuando vio el avance de Cesar en Italia y como Pompeyo se retiraba optó por la neutralidad.

Cayo Octavio no gozaba de buena salud. Fue una constante a lo largo de su dilatada vida, aunque los expertos no se ponen de acuerdo en determinar cual fue exactamente su enfermedad. ES por eso que en este momento de su vida no mostrara mucho entusiasmo por la vida militar. Nunca había estado con su poderoso tío-abuelo que había abandonado Roma cuando el tenía cuatro años. Tras el nombramiento de Cesar como cónsul en el 48 a.C las cosas cambiaron. Filipo y Atia ya habían vuelto a la capital y es muy posible que Cesar y el joven Cayo Octavio que tenía casi 15 años se conocieran por fin. Poco después Cesar se embarca en Brindisi para enfrentarse con Pompeyo, al que derrotará totalmente  en Farsalia. En su huida Pompeyo es asesinado en Egipto.

Ese es el momento en el que el joven Cayo abandonará su niñez y se integrará en la vida adulta. Era el 18 de octubre del 48 a.C, había cumplido los 15 años y se celebraba su paso oficial a la vida adulta. Cayo, rodeado de su familia y amigos, ofreció su bulla, símbolo de su infancia a los dioses lares domésticos en el pequeño santuario que tenía la familia en el atrium de su casa.

Joven Cayo Octavio llevando su bulla colgada del cuello. Seria Rome


Después se fue al Foro de Roma donde cambió su toga de niño por la toga virilis. En aquel momento el pontificex maximus era Cayo Julio Cesar y seguramente será a instancia de este que aprovechando una vacante se nombre al joven Cayo Octavio Turino miembro del Colegio Pontificio. Eso le obligará a cambiar su recién estrenada toga por la indumentaria eclesiástica que su nuevo cargo conllevaba: una mitra de cuero sin tratar y una toga con franja roja. Cayo pronto llevará con éxito su primer sacrifico iniciando así el camino que le llevará a convertirse en el gran Octavio Augusto, en el arquitecto del Imperio romano, en una de las figuras más influyentes de la Antigüedad. Aunque esa ya es otra historia.






BIBLIOGRAFÍA

Suetonio.--Vidas de los cesares
Nicolás Damasceno.-- Vida de Augusto.--
Everitt, Anthony.-- Augusto. El primer emperador. Barcelona: Ariel, 2008.
Augusto. El amanecer de un imperio.-- augusto-imperator.blogspot.com.
El emperador Augusto.-- Radio Uned, 2014.
Tobalina, Eva.--Cayo Julio Cesar Augusto.-- Universidad Internacional de la Rioja.(You Tube)




viernes, 17 de abril de 2020

HISTORIA DE LA PESTE. DEL SIGLO VI d.C HASTA AYER.


El ser humano, desde el principio de su existencia, se ha visto azotado por la enfermedad. Aun esta muy reciente el recuerdo de la espantosa epidemia de SIDA que durante los 90 del siglo pasado provocó la muerte de cientos de miles de personas. Ahora nos toca enfrentarnos a un virus que va a cambiar en muchos aspectos el mundo que hasta ahora conocíamos. Siendo muchas las epidemias que nos han azotado a través de los siglos surgen las preguntas: ¿Cuál ha sido la más terrible?¿cuál ha sido más trascendente por los muertos y los cambios que provocó en la sociedad? La respuesta parece evidente: la peste bubónica, también conocida como peste negra.

Fosa común de víctimas de la peste negra. Toulose, siglo XIV.

¿EN QUÉ CONSISTE LA PESTE NEGRA?

Se trata de una zoonosis, es decir de una enfermedad que se trasmite de animales a humanos. La provoca una bacteria conocida como yersina pestis que habita en pequeños mamíferos, sobre todo roedores como ratas, ardillas, etc Cuando estos animales afectados por la bacteria son consumidos por el ser humano, o los parásitos que ellas tienen nos pican, se produce el salto de los animales a las personas. Tras unos 15 o 20 días de incubación surgen los síntomas: la bacteria se reproduce en el sistema linfático produciendo unos característicos bubones o hinchazones de los ganglios por todo el cuerpo (garganta, ingles, sobacos, etc) fiebre, debilidad, aturdimiento mental, e insuficiencia respiratoria, etc Finalmente si el paciente no es tratado con los antibióticos que, afortunadamente tenemos en nuestro presente, y exceptuando a algunas personas que consiguen sobrevivir, el paciente muere en unos tres días como máximo. A veces la enfermedad se presenta en otras dos variantes: la peste septicémica que se produce cuando la bacteria pasa a la sangre. En este caso provoca grandes manchas oscuras en la piel, de ahí la otras denominación de la enfermedad como peste negra. La otra variedad era la peste neumónica que se produce al pasar la bacteria a los pulmones. Tanto la neumónica como la septicémica eran mortales casi al 100 por cien.

