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viernes, 7 de septiembre de 2018

Las Mujeres de Roma. No nos podemos perder la mitad de la historia. Breve reseña a "Mujeres de Roma. Heroísmo, intrigas y pasiones" de Isabel Barceló Chico

Escrito por Federico Romero Díaz

Roma, caput mundi, la ciudad eterna. También el lugar cuya historia no tiene final ¿Nos hemos parado a pensar en la cantidad de mujeres que han vivido en ella a lo largo de su devenir histórico?¿ En las miles de vidas femeninas íntimamente ligadas a los hechos más relevantes que allí han acontecido?Afortunadamente Isabel Barceló si que se ha parado a investigar esta importante faceta de la historia romana, y nos lo ofrece con el mejor de los estilos literarios en Mujeres de Roma. Heroísmo, intrigas y pasiones.

"El Frigidarium". L. Alma Tadema.

La autora

Es Licenciada en Filosofía y letras por la Universidad de Valencia y tiene una larga trayectoria literaria jalonada por obras como Las flechas de Eros, La ira de Medea, La fundación de Roma, Orfeo desciende a los infiernos, Perseo y la mirada de Medusa, La muchacha de Cátulo, Dido, Reina de Cartago, y alguna incluso de literatura juvenil como Tope secreto. El secuestro de la luna.

Es también una conocida y prestigiosa divulgadora histórica autora de numerosos artículos, conferenciante, y autora un blog muy seguido, Mujeres de Roma.

Su experiencia como residente en Roma en la Real Academia de España le permitió documentarse para la elaboración de la narración que estamos reseñando.

La obra

Deberíamos empezar aclarando que no estamos ante una novela, ni ante un ensayo histórico, ni frente a una guía de la geografía y la historia romana, aunque en realidad, reúne elementos de los tres cosas a la vez.

Tres son los factores que determinan a Mujeres de Roma: una enorme y exquisita carga literaria; un rigor histórico difícil de encontrar en obras con ese amor hacia lo narrativo, y por último el uso de la geografía de la ciudad y de la figura femenina como ejes vertebradores de sus páginas.

La autora utiliza el entramado urbano de la ciudad y sus colinas para saltar de un siglo a otro, para pasar de la historia de una mujer a la de otra muy distinta en sus 18 capítulos, siendo la narración de la brava Anita Garibaldi, en el siglo XIX, en pleno proceso de reunificación italiana, la más cercana a nuestro tiempo.
Fotografía de Anita Garibadi.


Panaderas, santas, combatientes, emperatrices, pintoras, etc son rescatadas de la oscuridad e iluminadas de nuevo por la luz de esta obra. Así descubrimos historias increíbles como la de la tierna Santa Cecilia in Trastevere, representada magistralmente por la escultura de Stefano Maderno, la de Margherita Luti (la fornarina) modelo del celebre Rafael , que ingresó en un convento tras la muerte del pintor, su amante, o la de la valerosa Lucrecia ejemplo a seguir durante siglos por las matronas de la Roma de la Antigüedad, que optó por quitarse la vida antes que vivir callada y humillada tras ser violada por Sexto Tarquinio, el hijo del Rey de la ciudad, o la de la valerosa Cristina de Suecia que se enamoró sin remedio de un hombre que nunca la correspondió, el cardenal Azolino.


Escultura de santa Cecilia de Stefano Maderno(1600)

A lo largo de sus páginas Isabel nos va descubriendo la historia de 48 mujeres. Son tan solo un fragmento minúsculo y mínimo, de las muchas historias de mujeres que nunca debieron caer en el abandono, aunque, eso si, son un conjunto de enorme valor por el acto de justicia que supone rescatar del olvido a personajes que se merecen el respeto de nuestro recuerdo. Así nunca se olvidarán sus pasiones,sus inquietudes y deseos.

Es inevitable darse cuenta leyendo sus páginas que la autora, además de una enorme cultura, tiene un exquisito y elevado sentido de lo literario, que impregna sus páginas de un aire delicado y a veces cercano a la poesía. Con frecuencia el lector se encuentra con frases que le obligan a pararse a pensar o simplemente a saborearlas. Aquí os dejo algunas de ellas:

"Los muertos romanos no querían paz, sino memoria".
"¡ Buscas en Roma a Roma!, ¡Oh peregrino! y en Roma misma no la hayas"( Quevedo)
"Los muertos de Roma no querían paz, sino memoria"

Mujeres de Roma. Heroísmo, intriga y pasiones" es, en conclusión, una obra imprescindible que destaca por su facilidad de viajar en el tiempo dentro del mismo hilo narrativo. Por ejemplo, desde la muerte de Séneca al encuentro de Carlos V con el Papa, poco después del famoso saqueo de la ciudad por las tropas imperiales. Tras acabar sus líneas, el lector tendrá una visión mucho más completa y justa de la historia de la ciudad eterna que es, en definitiva, al memos en una parte muy considerable, la historia de todos nosotros.




sábado, 1 de septiembre de 2018

NUEVO NUMERO DE LA REVISTA HISTÓRICA

Descubre el apasionante número de septiembre de Histórica. La mejor revista de historia que podemos disfrutar on line. Esta revista reune a más de una docena de los mejores blogueros del momento que te hablaran de los aspectos más curiosos y desconocidos de la historia. No te lo pierdas.

miércoles, 22 de agosto de 2018

ATENAS. EL LEJANO ECO DE LAS PIEDRAS. BREVE RESEÑA

Escrito por Federico Romero Díaz

Tras la lectura de este ensayo, el lector llega a la conclusión de que "Atenas. El lejano eco de las piedras" no es una guía de viajes,ni tampoco un manual de historia de la ciudad. No es tampoco un tratado de arte griego, aunque en realidad, es todas esas cosas a la vez.

El autor

Mario Agudo Villanueva es Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y realizó un máster en Administración y Dirección de Empresas por la EAE y la Universidad de Deusto. Desempeñó diferentes puestos de dirección en Acceso, agencia de análisis y seguimiento de información, jefe de redacción del periodico "Tetuán 30 días"; jefe de prensa de la Asociación Amigos del Románico; director de la revista Románico, creador de una de las mejores páginas de divulgación histórica de la red www.mediterraneoantiguo.com, es colaborador de espacios de radio como Ser Historia y autor de los libros, "Palmira.La ciudad reencontrada" y "Macedonia. La cuna de Alejandro Magno", ambos del 2016.


La obra

Este ensayo tiene una curiosa estructura narrativa. El autor agrupa el contenido cronológicamente y por temas. Este armazón de capítulos le permite adentrarse en materias muy distintas, haciendo posible que la mitología griega, los lugares más míticos de la ciudad, sus personajes más ilustres y todos los momentos, por los que a lo largo de su dilatada historia, esta sabia y antigua ciudad ha pasado, circulen por sus páginas.

