viernes, 13 de octubre de 2017

DENTATO Y CAPITOLINO. El inmerecido final que Roma dio a dos de sus mejores militares

Cuando una sociedad se ve obligada a estar envuelta en un enfrentamiento exterior permanente acaba acentuando los aspectos militares de su estructura cívica.  Los cónsules de la República romana debían ante todo ser buenos generales que supieran llevar a su ejército de ciudadanos a la victoria.

El anciano Dentato mata a varios de los sicarios enviados a matarle. 

Los méritos militares, las hazañas en el campo de batalla, las condecoraciones y honores que por acciones de guerra se podrán exhibir públicamente. También serán muy importantes en la vida social y política de cualquier ciudadano romano. Por ejemplo, según nos cuenta Plinio el Viejo refiriéndose a los privilegios de los que gozaban los poseedores de una corona cívica:

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