Ahora que ya sabemos que es y como cursa esta enfermedad vamos a ver cual han sido sus grandes brotes a lo largo de la historia.





LA PLAGA DE JUSTINIANO.

Es más que posible que hubiera otros brotes de peste antes de esta. Sin embargo es el primero del que tenemos constancia escrita. Recibe ese nombre porque su aparición y desarrollo(541-543) se produjo durante el gobierno de este emperador. La terrible pandemia afectó a todo el Imperio Romano de Oriente( lo siento, lo de Imperio Bizantino no es muy apropiado desde el punto de vista histórico, ya que ellos se llamaban a si mismos romani, ni siquiera sabían que significaba bizantino que es un término que se acuñó hace pocos siglos para evitar llamarlos por lo que ellos se llamaban a sí mismos: romanos).Volviendo al tema, también afectó a partes de Europa Occidental, Asia y África del Norte.

Parece ser que a mediados del siglo VI se produjo un enfriamiento global que favoreció el desarrollo de la plaga. Hay algunos autores, sobre todo científicos, que afirman que el reservorio de la peste estaba en China, sin embargo las principales fuentes para esta plaga ( Procopio de Cesarea y Juan de Éfeso) coinciden en afirmar que la peste llegó desde el Este de África, en concreto que llegó desde Etiopía. Los romanos de Oriente mantenían un activo comercio de marfil con esa  parte del mundo, se calcula en casi cuatro toneladas anuales, la cantidad de marfil que llegaba al puerto de Constantinopla al año. Es por lo tanto perfectamente posible que sea cierto lo que nos cuentan Procopio y Juan de Éfeso: llegó de Etiopía al puerto de Pelusio, cerca de Alejandría en el 541. Desde allí pasó a Alejandría desde donde, por mar, viajará a Constantinopla, la capital de un imperio Mediterráneo, que irradiará la enfermedad hacia el resto de Europa a través de sus rutas comerciales y militares. Por tierra desde Egipto pasa a Gaza y al año siguiente, en el 542 las grandes ciudades de Oriente( Jerusalén y Antioquía ya están afectadas) . También la política de renovatio imperii en África, Italia e Hispania extenderán no solo el poderío de Constantinopla por el mundo, sino que también contribuirá a extender la peste negra por numerosos puertos del Mediterráneo, continuando luego por el resto de Europa donde alcanzará incluso regiones del norte de Dinamarca e Irlanda. Ninguna zona estaba a salvo de la peste

La situación previa a la enfermedad era favorable para la prospera Constantinopla, que contaba con una población de entre 500.000 a 800.000 habitantes. Se había impuesto a los vándalos en el Norte de África y a los ostrogodos en Italia, ahora tenía sus ojos puestos en Spania y además guerreaba con éxito contra los persas

La inesperada llegada de la peste no impidió que el gobierno de Justiniano adoptara medidas para gestionar la enorme cantidad de cadáveres que la plaga iba dejando. Procopio nos cuenta que en los peores momentos se producían entre 5.000 y 10.000 muertos al día. El Emperador nombró al refendarii Teodoro, ,un importante funcionario imperial, encargado de la gestión de esta crisis. Se le dieron enormes recursos para contratar gente que se encargara de enterrar los numerosos cadáveres que la enfermedad dejaba. Se confiscaron las tumbas privadas y hasta las torres de las murallas se llenaron con los cuerpos de las víctimas; se arrojaban los muertos desde los muros que daban a la costa, esperando que la marea se los llevara mar adentro. Finalmente, se optó por enterrar a los muertos lejos, en las afueras de la ciudad, en enormes fosas comunes.