Nikolaos Balanos (1860-1942) frente al friso del Partenón

Otro aspecto que me ha llamado la atención es el nivel de detalle que demuestra y que hace de esta obra un libro de estudio, una obra que puede ser utilizada como libro de referencia en múltiples tareas asociadas a la mítica ciudad de Atenas y a la cultura griega en general.

En cuanto al aparato gráfico del ensayo, debo decir que es muy potente. Las fotos de los principales monumentos de la ciudad, realizados por el propio autor, son excelentes y ayudan tanto a trasmitir la majestuosidad de los edificios descritos, como a ilustrar la narración en el momento justo. Para aumentar el efecto gráfico de esta obra, se añaden fotos de Atenas tomadas a principios del siglo XX por el fotógrafo Fred Boissonnas que nos sirven para poner en una perspectiva temporal los monumentos de los que se trata en la obra.

Procesión del sacrificio de un cordero a las Cárites, pintura sobre madera, Corinto, hacia 540-530 a.C. Museo Nacional de Atenas.


Atenas. El lejano eco de las piedras es una obra que emociona. Mario Agudo Villanueva nos describe como se va construyendo ese mítico lugar. Vemos como van pasando y dejando su huella los grandes personajes de su historia: Dracón, Demóstenes, Sócrates, Pericles, el macedonio Alejandro, Adriano, el emperador romano, etc. Todos ellos van aportando una parte de su grandeza a la ciudad, a su historia militar y política. Según vamos avanzando en el número de páginas leídas vemos como Atenas se convierte en un centro de sabiduría que se irradia al resto del mundo.

Además de ser un libro que emociona por su luz, también provoca la tristeza en el lector. El autor no puede evitar contarnos como con la crisis del siglo III d.C, se inicia un ciclo de destrucciones de sus monumentos, de su riqueza, de su poder como centro cultural del mundo antiguo. Los héruleos, destructores de gran parte de Grecia, saquearon Atenas en el 267 d.C. dejando un terrible rastro de incendios, muerte y saqueos en la ciudad. Le sucederán otros ataques terribles como el de Alarico, o, ya en el siglo VI, cuando la ciudad es atacada por diversas tribus eslavas. Estos duros ataques no serán los únicos a los que la vieja ciudad deba sobrevivir: cruzados, turcos, venecianos y las rapiñas de los ingleses aportarán sus granos de arena con sus bombardeos, amurallamientos, fortificaciones y reutilizaciones de los materiales de los antiguos monumentos que, a causa de estos ataques y al abandono que en general sufren, llevarán a Atenas a estar en un lamentable estado de conservación del que aún hoy trata de recuperarse.

El Ágora antigua, el Areópago, el Ágora romana, el Panteón, el Erecteion, la Biblioteca de Adriano, el barrio del Cerámico, son descritos en detalle en esta obra por la que vemos pasar a personajes como Solón, Clistenes, Pericles, Sócrates, Aristóteles, Esquilo, Aristófanes, Fidias, Calícrates, etc. Estas personas llevaron la política, la filosofía, la literatura, la escultura y la arquitectura a un nivel tan elevado, que los que vinieron después, solo tuvieron que fijarse e imitar parte de su obra.

A modo de conclusión, debo decir que "Atenas. El lejano eco de las piedras" es un excelente relato. Tras leerlo ya no podrás mirar nada relacionado con Atenas ni con Grecia de la misma manera. Tus ojos se habrán iluminado con la llama del conocimiento, con una luz que te hará apreciarlo mucho más.

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lunes, 20 de agosto de 2018

LOS BÁRBAROS OLVIDADOS. SAQUEADORES DE GRECIA, PIRATAS EN HISPANIA Y DUEÑOS DE ITALIA. LA AVENTURA DE LOS HÉRULOS.

Escrito por Federico Romero Díaz

A veces la historia se muestra caprichosa al otorgar el don de permanecer en el recuerdo de las generaciones venideras. Todos los aficionados a la historia reconoceremos de inmediato,a los visigodos, los vándalos, los suevos, los alanos, los hunos, los burgundios, etc. Sin embargo, hay algunas tribus que, habiendo protagonizado como pueblo logros similares o superiores a los antes mencionados, son muy desconocidos para el gran público. Los hérulos son el ejemplo perfecto.

Hérulos, junto a ostrogodos, hunos y gépidos se lanzan inútilmente contra las fuerzas romanas para desalojarlos de una colina en la Batalla de los Campos Catalaúnicos. 451 d. C


ORIGEN DE LOS HÉRULOS Y TESTIMONIOS DE PROCOPIO DE CESAREA.

Al parecer, según Jordanes, historiador del siglo VI, provienen de Escandinavia. Es muy posible que de allí fueran expulsados por otro pueblo, llamado los dani. Inicialmente se asentaron en la desembocadura del Danubio, iniciando desde allí un largo viaje que, tras atravesar toda Europa les llevará a las costas del Mar Negro.

Nos cuenta Procopio que los más jóvenes eran lanzados a la batalla sin escudo que no podrían portar hasta haber demostrado su virilidad en batalla


Desde esa privilegiada situación y en coalición con los godos, los gépidos, los pecinos y los carpos devastarán Grecia, dejando allí tan mal recuerdo que siglos después, Procopio de Cesarea, historiador del siglo VI, les dedicará en su obra comentarios llenos de desprecio personal :

"Practicaban el sexo contrariamente a los fines de la ley divina, hasta con hombres y asnos".
"Los hérulos son los más abominables de todos los seres humanos. Unos canallas completamente abandonados a su suerte".
Son desleales y codiciosos " y emplean violencia contra sus vecinos".
"El hecho de que un hérulo no se entregue a la traición y a la bebida, sino que rivalizase en méritos era difícil y digno de muchos elogios"(IV, 4, 29-31)
"ofrecían sacrificios humanos a sus dioses", con respecto "A los ancianos y los enfermos, se daba orden de hacerles desaparecer a la mayor brevedad posible, siendo ejecutados con espada corta e incinerados después en una pira"(VI, 14, 2-6).
"Las mujeres debían morir, si querían ser consideradas virtuosas, ahorcándose con una soga sobre la tumba de su esposo"(VI, 4, 6-7)

Según Procopio, eran superiores a otros pueblos bárbaros por su brutalidad y gran número, saqueándolos y sometiéndolos por simple codicia.(VI,14, 8-10).

Podemos deducir en Procopio y en los testimonios aportados por las fuentes, a veces francamente hostiles, que los hérulos no conformaban un solo núcleo, conformado en un solo lugar, sino que más bien por la dinámica histórica que protagonizaron, debieron existir diferentes grupos de hérulos.