El propio Justiniano contrajo la enfermedad, lo que produjo un vació de poder que se solucionó con la recuperación del Emperador y el castigo de dos de sus generales más prestigiosos: Buzes que fue condenado y encerrado dos años en una mazmorra y Belisario al que se le confiscaron todos sus bienes y se le alejó de la corte. Justiniano no será la única victima poderosa que fue afectada por esta enfermedad, el propio papa de Roma, Pelagio II, morirá en el 590.

La medicina no estaba preparada para combatir la peste con éxito, aunque algunos médicos optaban, con acierto, por sajar y drenar los bubones, dando así una oportunidad a los enfermos de sobrevivir. La gente en su mayoría volvió sus ojos a lo religioso. Los cristianos insistían en visiones apocalípticas. Algunas prácticas paganas como la interpretación de los sueños o las consultas a los magos que preparaban remedios con polvos procedentes de los cadáveres de hombres santos se multiplicaron. Nos cuentan las fuentes que el propio Gregorio de Tours curó a un joven enfermo haciéndole beber agua en la que había mezclado cenizas extraídas de la tumba de San Julián. 

Las consecuencias de la plaga de Justiniano fueron terribles. Se la puede considerar una de las más grandes epidemias que ha sufrido la humanidad. Se calcula que entre el 541 y el 750, que es cuando desaparece de Europa hasta el siglo XIV, supuso la muerte de entre 25 a 50 millones de personas con las consecuencias que eso tendrá en todos los aspectos. La economía quedó totalmente desarticulada. Los salarios se dispararon ante la falta de mano de obra, lo que tuvo como consecuencia una hiperinflacción que durará decenios. Amplias extensiones de terreno se quedaron sin cultivar, lo que unido a las condiciones climáticas más frías provocó plagas de langosta que prefiere avanzar por zonas sin cultivar, con una gama más amplia de especies vegetales, que por campos cultivados que presentan a estos insectos una menor variedad de alimento. De estas plagas de langosta tenemos testimonio por ejemplo en la zona de Toledo que fue especialmente castigada. La pérdida de estas cosechas favorecía la mortalidad en los periódicos rebrotes de peste y agravaba las consecuencias.

En lo militar y político las consecuencias fueron catastróficas. En el frente persa se perdió una amplia región que había costado mucho recuperar. Los persas pagaron un alto precio por ello, también la peste los afectó, llegando hasta territorios tan remotos como Yemen. Sin recursos fiscales el Imperio no podía enviar tropas de refuerzo a las diezmadas fuerzas que le representaban en la frontera del Danubio donde el poderoso pueblo de los avaros, libre de la amenaza de Constantinopla constituyó su propio imperio a costa de los territorios romanos y de otros pueblos como los eslavos a los que sojuzgaron. Los lombardos aprovecharon esta debilidad para invadir los territorios italianos del norte y la Toscana a Constantinopla. Para colmo, la situación de crisis en la capital fomentó continuas revoluciones contra el poder establecido como la revolución de Focas contra el emperador Mauricio, por ejemplo. Hay muchos autores que defienden que la plaga marcó el final de la Tardoatigüedad para dejar paso al la Edad Media.

Imagen medieval. Médica sajando un bubón.


Oriente no fue la única zona afectada. Toda  Europa se vio afectada, entre los siglos  VI y VII. Se han documentado unas 20 oleadas de peste. Por ejemplo en la Hispania visigoda apareció el mismo año de 542 produciendo "calamitates et miseriae" y una mortalidad similar a la de Constantinopla. Los rebrotes de peste están documentados en Toledo (573), Narbona (584), en las costas mediterráneas en el 588 y en el sur de Francia en el 693-694. Debido a la inmunidad que la población fue desarrollando, la plaga fue rebrotando cada vez con menos fuerza durante 200 años, hasta que en el 749 se da constancia del último golpe de la plaga, en esta ocasión en la ciudad italiana de Nápoles. Y después de esto, la terrible epidemia desaparece por casi 700 años de la historia europea.