LOS HÉRULOS DEVASTAN GRECIA

Nos cuenta Javier Arce en su obra "Bárbaros en Hispania", que en el año 267 encontramos a los hérulos en una doble expedición marítima y una batalla naval en Cyzico, pasaron al Egeo y luego a la Helade. Ni siquiera Atenas se librará de sus devastaciones y saqueos. Antes que Atenas, otras ciudades como Marcianópolis, Tesalónica, Bizancio,  Éfeso(donde quemaron el Templo de Artemisa), serán víctimas de sus correrías.



Mario Agudo en su obra "Atenas. El lejano eco de las piedras", nos hace una relación pormenorizada de las destrozos que causaron y de las consecuencias que para la gran ciudad de Grecia tendrá este saqueo. Se verán seriamente afectados el Agora, la Stoa de Atalo, el Odeón de Agripa (sobre el que se construirá un gimnasio con posterioridad). En la ladera sur de la Acrópolis, el Odeón de Herodes Ático fue reducido a una ruina. La Biblioteca de Adriano sufrirá serios daños, aunque será reconstruida en el siglo V. El fuego afectó al Partenón, que perdió su techumbre y parte de su doble columnata interna. Dejaron la antigua y bella ciudad reducida a escombros. Atenas tratará inútilmente de protegerse con el llamado " Muro post-Heruliano", de nuevos saqueos.

Al año siguiente en la brillante victoria romana en la batalla de Naissus, se derrota por completo a los bárbaros. Será un duro golpe para ellos, aunque eso no supondrá ni mucho menos el fin de este pueblo.

PIRATAS EN HISPANIA

Entre el siglo III y el V la mayor parte de los hérulos se asientan en un reino ubicado a lo largo del Danubio. No obstante hay constancia de que un importante contingente de estos bárbaros se unen a sajones y frisones, sobre todo entre los años que van entre el 400 y el 407 para saquear las costas del Mar del Norte y las del Canal de la Mancha. Llegan a establecerse permanentemente en puestos avanzados y pequeños asentamientos en la costa atlántica. Es desde esas posiciones, desde donde se decidirán a atacar las costas de Hispania.

Hydacio es la fuente principal en este aspecto y nos habla de dos fechas diferenciadas. Por un lado nos cuenta que en el 455:
"una serie de hombres de la gens de los hérulos, desembarcaron con siete naves en la costa del territorio de Lucis; cuando por tal motivo se reunió una multitud de la población local, los 400 hérulos armados a la ligera se vieron obligados a huir, muriendo solo dos de ellos. De regreso ad sedes propias los hérulos saquearon las costas de Cantabria y Vardulia"( Hydacio.Chronica, 164). Según el profesor Javier Arce, es muy posible que el grupo responsable de esta razzia poco tenga que ver con los hérulos que atacaron Grecia en el siglo III. Provenían posiblemente de Dinamarca. Es muy factible que atravesaran las costas de la Galia en una expedición que anticipa acciones futuras de otro pueblo posterior famoso por sus saqueos, los vikingos. Ante la presión local debieron dejar sus  siete barcos en la costa y regresar por tierra por los pasos pirenaicos, cosa perfectamente factible debido a la falta de defensa romana en esos territorios.

De nuevo los hérulos vuelven a aparecer en el 459. Nos cuenta Hydacio que se dirigían a la Bética, y que atacaron una serie de lugares a lo largo de la costa del conventus lucense con mucha crueldad. Es más que posible que la primera expedición fuera una toma de contacto, para tantear el terreno y cruzar después hasta la Bética, verdadero destino de los invasores. Probablemente buscaban asentarse allí, habrían oído hablar de la fertilidad de esas tierras que en ese momento estaba desprovista de la defensa de los vándalos. Tras esta expedición no se vuelven a tener noticias de los piratas hérulos en Hispania.

Los barcos de los bárbaros llegan a la costa

Estos son los hechos y sobre ellos caben varias interpretaciones. Hay dos predominantes:

Por un lado el catedrático Pablo C. Díaz, que asocia los ataques de los hérulos con la política imperial contra los suevos que en esos momentos, ante la retirada vándala de la Bética, trataban de expandirse hacia el Sur. Así la primera incursión habría tenido lugar antes del ataque de la poderosa expedición de los visigodos contra el reino suevo y la segunda expedición sería un refuerzo en el contexto de la campaña del comes godo Sunerico en la Bética. En ambos casos los hérulos estarían al servicio del Imperio y tendrían el propósito de dividir las fuerzas suevas en dos frentes diferentes.

El profesor Arce, por el contrario, defiende que en el primer caso se trataba de una simple razia de hérulos provenientes de Dinamarca que tendría como objetivo, además del botín, rastrear el territorio antes de avanzar a la Bética, que era el emplazamiento en el que los hérulos aspiraban a asentarse dada su riqueza, excelente clima, prosperidad de las tierras y ausencia de vándalos.

Sin descartar ninguna de las teorías, debemos fijarnos en el estado de debilidad que presentaban las costas cantábricas e Hispania en general, sin un sistema de defensa propia que la defendiera de estas agresiones externas.

DUEÑOS DE ITALIA (476-493)

Los hérulos junto a los ostrogodos, gépidos, etc caerán bajo el dominio huno y lucharán a las ordenes de Atila en diferentes batallas, algunas de gran importancia como la de los Campos Cataláunicos en el 451. Allí fracasarán en su intento de desalojar a las fuerzas romanas de una colina. Tras la muerte de Atila y la rápida disolución del poderío huno, se iniciará una nueva y brillante etapa.

La presencia de este pueblo en Italia y su dominio del territorio gira en torno al nombre de su rey Odoacro. Este personaje era hijo del huno Edico, uno de los lugartenientes de Atila. También tenía parentesco por parte de madre con la tribu de los esciros. Tras una dilatada carrera militar, penetra en Italia como mercenario al frente de una variada hueste compuesta por miembros de diversas tribus, entre ellos numerosos hérulos en el 470. Al frente de estas huestes irá escalando posiciones en el escalafón militar hasta alcanzar la posición de jefe de las tropas imperiales. En el 476 tras la negativa de Orestes, padre del nuevo emperador Rómulo Augustulo, a ceder la tercera parte de las tierras de Italia a los mercenarios bárbaros, encabeza una rebelión que tiene como consecuencia el apresamiento y asesinato de Orestes y el envío al exilio del joven Emperador. Manda las insignias imperiales a Constantinopla. El emperador de Oriente Zenón, las acepta y le da el título de patricio a Odoacro que preferirá gobernar como rey de Italia.

Límites territoriales del reino de Odoacro (fuente www.WordhistoryMaps.info)

Odoacro al frente de sus hérulos iniciará una política expansiva que dará unos excelentes resultados y que a grandes rasgos continuará su sucesor en el poder el ostrogodo Teodorico. Cederá a sus tropas el tercio de las tierras de Italia (en especial las zonas de cultivo del fértil Valle del Po), respetará las leyes e instituciones romanas, Senado incluido, y situará a romanos en importantes puestos administrativos, reservando los militares a sus soldados y seguidores encargados de defender las fronteras, que durante su gobierno permanecerán estables y seguras. Su política ofensiva y su expansionismo territorial (ocupó Sicilia a los vándalos y atacó la Dalmacia de los ilirio-romanos de Julio Nepote, Córcega y Cerdeña) acabaron provocando el recelo de Constantinopla que envió a los rugios, otra tribu bárbara, al servicio del Imperio de Oriente contra Italia. Tras la derrota de estos, se forma una expedición de romanos, ostrogodos y otros mercenarios al mando de Teodorico que, en nombre del Imperio de Oriente, derrotará a Odoacro en Aquilea(489), Verona(490), y en el río Adda(490).


 En un intento de acuerdo Odoacro, ya anciano, morirá por la propia mano del ostrogodo en Rávena, a pesar de que Teodorico le había prometido respetar su vida. La muerte de su rey, supone el fin del dominio de los hérulos sobre Italia y una nueva etapa, ya final, en su aventura a lo largo de los siglos.


COLABORACIÓN CON BIZANCIO Y DISOLUCIÓN

Tras la derrota en Italia diferentes bandas de hérulos optan por integrarse en el ejército del vencedor ostrogodo, algo muy común en la Antigüedad. Teodorico utilizará estas fuerzas para proteger sus fronteras de la presión de los alamanes. Otra parte importante regresará al Danubio bajo la dirección de un nuevo rey, Rodolfo. Allí serán nuevamente derrotados por los lombardos en el 510, optando una parte importante por volver a Escandinavia, el lugar de origen que nunca habían olvidado. No obstante otra parte elije permanecer al servicio del Imperio de Oriente. Hay constancia de que en el 550 aún quedan unos 3.000 hérulos en el Limes del Danubio. Se habían establecido allí tras la derrota del 510 al abrigo de frontera romana. Los hérulos también formarán parte de las tropas que Constantinopla manda a diferentes campañas como la de África (533-534) contra los vándalos, o la de Italia (551) bajo el mando de Narsés contra los ostrogodos, ahora de nuevo enemigos del Imperio de Oriente.

Como pueblo su rastro se borra a lo largo del siglo VII. Se piensa que una parte se fusionó con frisones y sajones, otra, como ya hemos indicado volvió a su origen escandinavo, y otra que es la referida anteriormente es asimilada y asentada por Justiniano en el siglo VI dentro de los límites del Inperio Romano de Oriente.

Biografía.
Procopio de Cesarea.-- De Bello Gothico Longanesi, Milán.
Crónica de Hydacio.
Mario Agudo Villanueva.-- Atenas. El lejano eco de las piedras. Editorial Confluencias, 2018.
Javier Arce.--Bárbaros y romanos en Hispania(400-507 D.C). Marcial Pons Historia, 2007.
Daniel Gómez Aragonés.--Bárbaros en Hispania: Suevos, vandalos y alanos en la lucha contra Roma. --Madrid. Esfera de los Libros.
Roger Collins.--La Europa de la Alta Edad Media.--. Madrid: Akal.
PabloC.Díaz Martinez..--El reino suevo(411-585).--Madrid:Akal, 2011








miércoles, 8 de agosto de 2018

CINCUENTA CABALLEROS. UNA HISTORIA DE L A RECONQUISTA. BREVE RESEÑA.



Escrito por Federico Romero Díaz

Estamos en 992  en la frontera del reino de Navarra y el Califato de Córdoba. La noble familia a la que pertenecen los jóvenes Lorién y Elvira es la encargada de guardar la plaza avanzada de Uncastillo, un bastión cristiano construido para hacer frente a las continuas campañas de saqueo de los musulmanes cordobeses leales a Almanzor. Es una vida de frontera dura, a veces despiadada, en la que un error se paga muy caro. No obstante en esa vida también hay lugar para el amor, la amistad y la lealtad.

LA AUTORA

Teresa Ricardo Frago nació en Madrid en 1974. Creció rodeada de libros y estudió Periodismo y Relaciones Internacionales. Ha trabajado en diferentes medios de comunicación hasta que en 2004 se mudó a Alemania. Desde allí sigue escribiendo y traduciendo contenido para diversos medios.

LA OBRA

Con cincuenta caballeros no estamos solo ante un buen título y una atractiva portada. Estamos ante una gran historia, narrada de una manera muy original.

La historia se desarrolla en la España de finales del siglo X. Casi todo el territorio está en manos de los musulmanes del Califato de Córdoba, gobernado en la práctica por el poderoso y cruel Almanzor, canciller del Califato y hayib del califa Hisan II. A pesar de esta supremacía cordobesa, los pequeños reinos del Norte, Navarra entre ellos, luchan por su supervivencia, alternando periodos de sumisión a los musulmanes, con otros de rebelión, saqueos y de pequeños avances hacia el Sur. Es en  este duro contexto histórico en el que se desarrolla nuestra historia, que gira en torno a la familia de los Iñiguez, nobles súbditos de don Sancho de Navarra. Tienen como misión guardar y administrar una de las plazas más expuestas a las campañas de los sarracenos, Uncastillo.

Almanzor, pintado por Zurbarán( fuente Artehistoria.com)

La novela tiene varias virtudes que hacen que el lector devore sus más de 300 páginas rápidamente.
En primer lugar debemos hablar de su sencillo estilo en el lenguaje, nada rebuscado. La autora utiliza las palabras musulmanas y cristianas necesarias para no perder ni una gota del rigor histórico que precisa una historia que, siendo ficticia en general, gira en torno a un hecho histórico real, que fue el apresamiento y traslado a Córdoba de 50 Caballeros navarros desde Uncastillo hasta la ciudad de Córdoba en calidad de rehenes garantes del buen comportamiento del Reino de Navarra, tras la firma del tratado.

En segundo término debemos reseñar que es una narración muy potente porque abarca varios géneros. Se la puede definir como novela histórica, pero también hay en ella mucho de novela de amor y de novela de aventuras, y eso es de agradecer y nada fácil de conseguir.

Por último, resaltar el uso del recurso literario de la doble perspectiva, que le da a la novela muchos más matices que si la narración de los hechos se hiciera desde una única mirada. Es un sorprendente enfoque, ya que alterna un capitulo narrado desde la óptica de Elvira, con otro escrito desde el punto de vista de Lorien, ambos hermanos de la misma edad e íntimamente ligados por los lazos de la familia y el cariño.