LA PESTE NEGRA (1346-1353)

Pudo ser la mayor epidemia de peste de la historia de Europa. Al parecer durante la primera mitad del siglo XIV se vivió una pequeña Edad del Hielo que provocó un descenso de la producción agrícola. A pesar de que la epidemia tuvo un efecto devastador sobre todas las clases sociales, y provocó la muerte de reyes, eclesiásticos y nobles, afectó más a los pobres que no tenían recursos para alimentarse bien tras esa sucesión de malas cosechas. Se propagó a través del flujo comercial, hay estudiosos que defienden que se originó en China, desde ese lugar pasó a Asia central y desde allí en personas y en los propios camellos de las caravanas, a través de la Ruta de la Seda, llegó a Europa. El punto concreto en el que parece que todo empezó fue en la ciudad comercial de Caffa, en la península de Crimea. El lugar estaba asediado por el ejercito mongol de la Horda de Oro. Algunos de los integrantes de su ejército ya venían enfermos, se dice que incluso arrojaron pedazos de los cuerpos de los muertos por la peste con catapultas al interior de la ciudad. Cuando los numerosos comerciantes genoveses que había en el interior de la ciudad vieron como la plaga comenzaba a extenderse dentro de sus murallas, se lanzaron a la huida en sus barcos. La tragedia estaba servida. Fueron llevando la enfermedad a todos los puertos en los que fueron recalando. Primero a Constantinopla, después bajaron a Alejandría, desde donde dieron el salto a Sicilia. Cuando llegaron a su patria, Génova, ya se sabía que sus embarcaciones portaban la peste y se rechazó su atraque en el puerto, así que pusieron rumbo a las prosperas ciudades costeras del Sur de Francia como Marsella y a las de la Corona de Aragón. Y desde esos lugares, ya nadie pudo frenar su expansión por el resto de Europa. Tan solo algunas de las zonas más remotas como Islandia o Finlandia se libraron de esta plaga.

Al no estar desarrollada la ciencia los argumentos que se esgrimían para dar con el origen de la peste eran de lo más variopinto: la corrupción del aire que provocaba la descomposición de la materia orgánica; los científicos de la Sorbona lo justificaban por la aparición de eclipses y la alienación de planetas; el médico Alonso de Córdoba afirmaba que el origen podía estar en los gases emanados de una falla provocada por un terremoto en Italia que liberaba gases del infierno a la atmósfera; incluso un médico de Marsella dictaminó que se podía trasmitir a través de la mirada. Los eclesiásticos amenazaban a sus feligreses afirmando que era un castigo divino por los pecados de la humanidad. Sin embargo, como ya hemos dicho más arriba, la trasmitían los parásitos que las ratas, presentes en casi todos los hábitat humanos en la Edad Media ( calles, casas, iglesias,mercados, barcos, etc).

Giovanni Boccaccio florentino que vivió la peste en primera persona y que escribió El Decamerón nos narra el proceso de la enfermedad:

"pero no ocurría como en Oriente, donde el verter sangre de la nariz era signo de muerte inmediata, sino aquí, al empezar la enfermedad, salianles a hembras y varones unas hinchazones en las ingles y lo sobacos que a veces alcanzaban el tamaño de una manzana común...se las llamaba bubas... iban surgiendo por todas las partes del cuerpo manchas negras o lívidas, surgían en brazos piernas y demás partes.... y eran signo de muerte inmediata"


Los expertos difieren mucho en la cifra total de muertos que la paga provocó en el siglo XIV. Las más altas dan una cifra de fallecidos que se acerca al 60 por cien de la población europea. Los más prudentes afirman que esa cifra solo es válida para regiones de Europa especialmente afectadas o para grandes ciudades comerciales como Marsella, por ejemplo. Lo más correcto es pensar que murieron entre el 30 y el 40 por cien de los europeos. En París, una de las ciudades más afectadas, se llegaron a enterrar a cerca de 500 personas por día. Europa tardó, debido a los periódicos rebrotes de la enfermedad, 200 años en recuperar el número de habitantes anterior a al 1346 y algunas ciudades especialmente afectadas como Florencia no lo harán hasta el XIX.

 La plaga cambió el mundo para siempre. El feudalismo, en torno al cual se organizaba el mundo, se vino abajo. Ante la falta de mano de obra se produjo un aumento notable en los salarios. La autoridad de nobles y de la Iglesia, impotentes para hacer frente a la epidemia, se vio mermada en favor de la figura del rey que fue acumulando cada vez más autoridad y poder. Mucha gente emigró a las ciudades desde el campo. Los campesinos que quedaron pudieron cultivar tierras mucho más extensas. La Edad Media se acababa para dejar paso, con el Renacimiento donde el individuo se convertiría en el centro de todo, a la Edad Moderna.
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En todas las crisis siempre hay un chivo expiatorio al quien cargarle las culpas. En este caso fueron los judíos. Se les acusó de envenenar pozos, puertos y calles para acabar con los cristianos. Serán muchos los que mueran en los pogromos de Alemania, Suiza, Aragón, Francia, etc. El papa Clemente VI publicará una bula papal para exculparlos de la responsabilidad de la plaga.