En las páginas de esta novela aparecen descritos o mencionados lugares claves de la historia de la Reconquista cristiana en ese momento. Aparece, Uncastillo, Najera, Leyre, Sos del Rey Católico, Pamplona, Córdoba, etc. El viaje de los protagonistas hasta la capital musulmana sirve para contraponer la sofisticada vida de la capital califal con la mucho más simple y menos refinada de los reinos del Norte, representada por las faenas diarias en Uncastillo o de la vida de la Corte en el Monasterio de Leyre.

Batalla de Guadalete, 711. Los musulmanes derrotan a los visigodos comandados por el rey Rodrigo.

A modo de conclusión "Cincuenta caballeros" es una apasionante historia que hará pasar al lector grandes momentos y que nos trasladará a un momento de nuestra historia sobre el que aún hay mucho que contar.




jueves, 26 de julio de 2018

EL VINO, ALIMENTO SAGRADO Y PRODUCTO SOCIAL.

En esta ocasión contamos con una colaboración de lujo: Manuel León Béjar, arqueologo y master en Agroalimentación y Vinicultura, miembro de la Despensa del Tiempo y autor de este excelente artículo.

EL VINO, ALIMENTO SAGRADO Y PRODUCTO SOCIAL.
Desde épocas remotas, el vino era considerado como un producto eminentemente exótico, sagrado y de prestigio destinado a las élites, que lo utilizan en ceremonias y libaciones religiosas, en banquetes funerarios y para facilitar el contacto y comunicación con los dioses.
Al ser un bien escaso y de prestigio, se utilizaba como un elemento de canje que pueblos como fenicios, foceos, griegos y romanos, entre otros, ofrecían a las poblaciones indígenas de las costas que visitaban para ayudar a cumplir con el protocolo de hospitalidad y propiciar un contacto amable.
La uva, y por extensión el vino, en los primeros momentos, se considerarán como un alimento sagrado, y su uso ritual y su acaparamiento y control por el poder político se perpetuará a lo largo de los siglos. Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en el Palacio de Tel Kabri, al norte de Israel (frontera con el Líbano), que remonta al período cananeo, cubre un área de 6.000 metros cuadrados. En sus dependencias se han hallado 120 recipientes distribuidos en cuatro salas de almacenamiento en el área de almacenamiento sur del palacio.

Transporte de vino en carro de bueyes. Siglo III. d.C.(Pafos, Chipre)

Por otro lado, el uso ritual de la vid y del vino se constatan en contextos arqueológicos como el del yacimiento Armení-1, cueva de uso funerario en las montañas del Cáucaso (Armenia), donde se constata su uso ritual a través del hallazgo de instrumentos y herramientas de viticultura y vinificación: Cestas, una prensa de uva rudimentaria, una cuba de fermentación de arcilla, así como recipientes para beber y restos orgánicos del proceso de vinificación. Su datación por Radio Carbono ha arrojado una cronología en torno a 4100 - 4000 a. C., en la edad. Este hallazgo viene a corroborar la teoría de que el vino se originó en algún lugar de la montañosa región del Tauro al este de Turquía, donde McGovern descubrió unas vasijas de barro, el utensilio de vinificación de uva más antiguo conocido hasta el momento, que data de 5.400 a. C.

La vid y el Mediterraneo.
La viña es una planta cuyo uso se documenta desde época prehistórica, aunque no se ha constatado la obtención del vino hasta Egipto, donde se encontraron tres docenas de jarras de vino en la tumba del Faraón Tutankamon. En Mesopotamia el consumo de uva se ha documentado también en proceso de desecación (en forma de pasas).
Pero los introductores del cultivo de la viña en Occidente serán los fenicios y va a ser en Grecia donde comenzaron a cultivar viñas para la producción de vino a gran escala. Posiblemente la dificultad para ellos estribaba en el cultivo de la viña; con un fruto que primero había que cosechar, después prensar, dejarlo fermentar, vigilar el proceso y curar constantemente y obtener un caldo de calidad que va a hacer que consideraran el vino como un regalo de los propios dioses.
  
El consumo de Vino en Grecia.
Por este motivo, el consumo de vino en el symposio, o bebida en común, un tipo de ceremonia en la que se bebía de manera civilizada y casi sacralizada, era la única que los griegos aceptaban, ya que el resto de las formas de consumir el vino, eran consideradas por ellos como incívicas y bárbaras.

Simposio griego. Lawrence Alma Tadema

Una característica introducida por los griegos como un símbolo de cultura y civilización va a ser el mezclar siempre el vino con agua. El hecho de beber el vino puro suponía la consiguiente borrachera y la entrega de sus consumidores a la orgía y el desenfreno- Esta costumbre se mantendrá también en sociedades y culturas posteriores, como la romana.

El Vino en Roma: El inicio de una revolución enológica que perdura hasta nuestros días.
En la República Romana...
Con los romanos, el vino va a obtener el carácter de un alimento fundamental en la dieta mediterránea, y se convertirá en un elemento esencial y básico en todas las celebraciones, fiestas y banquetes, tanto de carácter sagrado como lúdico.
En Roma, a inicios de la República, la producción de vino era muy limitada y los únicos vinos de calidad eran los que la clase acomodada podía importar de Grecia, y a un coste muy elevado.  
Progresivamente, junto con el pan, el vino corriente se va popularizando hasta que su consumo se va convirtiendo en un hábito entre la población. Estos dos alimentos serán componentes esenciales en la dieta de la antigua Roma para gran parte de la población.
En cuanto a la calidad de los vinos romanos, a finales de la República se va a argumentar el interés por mejorar su gusto gracias a la llegada masiva de los vinos griegos a Roma. A partir de entonces,la competencia de los vinos griegos espoleará a los productores, que se afanarán en conseguir productos de una mejor calidad mediante la aplicación de nuevas técnicas de vinificación y de nuevos procedimientos de conservación.

La revolución de la enología –romana en época Alto-imperial.
Columela, habitante de Gades, será una figura clave en todo este proceso, ya que recoge en su obra De Re Rustica todo el saber de los autores romanos y la herencia púnico-cartaginesa subyacente en la península ibérica, que se diferencia de la enología romana por el empleo de técnicas y una tecnología más desarrollada. Los nuevos conocimientos sobre el vino y los sistemas de producción incidirán en la planta masiva de viñas en diversas zonas y a producir vinos con gustos diferentes, algunos de ellos bastante refinados y con un cierto paladar.



A partir de este momento, el vino entrará por la puerta grande en todos los banquetes y fiestas de Roma, donde se valorará exageradamente la cantidad y calidad del vino que se servía, convirtiéndose en una señal de distinción y en un elemento lúdico por excelencia. Como consecuencia de esta popularidad, el cultivo de la viña se va a transformar en una de las actividades agrícolas más desarrolladas en la mayoría de las explotaciones rurales, y la producción de vino se convertirá en uno de los negocios más prósperos y rentables del imperio romano. Atrás quedan las adiciones de fenogreco, el empleo de sustancias antibacterianas como la miel, conservantes como la pimienta, el pimentón o la raíz de lirio, o el empleo de pétalos de flores para mejorar el perfil organolépticos de los vinos. Algo, que sin duda, forma parte de la historia de la enología y que llama poderosamente la atención por el empleo de técnicas refinadas y por el uso de ingredientes de alta calidad para determinados tipos de vino. Vinos destinados a un sector de alto poder adquisitivo, que no buscaba enmascarar un sabor, sino elaborar en las cellas vinarias, productos de alto potencial gastronómico, que fueran un fiel reflejo de su posición social.

Convivium y consumo de vino en Roma.
El banquete o convivium, sobre todo en la cena, era la expresión máxima del consumo social del vino, en el cual quedaba reflejado el consumo social de convivencia y hermanamiento que demostraban los romanos en esta ceremonia. Era una celebración especial que se hacía una vez acabada la cena, y consistía en una larga sobremesa.
Los comensales se ponían en la cabeza coronas de flores, de hiedra, de laurel, ya que pensaban que el olor de estas plantas neutralizaban los efectos del vino. Se nombraba un rexconvivium (maestro de ceremonias), que normalmente era el anfitrión o una persona prudente, ya que tenía que desempeñar una función delicada: Debía incitar a la bebida a unos y frenar la apetencia de otros, de manera que todos estuvieran en el mismo estado de humor y embriaguez.
En el convivium se realizaban libaciones con vino en honor a los Dioses, a la patria y al Emperador, y siempre que se bebía se brindaba a la salud de algún invitado, de los ausentes, y especialmente de los amigos.

Convivium romano


En IV y V d.C., se produce un cambio en los sistemas de producción vitivinícola, -como así se puede atestiguar en el registro arqueológico-, y se produce una proliferación enclaves destinadas a su producción en toda la geografía peninsular que se mantiene por la mayoritaria población hispanorromana durante el periodo de dominación visigoda. En este periodo, se ha documento las referencias a la exportación mayoritaria en puertos como el de Cartagena, y asistimos a un periodo en el que atomizan los circuitos comerciales, y las ánforas empiezan a sustituirse por barricas de madera, que empezaron a utilizarse no solo para transportar el vino. Este cambio de envase de transporte propició el inicio de nuevos métodos de fermentación y de la introducción de nuevos procesos tecnológicos en la producción venidera de productos fermentados derivados de la vid. Se inicia pues un inicio en la transformación en los sistemas de producción hasta culminar en el desarrollo del vino tal y como lo conocemos hoy día, con adición de sulfitos como conservante principal, y teniendo como base únicamente el mosto de uva. 

martes, 10 de julio de 2018

A PESAR DE LA CAÍDA DE ROMA EN EL 476 D.C. DURANTE CASI OTROS MIL AÑOS LA LUZ ROMANA SEGUIRÁ BRILLANDO DESDE CONSTANTINOPLA. HEREDEROS DE ROMA, BREVE RESEÑA.


Escrito por Federico Romero Díaz.

Comenzamos en el 527 d.C en la frontera danubiana del Imperio Romano de Oriente. Un nutrido grupo de hunos que ha penetrado en suelo imperial es atacado por los bucellarii de Flavio Belisario que actúa en esa zona por mandato del gran Justiniano, emperador en Constantinopla. De entre los soldados al mando del general destaca el joven tribuno Cayo Vitelio que se enamora de una de sus prisioneras : Aridai, una de las mujeres que van con el pueblo huno. Ya nada será igual en la vida del joven militar.

El autor

Sergio Alejo Gómez es un conocido historiador y divulgador muy activo en las redes y en los programas de podcast de Cliophilos y de la Biblioteca Perdida, en donde cuenta con un espacio fijo llamado "Por los dioses" dedicado a la Antigüedad.
En su faceta de escritor cuenta con una amplia trayectoria siendo este su libro número cinco. Comenzó con la estupenda trilogía conocida como "Crónicas de Tito Valerio Nerva" y después con el libro de anécdotas "Sabías qué? Curiosidades del mundo antiguo" . En su quinta obra inicia lo que espero que sea un largo camino narrativo a través de lo que los historiadores conocen como Tardoantigüedad.

Batalla de Dara: Jinete romano mata al 
portaestandarte sasánida. Autor Igor Dzis
La obra

La novela sigue en la línea narrativa de las "Crónicas de Tito Valerio Nerva". Es decir son las aventuras de un grupo de soldados amigos y compañeros, en este caso el joven Cayo Vitelio y sus compañeros: los tribunos Gabinio y Léntulo y los soldados Clearco y Juliano, sumidos en un sin fin de intrigas, batallas y luchas que los llevarán por la geografía del Imperio Romano de Oriente desde el Danubio hasta la frontera con los persas y desde allí, pasando por Éfeso a la gran ciudad de ese momento,a la capital imperial, a Constantinopla..

En el periplo que la novela nos va desgranando, el grupo de bucellarii de Flavio Belisario obtendrá victorias en el Danubio, frente a los hunos, que harán que el gran general sea ascendido a la categoría de Magister Militum per Orientem y se desplace con su grupo a enfrentar a los persas que amenazan al Imperio avanzando desde su frontera.Juntos superarán los sangrientos combates en Mindous, en el 527, o la batalla de la fortaleza fronteriza de Dara, solo unos meses después.

Mosaico de San Vital de Rávena. En el centro Justiniano que pisa con su pie 
derecho el de su general Belisario en un gesto de superioridad jerárquica.
La traición de los dos de los tribunosde Belisario, Marcelo y Ovidio, hacen que estos tras la batalla, sean enviados a la capital por Belisario para ser juzgados por traición, bajo la supervisión de Vitelio y sus compañeros. Los soldados deberán atravesar una buena parte del Imperio para llegar, tras recalar en Éfeso, a la deslumbrante Constantinopla, donde vivirán una serie de peligros y aventuras que deberán afrontar unidos. Allí el autor nos da una espectacular visita a la capital imperial, nos pasea por sus calles y monumentos más importantes y nos presenta a algunos de los personajes más importantes de su época como el emperador Flavio Justiniano o su esposa la bella emperatriz Teodora, o el inteligente y maquiavélico Narsés, consejero del Emperador.