Para saberlo todo sobre la peste negra en 10 minutos pulsa aquí.

LA PESTE EN LOS SIGLOS XVI, XVII y XVIII

Esta vez la peste se quedó en nuestro continente para no irse en muchos siglos. Algunos de estos brotes tuvieron carácter de auténticas pandemias,como la gran peste de Viena, la de 1649 que acabó con casi la mitad de los sevillanos o el último de los grandes brotes de peste el de Marsella, en el 1720.

El XVI transcurrió con la presencia casi permanente de la peste en las riberas del Mediterráneo: en España en el 1507 murieron unas 30.000 personas; en el 1518, hubo peste en Valladolid; en la década de los 20 le tocó a Valencia, Sevilla y Córdoba; en los 30, su extensión fue casi general y en los 40 fue Castilla la región asolada. Especialmente grave fue la Peste Atlántica (1596-1602) . Al parecer la enfermedad llegó en un barco cargado de lana desde Flandes que atracó en Santander, desde donde avanzó hasta Andalucía. Allí se reactivó y volvió a barrer España hacia el Norte de nuevo. A finales del reinado de Felipe II se perdió el 15 por cien de la población. En Madrid murieron el 30 por cien de sus habitantes en el momento de más intensidad, alrededor de 1599.Aunque no solo afectó a España, la peste devastó otros países como Francia(Marsella y Provenza en 1502) , Alemania(1515), Italia en la zona del Milanesado(1525 y en el 1577), en Inglaterra, Alemania y Flandes(1544), en Transilvania en 1554, etc-

El siglo XVII fue un siglo terrible en cuanto a epidemias de peste, en especial en Sevilla que empezó el siglo con casi 180.000 habitantes y lo acabó con tan solo 85.000, siendo la terrible plaga que sufrió una de las grandes causas de esta catástrofe. Fue conocida en la ciudad como la Gran Peste(1647 a 1652), que afectó en especial a la Baja Andalucía y a la zona oriental de España. Es allí en el Levante español donde consta que aparece primero, posiblemente proveniente de Argel. Desde Valencia, donde acabó con 30.000 personas se extiende en dos sentidos hacia Andalucía y hacia Aragón y Cataluña. Solo en Málaga se cobró 40.000 vidas y la gran ciudad de Sevilla, centro del comercio con América, una de las más prosperas y cosmopolitas de su tiempo, pero a la vez una de las más desordenadas y hacinadas de Europa, pagó a la peste un tributo de 60.000 vidas, casi la mitad de su población.

Máscara de médico para trabajar con apestados. Siglo XVI y XVII


Bernat Más un médico de Barcelona describía en 1625 la pestilencia en su ciudad:

"las señales propias de la legítima fiebre pestilencial, según todos los doctores son muchas y muy grandes. Particularmente aturdimiento, peso y dolor de cabeza; sequedad, negritud y acidez en la lengua y la boca; olor fétido del aliento; sed insaciable; congoja continua del cuerpo; ascos y vómitos ordinarios..."

Además de España la peste llegó a Francia ( 1607, 1619) a Polonia(1621), a Palermo, Metz y Londres en 1625. En la capital inglesa mató a casi 35.000 de sus habitantes y años después en el 1665 volverá y se cobrará 12.000 muertes más. En el brote de Nápoles perecen más de 20.000 personas en 1650. Seis años después(1656), ya afecta a toda Italia. En 1660 se extiende por Alemania. En 1686 se extiende al otro lado del Atlantico a Guatemala. A veces resulta complicado por la escasa información en las fuentes diferenciar entre peste, tifus, tifoidea o influenza.

Escena de la serie "La peste" que se ambienta en la plaga que azotó Sevilla. Movistar.

El último gran brote de peste de este ciclo se produce en el siglo XVIII, en 1720 en la ciudad de Marsella,  donde la peste llegó en un barco, el Gran San Antonio. Desde el puerto se extendió por toda la ciudad causando entre 30.000 y 40.000 muertes, sobre un total de 90.000 habitantes. En la Provenza que es la región circundante mató a unas 90.000 personas de una población total de unos 400.000 habitantes. No obstante la peste rebrotará con menos fuerza en en Sicilia (1743), en Nápoles(1764). En Moscú hubo una terrible peste que costó 80.000 vidas en 1771, pero no tenemos la certeza de que se tratara de peste bubónica.

Chevalier Roze.1720. Llegada de la peste a Marsella.



DEL SIGLO XIX A NUESTROS DÍAS

En 1855 la peste volvió a aparecer en la provincia de Yunnan en China y a través de las rutas comerciales del opio y del estaño fue extendiéndose por el país, hasta llegar en 1894 a Cantón y Hong Kong. De allí pasó a la India en 1896 y a través de las rutas marítimas de comercio se extendió a lugares de los cinco continentes ya en el 1900. Durante 50 años causará en todo el mundo unos 10 millones de muertes, dándose por controlada, que no exterminada, en 1959.

Regimiento británico en labores de limpieza de viviendas en Hong Kong. Epidemia de peste de 1894


Hoy en día la peste se cura con antibióticos. Su extensión por todo el mundo tuvo como consecuencia que se establecieran focos en Estados Unidos (Nuevo México, Arizona, California y Colorado), América del Sur (Perú, Bolivia, Brasil, Ecuador) y sobre todo en África en especial en Congo y en Madagascar, aunque esta enfermedad ha tenido brotes en 1983 en Tanzania, Mozambique y también en Asia, en concreto en Vietnam.

Entre 2004 y 2009 la Organización Mundial de la Salud(OMS) publicó la declaración de 12.503 casos de peste en humanos, con una tasa de mortalidad de 6,71 por cien, es decir 843 muertos. Entre 2010 y 2015 según la OMS fueron 3284 casos y 584 muertes.

En el 2017, en Madagascar, donde es endémica, hubo un terrible brote que afectó a casi 2000 personas y le costó la vida a cerca de 200.

De todo lo que os hemos contado, podemos quedarnos con el dato esperanzador de que la humanidad a lo largo de su existencia ha convivido con la peste y con otras terribles enfermedades y que a pesar de haber pagado a veces un precio elevado, siempre las ha superado, igual que superaremos con nuestro esfuerzo y responsabilidad social la que afrontamos ahora.


BIBLIOGRAFÍA

Rius y Gibert, Cristina. La pèste a lo largo de la historia .--Barcelona: Servicio de epidemiología.
Fernández Sobrino, Ángel.__Epidemias de peste en España en los siglos XVI y XVII. Diario La Mancha
Pirazzini, Giorgio.-- La peste que asoló el imperio de Justiniano.--Barcelona: N.G., 2020
Wade, Nicholas.-- Europes plagues came from China, Studies Finds.-- N.YorK Times, 2010
Rivera, A.--El genoma completa de la peste negra mediaval..... Madrid: El País, 2011.
Litle, L.-- Plague on the end of the antiquity: the pandemic of(541-750). Cambirdge Univ. Press, 2007
Ruiz de Loizaga, Saturnino.--La peste en los reinos peninsulares. Según la documentación del Archivo Vaticano. Bilbao: Museo Vasco de la Historia, 2009
Epidemiología Mundial(1502-1952). Files.id.cu

domingo, 15 de marzo de 2020

"POR UN PUÑADO DE DRACMAS" EL CÓMIC QUE NOS LLEVA A LA GRECIA MÁS AUTÉNTICA. BREVE RESEÑA


Escrito por Federico Romero.

Algunos dicen que para aprender historia es necesario prescindir de la diversión, mentira. La prueba la tenemos en "Por un puñado de dracmas" que nos acerca a través de una apasionante historia a la Grecia de después de la Guerra del Peloponeso. ¡Aunque ojo! no a la Grecia de los grandes personajes, sino a la real, a la Grecia en la que viven los personajes de esta historia que van a vivir una aventura que cambiará sus vidas para siempre en una pequeña ciudad del Épiro. No adelantemos acontecimientos y vayamos por partes, primero vamos a hablar, aunque sea por encima, de los autores.