En "Herederos de Roma" Sergio Alejo Gómez nos ofrece una nueva dosis de aventuras, batallas, lecciones sobre la amistad y el compañerismo con la habilidad narrativa que le ha caracterizado en toda su obra. Me encantaría que esta novela sea solo la primera entrega de una nueva trilogía con la que podamos disfrutar largas horas.

En conclusión, estamos ante una excelente novela que nos permite aprender historia, a la vez que disfrutamos con las aventuras de sus personajes, la ecuación perfecta, ¿no os parece?.

Hazte con el libro aquí



jueves, 28 de junio de 2018

HARALD HARDRADA:"HARALD EL DESPIADADO". LA VIDA DE UNO DE LOS REYES VIKINGOS MÁS LEGENDARIOS. BREVE RESEÑA AL CÓMIC "HARALD. EL ÚLTIMO VIKINGO"



Escrita por Federico Romero Díaz



Estamos ante un estupendo cómic que ilustra la vida de Harald, Hardrada (Harald el Despiadado) conocido también como el último vikingo.

He de agradecer a Desperteferro Ediciones el acierto que han demostrado al elegir a Juan de Aragón, muy conocido en las redes como "Fisgón Histórico". Es un excelente ilustrador que acaba de lanzar junto con este cómic una nueva obra :"Heroínas secretas de la historia de España" con la editorial Plan B. No nos extraña dada la calidad de sus ilustraciones que, 
tienen la extraña cualidad de ser muy agradables y atractivas tanto para jóvenes como para adultos. Hay otro rasgo característico que me gustaría resaltar de su obra y es el fino humor que impregna sus viñetas, incluso en los momentos más trágicos. En este cómic en concreto hay algunos momentos en los que parece que su talento brilla más intensamente. Por ejemplo en la representación de la Batalla en Stiklestad (pags. 6-9) o la escena en la que sostiene la cabeza del jefe de los pechenegos (pag 17), el fantástico plano de Constantinopla (pags. 17 y 19) o el uso del fuego riego en los dromones romanos para repeler a los piratas musulmanes (pag.25). Hay momentos de lo más curioso como la anécdota de los gorriones utilizados para incendiar una ciudad que asediaba (pag. 29) o la simulación de su propia muerte para acceder dentro de otra ciudad que estaba cercando infructuosamente (pag. 31), o la batalla del río Nisa contra la flota del rey de Dinamarca (pags. 42 al 43), y por supuesto la imagen de su fuga de Constantinopla cargado de riquezas (pag. 37)



En cuanto al texto de Alberto Pérez Rubio, debemos destacar que ha conseguido mantener el difícil equilibrio entre la fidelidad al rigor histórico y el afán divulgativo. La verdad es que la vida de Harald Hardrada parece una auténtica novela de aventuras llena de batallas, intrigas, botín, amistad y amor. El guionista ha construido una narración perfecta para enganchar al público más joven a la Historia, aunque, como adulto que soy, puedo afirmar que he disfrutado de cada página  de este cómic que parece ser el primero de una larga lista que Despertaferro Ediciones irá lanzando al mercado. Los siguientes personajes a tratar serán Aníbal y Alonso de Contreras. ¡No veo el momento de tenerlos en mis manos!.


El texto final (pag. 59 a la 63) me ha parecido muy interesante como apoyo al cómic y como ampliación y explicación a muchos de los detalles que aparecen dibujados pero que pueden pasar inadvertidos al lector, por ejemplo, como eran las casas vikingas, o como estaba organizada su sociedad. 

Es una idea muy útil porque explica también porque a Harald Hardraada se le conoce como "El último vikingo", cuales son las fuentes en las que basamos nuestro conocimiento sobre ellos como el tapiz de Bayeux que describe la invasión de Inglaterra por Guillermo) . Alberto nos hace reflexionar y nos explica como estamos en un momento complicado en lo espiritual, ya que los vikingos están comenzando a cristianizarse o a adoptar al menos algunos de sus signos externos, por eso podía ser de lo más frecuente que un guerrero con una cruz en el cuello jure por una divinidad nórdica en batalla.

Tras leer todas sus páginas podemos afirmar que estamos ante un cómic de una enorme potencia gráfica y una profunda carga cultural. Desperta Ferro ha sabido unir las excelentes ilustraciones de Juan de Aragón y el texto de Alberto Pérez Rubio para construir un maravilloso relato gráfico, fiel a la historia de Harald .

Por poner un pero debo decir que he echado en falta las narices rojas que característicamente muestran siempre las ilustraciones del Fisgón. Quien sabe, ¿quizás en próximos números nos encontremos a un Aníbal con esa nariz?.

A modo de conclusión decir que esta idea de ilustrar la historia en viñetas me parece un excelente anzuelo para enganchar a los jóvenes a la historia y una buena manera de disfrutar de nuestro pasado para los que estamos enamorados de él.



miércoles, 20 de junio de 2018

TIEMPO DE HÉROES Y MITOS ROMANOS. LA ROMA DE LOS SIGLOS V Y IV AC. LA ROMA DE CAMILLUS






La Roma de los siglos V a. C y IV a.C.
La Roma de Camillus.

Escrito por Manuel Martinez Peinado (autor de Camillus. Las memorias de Medulino)


Aquella fue sin duda una época convulsa, pocos años después de la expulsión de Tarquinio el Soberbio, el último de los reyes que Roma tendría, en la que la ciudad se hallaba sumida en el natural conflicto interno que cualquier pueblo, ciudad, estado o nación sufre cuando modifica abruptamente su forma de gobierno. Sin embargo, es cierto que muy probablemente no fue tan drástico como podría parecernos ahora; pues, básicamente, lo único que hicieron los romanos fue sustituir a un rey por dos, elegidos de entre la nobleza romana; eso sí, con carácter anual y manteniendo al que ya antes era el principal órgano consultivo del rey, el Senado. Por lo que podemos hacernos una idea de que el cambio, a muchos, les parecería en principio más de lo mismo.


Batalla de la Selva Arsia(509 a. C). Los romanos vencen a Tarquinio el Sobervio


Algún tiempo después dejaron el mando a diez patricios, los decemviri, con objeto de que legislaran unas leyes basadas en las de otros pueblos más avanzados, que integraran y sirvieran a todos por igual, y se encontraron con unos tiranos peores incluso que el que habían expulsado años atrás. A estos, según la tradición, terminaron expulsándolos curiosamente por un detonante similar al del rey etrusco. En el caso del primero la violación de Lucreia, en el de los diez, la de Verginia. Pero al fin, exiliados unos, encarcelados otros y suicidados otros tantos, tuvieron su ley de las XII tablas.