Ivan García nació en Barcelona en 1975 aunque vive en Girona. Se trata de una persona muy vinculada al mundo del cómic. Ganador del Premio Ferrater Mora de Cómic. En "Por un puñado de Dracmas el autor da por fín el salto de dibujar y guionizar su propia historia.

Ruth O,Learli es pintora e ilustradora. Estudió dibujo e ilustración en Madrid. Es autora de story board, fanzines, cuadros, carteles para conciertos y diseños para bandas de música. Ella misma forma parte del grupo Bones of Minerva. Destaca en su obra la atención que siempre le demuestra al color, hecho del que evidentemente se beneficia "Por un puñado de Dracmas" que exhibe un color muy característico y peculiar en sus dibujos, especialmente en el uso del verde y de los ocres que nos transporta al escenario real de una ciudad griega del Épiro, luminosa, pero rodeada de bosques, con polvo en sus calles, etc

Elñ argumento se desarrolla, como ya hemos mencionado en una pequeña ciudad del Épiro con graves problema derivados de los ataques de un gran león. Los ciudadanos de los alrededores aterrorizados corren a refugiarse dentro de las murallas de la ciudad buscando una seguridad que va a resultar falsa.


El tirano de la ciudad, preocupado por el hacinamiento y los problemas de orden público ofrece una jugosa recompensa a aquel que sea capaz de acabar con la fiera. El dinero en una Grecia que acaba de salir de la terrible y larga Guerra del Peloponeso atrae a numerosos mercenarios y aventureros sin empleo, entre ellos al espartano Leotiquidas y al ateniense Proteas y a su esclavo Bonoloquio. Ambos soldados, a pesar de sus antagónicas procedencias unen fuerzas para tratar de dar caza al león y hacerse con los dracmas de recompensa. Empieza así una historia en la que se mezclan a partes iguales, humor, drama y aventura. En este aspecto me gustaría resaltar el acierto que para la trama supone la figura del esclavo de Proteas, Bomoloquio, una mezcla que recuerda a partes iguales el sentido común de Sancho Panza con el humor y la agudeza de un pícaro de nuestra literatura de los siglos XVI y XVII.


Me gustaría resaltar que uno de los principales méritos que le encuentro a esta aventura es que huye de los grandes nombres de personas y ciudades. En "un puñado de dracmas" no se habla de Alcibiades o Pericles o se nos muestran las calles de mármol de Atenas o Esparta. Al contrario estamos ante una historia protagonizada por gente normal, de esa a la que la historia devora que vive en una pequeña ciudad, griega, si pero de segunda o tercera fila. Es también una historia de frontera que se desarrolla en una época difícil, tras el fin de la larga guerra en el límite entre Tracia, Iliria y Grecia, es decir en un lugar donde la vida es dura, y esto impregna toda la historia. 


En cuanto a los aspectos técnicos es necesario resaltar la calidad del dibujo de Iván García, potenciado por el sorprendente tratamiento que al color le da Ruth O'Learli. Es necesario también felicitar al dibujante y guionista por el excelente trabajo que ha hecho al documentarse. Lo podemos apreciar en lo bien representados que están los personajes, su impedimenta militar, su ropa, las calles de la ciudad en la que se desenvuelve la acción, en la representación de los banquetes, en como se muestra el sistema político de la polis, etc. Gracias a esta buena labor esta obra no solo se convierte en un excelente pasatiempo, sino en un gran ejemplo de lo que debe ser una obra de divulgación histórica. Cómics tan bien construidos son el perfecto anzuelo para despertar la curiosidad de niños y adolescentes y también por supuesto de aquellos que ya no somos tan jóvenes, por la historia en general y por la Antigüedad en concreto.



En la época de lo virtual quiero hacer una referencia al soporte físico en el que se esta vendiendo este cómic. ES una edición de calidad que usa muy buen papel, agradable al tacto, con muy buen gramaje, buenas dimensiones 19,5x27 cm y 136 páginas, además de páginas adicionales con notas sobre el proceso de creación de la obra. Una gran apuesta de Grafito por los cómics de linea histórica que desde febrero podemos comprar en cualquier librería o en la propia web de la editorial.



Si después de leer esto aún tenéis dudas,podéis acceder a la lectura de las primeras páginas pinchando en el enlace anterior.