Sufrieron diferentes sediciones por parte de un sector social cada vez más importante: la plebe que  estaba constituida principalmente por los descendientes de todos aquellos comerciantes que años atrás se habían asentado en la ciudad para hacer lo que un romano de tomo y lomo no hacía, por precepto antiguo pactado entre Rómulo y Júpiter, esto es, comerciar; y aquellos nietos o bisnietos de mercaderes, que no eran descendientes de sangre noble, empezaban a constituirse como otro gran poder económico-social y, como tal, también reclamaban su hueco en las jóvenes instituciones republicanas. Pues, aunque no eran descendientes directos de los dioses, se oponían a que no les dejaran opinar sobre el reparto de la riqueza o las tierras obtenidas tras la victoria.Debieron ser años complejos que, a pesar de todo, los romanos encararon con envidiable astucia y perseverancia. Son las características que he admirado siempre de su civilización. A pesar de sus enfrentamientos internos conocían su obligación de unirse como pueblo para afrontar los retos a los que su época los enfrentó.
Por entonces la principal potencia en la Península Itálica era la Liga Etrusca. Los etruscos aún no habían entrado formalmente en su decadencia, pero ya comenzaban a exhibir algunos de los síntomas que toda sociedad que alcanza el cenit de su cultura, suele exhibir como aviso de que algo comienza a estropearse en sus entrañas. Estaban más unidos en lo religioso y lo cultural que de iure y, del mismo modo que otras civilizaciones como la griega, no llegaron jamás a constituir un estado común a diferencia de los romanos. La mayoría de las ciudades etruscas alternaban gobiernos basados en monarquías con otros republicanos de similar naturaleza a la romana. Ambas, etruscas y latinas, influenciadas por los vecinos griegos, que no mucho antes habían inventado aquello del gobierno del pueblo -dēmokratía-, con la gran ciudad de Atenas como principal exponente, dirigida en aquellos años por el gran Pericles, el Olímpico, en contraposición a la monárquica Esparta con la que no cesaban de enfrentarse a cada oportunidad que se les presentaba.


Muerte de Verginia. Framcesco de Mura
En el caso de Roma, había sin embargo cuestiones particulares que ya abordaremos en una próxima ocasión. Baste decir por ahora que en Roma, como hemos dicho, el poder del rey se había dividido en dos consules. La presión de la facción plebeya obligó desde muy temprano a nivelar aquella balanza, completamente inclinada hacia los antiguos ciudadanos, con la instauración de los tribuni plebis (Tribunos de la plebe), una nueva institución que, si bien no gobernaba, servía para controlar el gobierno de los cónsules patricios como fuerza opositora; pues tenían en sus manos el famoso derecho de veto, que no dudaban en emplear ante cualquier ocasión que interpretaran como desfavorable para su causa, y, como sucede hoy también a menudo en nuestra política, a veces por simple y llana inquina, cuando incluso su uso pudiera serles desfavorable a ellos mismos. Toda ley tiene su trampa y no tardaron los patricios en darse cuenta de que aquella herramienta, formulada inicialmente contra ellos, bien podía usarse contra los propios tribunos, habida cuenta de que el veto podía ejercerse no solo en dirección anti-cónsul sino también contra los propios tribunos de la plebe, ganándose mediante triquiñuelas a unos para que conspiraran contra los otros. Así llegaron a un punto en el que, de nuevo, el orden plebeyo, empezó a darse cuenta de que, si querían tener algo que decir y que ganar, no bastaba con ser simplemente una fuerza opositora, sino que, además, tenían que poder mandar y gobernar.
La plebe amenazó de nuevo con bajarse de aquel carro, hasta el punto de llegar casi a la inmolación general, impidiendo a los cónsules siquiera la defensa de la ciudad y del ager romano mediante alguna expresión del tipo: ¡O compartimos el mando, o a darte de palos con los volscos y los equos te vas tú solo!, y en unos tiempos en los que los vecinos de los alrededores no dudaban un segundo en salir a recoger los frutos ajenos sin pedir permiso ni avisar en cuanto se olían alguna debilidad.


Subida de los plebeyos al Monte Sacro de Roma

Pero de nuevo los patricios, celosos no solo de su poder, sino también de sus tradiciones que estaban íntimamente ligadas a sus dioses, idearon una fórmula para dejar probar a los plebeyos las ansiadas mieles del mando sin por ello comprometer su más preciada institución, la de los cónsules, recurriendo a una sencilla pero siempre eficaz razón, la religiosa. Y es que los plebeyos, como sabemos, no eran descendientes de los dioses y no podían tomar los auspicios, conditio sine qua non para ser consul, pontifex o, incluso, para contraer matrimonio con un patricio o patricia según la fórmula tradicional; así los “semidivinos” patricios propusieron la creación de una nueva institución, los “tribunos militares con capacidad consular” –o, para resumir, tribunos consulares-, que podrían gobernar en sustitución de los cónsules en aquellos años (pues era de carácter anual del mismo modo que el consulado) en los que se decidiese por común acuerdo entre todos elegir a éstos y no a aquellos, concurriendo a elecciones en igualdad de condiciones tanto patricios como plebeyos.
En esto vieron el campo abierto los tribunos de la plebe que ya se veían mandando las legiones y paseando victoriosos por las calles de Roma aunque fuera sin lictores, ni triunfos, privilegios exclusivos de los cónsules y los dictadores. Pero un hecho tan habitual en la historia de la humanidad como desconcertante, vino a aguarles la fiesta. No ganaron ni una sola de las elecciones a tribuno consular hasta muchos años más tarde de su instauración. El porqué de esto podemos discutirlo si queréis. Según Tito Livio las buenas gentes de Roma, una vez vieron que se les estimaba en igual cantidad –que no forma- que a los patricios, se decantaron por votar a aquellos jefes que ya conocían en una suerte de: “en el mando los experimentos con gaseosa” o si queréis para hacerlo más de época: Consetudo quasi altera natura (La costumbre es nuestra segunda naturaleza) que decía Cicerón. Otra posibilidad es que, debido al sistema clientelar, los patricios contaban con una numerosa fuerza popular a su servicio que, por mucho que se quejaran en las tabernas, a la hora de votar no se la jugaban en absoluto y cabe también la posibilidad de que simplemente temieran los infortunios que los dioses descargarían sobre ellos si no elegían a sus preferidos; no debemos olvidar lo profundamente religiosa y temerosa de lo divino que era la sociedad de aquella época y que los cargos religiosos también los ostentaban los patricios.

Fuera como fuese, el caso es que los líderes de la plebe tuvieron que aguantarse y ver como, a pesar de sus logros que, como el tiempo se encargaría de demostrar, no habían sido ni pocos ni fútiles, no conseguían acceder al mando supremo de la ciudad ni de iure ni de facto; al menos no hasta pasados muchos años.